Frecuencia Modulada

Ha salido del grupo

Tímidos con ganas de un momento de gloria, creativos en busca de nuevo escenario, gruñones cargados de emoticonos, expertos en artilugios de Silicon Valley, profesionales de los memes express...Las redes sociales nos envuelven para tapar la salida de la pecera. Estamos literalmente rodeados, no queda otra que nadar en estas aguas evitando las minas con la mayor elegancia posible. Por Twitter te enteras de que Noemí Santana habló con Pablo Iglesias del sistema electoral canario (imagine aquí la gitana), por Facebook de que Juan Fernando López Aguilar hará campaña hoy en doce islas (visualice un piloto de avión) o por Tinder de que Asier Antona se reúne en el Parlamento con Fernando Clavijo cuando el segundo quería una reunión privada (tres caritas con beso volado). Ya ni la política es lo que era.

La seriedad es un bien escaso en el mundo de lo inmediato, un manicomio hinchado con community manager que suben en milésimas la foto de Rajoy caminando por la Avenida Marítima pero son incapaces de explicar porque CC y el PP llevan casi un mes enredados en la nada. Es lo que tiene el universo on line: resulta inabarcable para los que buscan contar la verdad, pero muy entretenido para los amantes de los 140 caracteres.

Quizá por eso Barragán tira de correo electrónico para mandar a María Australia Navarro la «ultima» propuesta de CC al PP sobre la rebaja fiscal. ¿Para qué hablar cara a cara si puedes aprovechar el tiempo cortando y pegando frases en el Ipad mientras estás sentado en el Parlamento a cinco metros de tu interlocutor? Atrás quedan los tiempos en que los negociadores de un pacto se fajaban horas y horas en la sede de turno para llegar a un acuerdo a media noche. Había humo, cierto, pero también alguna que otra idea volaba por el aire.

Se acabó la época de debatir qué es lo mejor para Canarias como personas de carne y hueso. Lo más práctico ahora es crear un grupo de whatsapp e invitar a todos los cargos públicos de CC y PP para que lo llene de propuestas. «¿Alguien sabe de algún restaurante nuevo que sorprenda?», pregunta a David de la Hoz para abrir boca. «Anoche fui a uno en La Laguna, te mando la localización de Google en un segundo», contesta rápido Gabriel Mato. «Por favor, como administrador les pido por enésima vez que solo usen el chat para la negociación del pacto o tendré que tomar medidas», lanza Guadalupe González Taño. Y de repente, Clavijo y Antona han «salido del grupo».