La decisión de Junts per Catalunya de mantener a los diputados suspendidos baja el listón para la investidura de Sánchez

06/06/2019

La decisión de Junts per Catalunya (JxCat) de mantener en el Congreso a sus tres diputados suspendidos baja el listón para la mayoría absoluta del socialista Pedro Sánchez, ya que rebaja los votos en contra previsibles.

La nueva portavoz de Junts, Laura Borràs, que fue consejera con Carles Puigdemont, ha reiterado este jueves que los tres diputados suspendidos por estar procesados por rebelión y en prisión preventiva, Jordi Sànchez, Josep Rull y Jordi Turull, no tienen previsto renunciar a su acta de diputado.

El cuarto diputado suspendido, el presidente de Esquerra, Oriol Junqueras, va a ser relevado previsiblemente por otro representante de ERC en cuanto renuncie al escaño para poder acreditarse como eurodiputado.

La Mesa del Congreso descartó rebajar la mayoría absoluta y la Cámara seguirá funcionando con un cómputo total de 350 diputados, pero no relevar a sus diputados suspendidos reduce a tres los votos de Junts, a priori en contra de la investidura de Pedro Sánchez.

Así las cosas, y dando por descartada una investidura por mayoría absoluta a la primera, Pedro Sánchez va a necesitar ahora sumar menos votos para superar la votación al segundo intento, 48 horas después, cuando ya sólo precisará más apoyos que votos en contra.

La llave, UPN y CC: con una abstención basta

De entrada, si el PSOE suma a sus 123 diputados los 42 de Unidas Podemos, los seis del PNV, el de Compromís y el del Partido Regionalista Cántabro (PRC), Sánchez llegaría a 173 diputados, quedándose al filo de doblegar a sus opositores: PP, Ciudadanos y Vox ya tienen anunciados 147 votos en contra, y si a ellos se añaden los independentistas de ERC, Junts y Bildu, la oposición a Sánchez llegaría a 170.

En ese contexto de 173 votos a favor de la investidura de Sánchez frente a 170 en contra, la llave estará en manos de los dos diputados de UPN y las dos de Coalición Canaria. Si los cuatro votan en contra, Sánchez no superaría la investidura, pero si uno de los dos partidos se abstiene, logrará ser reelegido presidente.