Niños reaccionan después de un ataque aéreo israelí en Khan Yunis, en el sur de la Franja de Gaza. / AFP

Israel traslada a Gaza su pulso contra Irán

El Ejército mata a 15 palestinos y avisa de que los bombardeos contra el grupo Yihad Islámica podrían durar «una semana»

MIKEL AYESTARAN

Israel bombardea Gaza y al menos 15 palestinos han muerto desde que lanzara el viernes la operación 'Amanecer'. Los dos millones de habitantes de la Franja reviven las pesadillas de 2008, 2012, 2014… encerrados y bloqueados por tierra, mar y aire a la espera de un acuerdo de alto el fuego que es cuestión de tiempo, pero que solo será un paréntesis hasta el próximo estallido de violencia. El Ejército del estado judío anunció que las operaciones podrían tener una duración de «una semana», puso a Yihad Islámica en su punto de mira y pide a Hamás que se mantenga al margen.

Una vez más Israel traslada su pulso con Irán a Gaza y golpea a este grupo apadrinado por Teherán dentro de la Franja. El secretario general de la Yihad, Ziad al Najala, declaró que «este es el día de la victoria y el enemigo no debe esperar ni tregua. Hoy es una prueba de la resistencia palestina frente a esta agresión», palabras grandilocuentes que chocan con la abismal diferencia de fuerza sobre el terreno.

Los israelíes comenzaron las hostilidades con el asesinato de Tayseer al Jabari 'Abu Mahmud', comandante de Yihad Islámica al norte de la Franja. La relevancia del asesinado en el conflicto quedó clara cuando hasta al propio portavoz del Ejército, Ran Kochav, se le olvidó su nombre cuando intervenía en directo en un informativo nacional. Hace tiempo que Israel no es capaz de asesinar a los grandes dirigentes tanto de Hamás como de Yihad, pero cada vez que realiza una operación de este tipo se sobredimensiona la importancia del comandante para intentar justificarla.

La historia se repite y desde el viernes a las 21 horas de Gaza, los islamistas responden al asesinato israelí con el lanzamiento de cientos de cohetes. Según el Ejército, el sistema de defensa 'Cúpula de Hierro' ha demostrado «una tasa de éxito del 95%» al interceptar proyectiles. Una vez más los civiles pagan el precio más alto. Los israelíes más afectados son quienes viven en las poblaciones agrícolas próximas a la Franja y al alcance de los cohetes palestinos. Viven pendientes de las sirenas y sin alejarse de los refugios.

Al otro lado, los únicos refugios subterráneos son para los líderes de Hamás y Yihad que en cuanto comienza una situación de este tipo desaparecen de escena. Los civiles quedan expuestos a los bombardeos y una niña de 5 años es una de las víctimas de la operación 'Amanecer'. La única central eléctrica del enclave palestino ha dejado de funcionar por la falta de combustible y la gente tiene apenas 4 horas de electricidad al día.

Sin Hamás en escena

Aunque su potencial militar está muy lejos del que tiene Hamás, Yihad ha ido ganando peso en Gaza desde que los islamistas llegaron al poder en 2007. Israel no ha perdido oportunidad de ir liquidando a todos aquellos dirigentes que se le ponían a tiro como hizo con Abu Atta en 2019. Ahora ha sido Al Jabari, esto no es un golpe definitivo, es solo un paso más en este pulso tan desnivelado entre una milicia y uno de los ejércitos más poderosos del mundo.

Los choques más importantes de los últimos años en Gaza, como el de 2014, cuando Israel mató a más de 2.300 personas, la mayoría civiles, según la ONU, se han producido cuando ha entrado en escena Hamás. En esta ocasión el grupo mantiene un perfil bajo y «Yihad ha tenido mucho cuidado de no alienar a Hamás con sus acciones, es un acto de equilibrio delicado», opina Erik Skare, autor del libro 'A History of Palestinian Jihad'.

Este experto recuerda que «ha habido enfrentamientos (particularmente entre 2007 y 2013) entre las fuerzas de seguridad de Hamás y los militantes de Yihad Islámica sobre el terreno cuando Hamás intentó impedir que la Yihad enviara cohetes a Israel, pero las relaciones a nivel de liderazgo siempre han sido cordiales». En las última grandes operaciones ambas facciones han establecido un mando conjunto para coordinar movimientos frente al Estado judío.

El brazo de Teherán en la Franja

El conflicto entre Irán e Israel se extiende a los territorios palestinos a través de Yihad Islámica. La república islámica, experta en la creación de grupo satélite para combatir de manera indirecta al Estado judío, ha sido desde su nacimiento en 1981 el principal valedor y financiador del grupo. Esta relación se fortaleció de manera especial en 2011 después de que Hamás diera la espalda a Teherán tras el estallido de las revueltas en Siria contra Bashar el-Asad. Además de obtener más fondos para la lucha armada, Yihad ha abierto escuelas en la Franja y cuenta con más de cien guarderías. El movimiento tiene entre sus planes también levantar un hospitales y clínicas. Una nueva cara de trabajo social que le estaría sirviendo para ganar seguidores.

El único dato que existe sobre sus efectivos lo dio su portavoz, Abu Ahmed, quien aseguró a la agencia Reuters en una entrevista en 2011 que contaban con al menos 8.000 milicianos. Los expertos consideran que Hamás cuatro veces mayor potencial humano.

Israel tiene a sus líderes en el punto de mira y en 1995 asesinó en Malta a su fundador, Fathi Shaqaqi, en una operación del Mossad. Desde entonces la persecución ha sido implacable.

Yihad Islámica es independiente de Hamás y aunque ambas facciones han marchado de la mano en las últimas ofensivas de Israel, sus estrategias son diferentes y, sobre todo, sus responsabilidades, ya que en el caso de Hamás sus miembros son los encargados de gobernar en la Franja.