Vista general de la reunión de la OTAN. / AFP

La OTAN activa su mecanismo de defensa ante un posible ataque nuclear ruso

La Alianza cree que Moscú busca excusas para una agresión de este calibre a Kiev y enviará equipamiento de protección

OLATZ HERNÁNDEZ Bruselas

Pocos imaginaban, hace apenas un mes, que el presidente ruso Vladímir Putin iba a ordenar un ataque a gran escala en Ucrania. Ahora, las incógnitas giran en torno a la magnitud de devastación que el Kremlin quiere causar en el país. La OTAN asegura que Moscú «está buscando pretextos» para utilizar armas químicas o biológicas en Ucrania y defiende que el riesgo de un ataque nuclear «es real». Tanto, que los aliados ya han activado su mecanismo de defensa ante un posible ataque de este tipo.

El uso de un arma biológica, química o nuclear en Ucrania supondría un antes y un después en el conflicto, ya que afectaría a países de la Alianza Atlántica y alcanzaría un nivel internacional. «Cambiaría la naturaleza del conflicto, sería inaceptable y tendría graves consecuencias», prometieron los líderes a su llegada a la sede de la OTAN.

El mayor temor es que Moscú pase esa línea roja. Hasta ahora la Alianza se ha centrado en apoyar a Ucrania con entrenamiento y equipación militar, pero ha rehusado intervenir directamente para evitar una posible tercera guerra mundial. «Es nuestra responsabilidad asegurar que el conflicto no alcance una magnitud internacional », ha señalado en los últimos días Stoltenberg, que renovó este jueves su mandato un año más al frente de la OTAN.

Repitió el mismo mensaje tras la reunión de los treinta líderes aliados, con la participación del presidente Joe Biden, y en la que intervino por videoconferencia Volodímir Zelenski. «Esta amenaza solo subraya la importancia de poner fin al conflicto», aseguró el secretario general sobre las derivas cada vez más peligrosas que está alcanzando la guerra en Ucrania. En su encuentro, los líderes coincidieron en que deben preparar a Kiev «para lo que pueda llegar a pasar». Más concretamente, la OTAN se ha comprometido a dar a Kiev protección ante ataques químicos, biológicos, radiactivos y nucleares, así como a ofrecer entrenamiento a los ucranianos sobre cómo actuar ante una agresión de este tipo.

LAS CLAVES:

  • Escalada internacional. Una ofensiva de este tipo cambiaría la naturaleza del conflicto y tendría «graves consecuencias»

  • Llamamiento. Piden a China que no apoye económica o militarmente la agresión a Ucrania

De forma paralela, la OTAN trata de reforzar sus posiciones y de blindar a los países vecinos, con el despliegue de su infantería y el envío de equipamiento militar. El mensaje a Moscú es de «firme unidad». Los aliados cuentan con 40.000 tropas en el este de Europa (respaldadas por fuerza aérea y marítima), a los que hay que sumar 100.000 soldados estadounidenses.

A los grupos de combate desplegados en Estonia, Letonia, Lituania y Polonia, se les sumarán cuatro nuevos batallones que se establecerán en Bulgaria, Rumanía, Hungría y Eslovaquia. También tratan de reforzar la soberanía de países como Georgia y Bosnia.

A su vez, continuará el envío de equipamiento militar a Ucrania. La Alianza ha provisto al Ejército ucraniano de sistemas antitanques, antimisiles y drones, que han ayudado a fortalecer la resistencia ante el invasor, además del entrenamiento militar que la OTAN ha estado dando desde 2014.

Más inversión

La fórmula occidental ante la amenaza rusa incluye el aumento de la fuerza aérea -con más jets y sistemas antimisiles- y de la marítima -incrementando el número de buques y submarinos en las bases de la OTAN-. «El ataque de Putin ha cambiado el orden de seguridad mundial», dijo este jueves Stoltenberg y añadió que en la cumbre de junio los aliados fijarán las guías para la defensa de la Alianza a largo plazo.

En ese sentido, Stoltenberg ve fundamental que los Estados integrados en la OTAN alcancen la meta del 2% de inversión en Defensa para 2024. Algunos países ya han pisado el acelerador. Alemania, por ejemplo, ha anunciado que aumentará exponencialmente su gasto militar.

La cumbre de este jueves sirvió también para hacer un llamamiento a China. «Pedimos que no apoye la agresión rusa ni económica ni militarmente», dijo el secretario general, quien exigió a Pekin que use su influencia sobre Moscú para impulsar los diálogos de paz.