Parte de los silos del puerto de Beirut que quedaban en pie tras la explosión de 2020 se derrumbaron este pasado fin de semana. / wael hamzeh / efe

Líbano reclama justicia dos años después de la explosión en el puerto de Beirut

Familiares de los más de 200 fallecidos en la tragedia se manifiestan en la capital para exigir verdad y reclamar una investigación internacional ante la inacción de la clase política

I. UGALDE

Líbano conmemoró este jueves el segundo aniversario de la explosión que destruyó importantes áreas de Beirut y dejó más de 200 muertos y miles de heridos. Familiares de las víctimas salieron en tres marchas separadas rumbo al puerto de la capital, epicentro de la tragedia, para volver a exigir verdad y justicia. «No hay justicia bajo el dominio de las milicias y las mafias», se podía leer en una de las pancartas que enarbolaban los manifestantes, en referencia a la clase gobernante.

La investigación, no en vano, sigue estancada en medio de la interferencia política y ninguna autoridad estatal ha sido responsabilizada aún por la catástrofe, que provocó la devastación que suelen causar las guerras y los fenómenos naturales debido al mal almacenamiento de nitrato de amonio en el puerto de Beirut. Por ese motivo, familiares y amigos de las víctimas reclamaron este jueves una investigación internacional, ante la inacción de las autoridades libanesas.

Después de que el domingo se derrumbara una parte de los silos de grano seriamente dañados y que servían como tristes símbolos de lo ocurrido, otras cuatro torres se vinieron abajo en el momento en que precisamente los manifestantes se dirigían al lugar para recordar el desastre del 4 de agosto de 2020. «Veo la misma escena, casi desde el mismo lugar, dos años después», contó a la AFP Lama Hachem, de 30 años, en el centro de la capital mientras observaba una nube de polvo que emanaba del puerto. «Es impactante que esto se repita frente a nosotros hoy», agregó, conteniendo las lágrimas.

Petición de la ONU

Haciéndose eco de los llamamientos de ONG, expertos y seres queridos de las víctimas, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, subrayó que es necesaria «una investigación imparcial, exhaustiva y transparente sobre la explosión». Amnistía Internacional, Human Rights Watch y otras organizaciones insistieron, por su parte, en su llamamiento a Naciones Unidas para que envíe una misión de verificación.

La población libanesa, que afronta como puede la peor crisis económica de la historia del país, marcada por apagones y una inflación descontrolada, ha acrecentado su malestar en los últimos meses debido al bloqueo de las investigaciones y los retrasos en la retirada de la inmunidad de los exministros y parlamentarios a los que el juez ha llamado a declarar en el marco de las pesquisas, entre ellos el ex primer ministro Hasán Diab, quien dimitió tras las explosiones.