Los buques de guerra que participan en las maniobras militares de Irán , Rusia y China en el golfo de Omán. / AFP/Vídeo: Atlas

El eje oriental aviva su alianza militar

Irán, Rusia y China dan pie a sus maniobras conjuntas con el fin de «fortalecer la seguridad, combatir la piratería y el terrorismo marítimo»

MIKEL AYESTARAN Corresponsal en Jerusalén

Cuanto más aumenta la presión de Occidente, más fuerza adquiere la alianza entre Irán, Rusia y China. Mientras en Ginebra se reunían los ministros de Exteriores estadounidense y ruso, Antony Blinken y Serguei Lavrov, los ejércitos de estos tres países comenzaron las maniobras navales conjuntas 'Cinturón de Seguridad 2022' en el Golfo de Omán. Los participantes aseguraron que el objetivo de estos ejercicios es «fortalecer la seguridad en la región, combatir la piratería y el terrorismo marítimo», en palabras del portavoz de la Armada iraní, Mostafa Tajeddini, quien recordó que esta es «un área de gran importancia por su cercanía a los estrechos de Ormuz, Malaca y Bab al-Mandeb».

Por encima del valor estratégico del teatro elegido para las maniobras, las segundas que estos países organizan en el último año, la imagen de los once buques iraníes, tres rusos y dos chinos, además de lanchas y helicópteros de la Guardia Revolucionaría de Irán que participaron en la primera jornada envió al exterior un mensaje de fuerza y unidad. Los organizadores detallaron que están previstos combates nocturnos, operaciones de rescate y simulacros de extinción de incendios.

«Durante los ejercicios, los buques de la Amada Rusa, junto a las fuerzas navales chinas e iraníes, llevaron a cabo prácticas de tiro de artillería contra objetivos navales, maniobras tácticas conjuntas y misiones de búsqueda y rescate en alta mar», apuntó el Ejército ruso a través de la agencia Interfax. «China ha enviado al destructor Urumqi, el buque de suministro Taihu, helicópteros a bordo de los barcos y cuarenta infantes de marina para participar en los simulacros», dijo el ministerio de Defensa en Pekín.

Tras el fugaz acercamiento entre Irán y Estados Unidos con la firma del acuerdo nuclear en 2015, la decisión de Donald Trump de romper el pacto y volver a imponer sanciones llevó a Teherán a girar a Oriente para buscar apoyo en Moscú y Pekín. Iraníes y rusos, además, han compartido trinchera en Siria donde han combatido en el lado de Bashar al-Assad y su papel ha sido clave para que el presidente siga en su puesto después de diez años de guerra.

Durante la visita de esta semana del presidente Ebrahim Raisi a Moscú, el dirigente iraní mostró su disposición a «crear sinergias» para hacer frente a las sanciones de Occidente y puso sobre la mesa un plan de cooperación estratégica para los próximos veinte años. Se trataría de un pacto similar al Tratado de Asociación Estratégica Integral que la república islámica cerró con China el pasado ejercicio para los próximos 25 años y cuyos tres puntos principales son petróleo, transporte y seguridad.

Maniobras en Bielorrusia

Además de las maniobras navales en el Golfo de Omán, el ministerio de Defensa ruso anunció la llegada de sus tropas a la vecina Bielorrusia para participar en los ejercicios conjuntos bautizados como 'Determinación de la Unión'. Durarán al menos un mes y los dos ejércitos trabajarán «para reforzar los sectores de la frontera por donde posibles agresores podrían entrar ilegalmente en territorio bielorruso y para desmantelar los canales de entrega de armas y municiones», según informó el ministerio en Moscú.

La seguridad de la frontera en caso de agresión exterior es la prioridad de estas maniobras que surgieron del encuentro de diciembre entre los presidentes Vladímir Putin y Alexander Lukashenko. La portavoz de Exteriores rusa, Maria Zajarova, explicó que «Polonia, Lituania y Ucrania están concentrando sus fuerzas y materiales de guerra en la frontera y están construyendo infraestructuras. En este contexto, Rusia y Bielorrusia están obligadas a responder adecuadamente, incluida la realización de patrullas conjuntas en el espacio aéreo, entrenamiento conjunto regular y maniobras».

Irán y Rusia firma acuerdos «fundamentales»

Irán mira al Este en busca de aliados que le ayuden a superar las sanciones de Estados Unidos y el presidente Ebrahim Raisi realizó una visita oficial de dos días a Moscú con el objetivo de reforzar su amistad con Rusia. El clérigo conservador mantuvo una reunión de tres horas con su homólogo Vladímir Putin y en su segundo día pudo hablar ante los diputados de la Duma.

En las 48 horas de reuniones bilaterales se lograron acuerdos en materia de comercio, energía, transporte, banca y defensa. Aunque no se ofrecieron detalles precisos de los pactos sellados, el presidente aseguró que se trata de «acuerdos fundamentales».

Rusia fue el tercer viaje internacional de Raisi desde su llegada al poder en agosto, tras Turkmenistán y Tayikistán. El conservador insistió en que su país «no persigue las armas nucleares porque ese armamento no tiene cabida en nuestra estrategia defensiva». La negociación en Viena sigue abierta y Raisi dejó clara su intención de alcanzar un acuerdo «si la otra parte levanta las sanciones de forma seria y efectiva».