El jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, visita el Centro de Satélites de la Unión Europea (SatCen) en Torrejón. / EFE

Bruselas ve «inaceptable» lo ocurrido en la frontera de Melilla

La Comisión Europea y el jefe de la diplomacia, Josep Borrell, exigen una investigación «exhaustiva» de lo ocurrido

OLATZ HERNÁNDEZ Corresponsal. Bruselas

El jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, considera «absolutamente imprescindible» que se lleve a cabo una investigación «exhaustiva» de la tragedia del pasado 24 de junio en la frontera con Melilla, que la Comisión Europea ha calificado de «inaceptable». La muerte de al menos 23 inmigrantes –37 según las ONG– fue «una tragedia» que muestra la necesidad de desarrollar una política migratoria y de asilo europea común. «La pérdida de vidas humanas en la frontera europea es inaceptable», añadió.

El diplomático evitó este lunes criticar la actuación de los gobiernos español y marroquí ante los sucedido. También restó importancia al dinero que recibe Marruecos para controlar los flujos migratorios hacia Europa. «No creo que el problema sea el dinero que damos para que se mejore la capacidad de control de las fronteras», aseguró. En su opinión, el salto masivo a la valla pone en relieve la necesidad de una política de seguridad común «con una dimensión migratoria».

Este mismo lunes, lo ocurrido en la frontera con Melilla llegó al pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo, donde los eurodiputados pidieron una investigación al respecto y una reforma de la política migratoria. La comisaria de Interior, Ylva Johanson, eludió las acusaciones a las autoridades españolas y apoyó el llamamiento a una «investigación imparcial» sobre lo sucedido. Apuntó que Marruecos «es un país clave» para luchar contra la inmigración ilegal y destacó que, en lo que va de año, Rabat ha evitado 26.000 entradas irregulares a la UE.

Ante las críticas de algunos eurodiputados sobre el doble discurso europeo, con la acogida a refugiados ucranianos y el rechazo a inmigrantes procedentes de países africanos, la comisaria aseguró que «la política migratoria de la UE no es racista». «Lo ocurrido es un evento trágico y complejo. No se puede aceptar que mueran personas en la frontera con Europa, pero tampoco que entren en nuestro territorio de manera violenta», dijo. «Lo que ha quedado claro -esgrimió- es que Europa necesita un pacto de migración y asilo».

Petición de responsabilidades

Desde las bancadas populares de la Eurocámara, el eurodiputado Juan Ignacio Zoido criticó la política migratoria «de bandazos» del Gobierno. «Lejos de estar bien resuelta la situación, tal y como apuntó Pedro Sánchez, la situación de la frontera sur es un cúmulo de desaciertos», apuntó, al tiempo que pidió un cambio de Gobierno para «evitar tragedias futuras».

El socialista Juan Fernando López Aguilar destacó que el suceso tuvo lugar en territorio marroquí y solicitó una investigación y «medidas necesarias» para que no vuelva a ocurrir nada parecido. Se sumó también a la petición de una política migratoria común basada en la solidaridad y responsabilidad compartida que cree «vías legales y seguras» para entrar en la UE.

Por parte de los liberales, Jordi Cañas calificó lo ocurrido de «auténtica tragedia» y acusó a Marruecos de «negligencia» y de utilizar el drama migratorio para presionar a España y a Europa. El grupo de la Izquierda, por su parte, señaló que la política migratoria europea es «racista» y pidió la dimisión del ministro de Interior español, Fernando Grande-Marlaska. La eurodiputada Sira Rego exigió, además, «menos cinismo y una investigación para depurar las responsabilidades». La eurodiputada Diana Riva i Giner, de los Verdes, calificó de «bochornosas» las declaraciones del presidente del Gobierno sobre lo ocurrido en Melilla y reclamó que se «rindan cuentas».