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«Una chapuza ilegible», el contundente argumento para desestimar una multa de aparcamiento

Según la sentencia, que da la razón al ciudadano que presentó el recurso contra el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, en la casilla de la denuncia debe constar el lugar de la infracción de forma clara e indubitada

S. M. Madrid

Son numerosos los argumentos que, fundados o no, se pueden alegar a la hora de recurrir una multa por aparcamiento indebido. Pero en este caso los argumentos de la sentencia dictada por el Juzgado Contencioso-Administrativo nº 17 de Madrid no deja lugar a dudas, ya que en la casilla de la denuncia debe constar el lugar de la infracción de forma clara e indubitada.

La mala letra ha librado por lo tanto al conductor de pagar los 200 euros de multa que le reclamaba el Ayuntamiento de Alcalá de Hemares por aparcar indebidamente sobre la acera en la Plaza de la Alegría de esta localidad madrileña el pasado 11 de junio de 2019, ya que en el boletín de la sanción «puede poner 'Plaza de la Alegría', y también puede poner cualquier otro lugar porque lo único cierto es que es una chapuza ilegible, y por ello solo a la administración tal chapuza puede perjudicar«, según recoge la sentencia.

En el texto que absuelve al conductor aclara que «no resulta ajustado en términos de corrección lingüística utilizar el término chapuza, pero lo cierto es que esta Magistrada no encuentra otro término que resulte más correcto y que quede menos vulgar, pero realmente no merece tal boletín de denuncia ningún otro calificativo», según han explicado a ABC los letrados de Pyramid Consulting que presentaron el recurso en representación del conductor inicialmente multado.

Captura de la sentencia

Según la sentencia, la defectuosa denuncia de la Policía Local actuante «resulta a todas luces escandalosa, y es indudable que a todas luces se debe proceder a la estimación del recurso de forma inexcusable».

Entiende la magistrada que «difícilmente se puede hacer un juicio revisor de la adecuación a derecho de un acto administrativo cuando el mismo acto viene determinado por una denuncia más que defectuosa que indudable vulnera la presunción de inocencia de u, sin necesidad de entrar en el resto de los fundamentos de la demanda.

Otros motivos para recurrir una multa de aparcamiento

Para recurrir una multa se dispone de 20 días naturales, una vez se efectúa la denuncia puede notificarse en el acto, ser publicada en el BOE, a través del DEV o puede ser notificada en nuestro propio domicilio.

Lo primero que se debe tener en cuenta es si el espacio donde hemos estacionado corresponde a alguna plaza reservada, como las destinadas a minusválidos o carga y descarga. Si por error hemos perjudicado a terceros será difícil que el recurso prospere dado que si la plaza que hemos ocupado cuenta con la señalización correcta tendríamos todo en contra.

Para el resto de situaciones, como el hecho de aparcar en la acera o en prohibido, parada en doble fila, o no poner el ticket del estacionamiento regulado, tenemos siempre que hacer una observación exhaustiva del lugar en el que hemos sido multados y más aún, si en el momento de recibir la sanción no estábamos presentes. Según los expertos de Multayuda «este punto es muy importante dado que cualquier detalle que observemos puede ser clave para recurrir con éxito la multa de aparcamiento».

Aquí es donde entrarían en juego las señales y su visibilidad, debido a que cualquier pegatina, rama de árbol o pintada pueden ser determinantes para salvarnos a tiempo del pago de la multa de tráfico. Además del hecho de que no haya obstáculos que dificulten la visión de la señal, estas tienen que estar al menos en el idioma oficial del estado.Una buena baza si por ejemplo nos multan en Cataluña, Galicia o el País Vasco y recurrimos alegando no entender el significado de la señal. En este punto la ley nos ampara y el recurso tendría éxito.

Por último y no menos importante, tenemos que acudir a la comprobación de los datos de la multa de aparcamiento, debido a que un error en el nombre de la calle, en la matrícula del coche o incluso en los apellidos del posible infractor, pueden ser claves para justificar que la multa de tráfico no es válida. Se trataría de un defecto de forma y su recurso puede alcanzar la meta que deseemos.

Del mismo modo, si consideramos que hemos sido sancionados injustamente por un agente, podemos exigir la presentación de fotografías o pruebas fehacientes como testigos para dar mayor credibilidad a nuestra solicitud.