Celebración en una administración de Oviedo. /EFE

Celebración en una administración de Oviedo. / EFE

Lotería de Navidad 2021 42833 y 99179, los cuartos lanzan un guiño de complicidad a La Palma

Una serie de cada premio llevó 400.000 euros a la isla mortificada por el volcán, con Segovia, Cantabria y Pontevedra como grandes agraciados

Alfonso Torices
ALFONSO TORICES Madrid

La Palma vive la peor tragedia en siglos. Casi tres meses de erupción volcánica en Cumbre Vieja han sepultado más de un millar de hectáreas bajo la lava, el barro y las rocas al rojo. Barrios completos de La Laguna, Los Llanos, El Paso o Tazacorte. Una iglesia, colegios, un cementerio, carreteras, huertos solares, naves industriales en las que trabajaban cientos de personas. Decenas, centenares, de fincas plataneras y de aguacates. Toda una vida arrasada por las coladas para muchos de los miles de vecinos evacuados de las zonas de alto riesgo.

Solo un fuerte compromiso público de regeneración de la isla y de rescate de los damnificados puede sacar sus vidas a flote, pero los bombos del sorteo de Navidad quisieron hacer un pequeño guiño y brindar unos minutos de alegría entre tanto dolor y sufrimiento.

Los dos cuartos premios, el 42833 y el 91179, dejaron sendas series en dos poblaciones palmeras, la capital, Santa Cruz, y San Andrés y Sauces. La primera, la administración regentada por Ricardo Cobiella, vendió diez décimos del 42833 y repartió 200.000 euros. «Se sentía en el ambiente que algo tenía que tocar», comentó Cobiella.

Vídeo. Así se cantó el 91179. / R. C.

Igual cantidad, en este caso de una serie del 99179, fue entregada a través de la ventanilla de la Avenida de los Sauces 12. El primer cuarto, el 42833, en su muy generoso reparto por medio país, se acordó de otras cuatro islas canarias. Se vendieron décimos con 20.000 euros de gratificación en Tenerife, Lanzarote, Fuerteventura y en Gran Canaria.

Los dos cuartos se hicieron esperar. Se cantaron hacia la mitad del sorteo, en la cuarta y quinta tablas, pero salieron casi seguidos, con escasos 15 minutos entre el uno y el otro. Transcurrida la primera hora y media, muy monótona y sin alegrías, hubo un pico de hiperactividad, con el segundo premio diez minutos antes de las once, el primer cuarto al filo de la hora y con el segundo cuarto solo catorce minutos después.

Cada uno de los décimos de los cuartos premios están agraciados con 20.000 euros, lo que quiere decir que su propietario ganará 1.000 euros por cada euro que jugó. Además, el afortunado recibe el premio íntegro, sin retenciones de Hacienda, porque desde el año pasado no se cobra impuestos a los beneficiarios del sorteo extraordinario salvo que las cantidades sean superiores a los 40.000 euros.

La niña de la suerte

El primero de los cuartos premios, el 42833, salió dos minutos antes de las once de la mañana, al final de la cuarta tabla, cantado por los niños Aya Ben Hamdouch -famosa por los larguísimos «mil euros» con los que adornó el sorteo de hace cuatro años- y Alexander René. El número regó de millones media España, porque más de un centenar de administraciones de decenas de provincias vendieron de una serie a algunos décimos. La mayor concentración de agraciados se dio en El Espinar (Segovia), donde se vendieron 450 décimos, en Comillas (Cantabria), con otros 400, y en Sevilla y Elche (Alicante), el primero con 15 series y el segundo con diez.

El segundo cuarto, el 91179, cantado sobre las 11:12 horas por Salvador Constantin y Luis Alcides en el primer alambre de la quinta tabla, tuvo un neto sabor gallego. El grueso del premio, 130 series, unos 26 millones de euros, se vendieron entre las pontevedresas administraciones de la Isla de Arousa y Caldas de Reis, la primera con 920 décimos y la segunda con 380. El tercer territorio más agraciado estuvo en la otra punta de la península, en Andalucía. La administración número 3 de Jaén vendió 34 series.

El primer cuarto le sirvió a la administración de la calle San Vicente de Alicante, las más vieja de la ciudad, creada al final de la Guerra Civil, en 1939, para dar su primer grande navideño en 80 años. Por contra, el 91179 permitió a Adolfo Ortiz vender una serie de un cuarto navideño solo cuatro meses después de estrenar negocio en Logroño. «La suerte del novato», aseguró con una sonrisa de oreja a oreja.