Tauriainen, en la sede del consulado honorario de Suecia en Bilbao. / Pedro Urresti

«Suecia no albergará tropas ni bases de la OTAN a corto o medio plazo»

Teppo Tauriainen, embajador de Suecia en España, apuesta por la conciliación con Turquía y afirma que «si somos miembros de la misma Alianza, tenemos que prestar más atención a sus preocupaciones»

IÑIGO FERNÁNDEZ DE LUCIO

Diplomático de amplia trayectoria, Teppo Tauriainen (Kuusamo, Finlandia, 1961) es embajador de Suecia en España desde 2019. Visita Bilbao para inaugurar el nuevo consulado del norte de España. «Nuestro entorno de seguridad ha cambiado con la invasión rusa de Ucrania», dice sobre la crisis bélica. Y añade en relación al protocolo de adhesión de su país a la OTAN, firmado el martes en Bruselas, que su país no albergará «instalaciones ni bases» de la Alianza «a corto o medio plazo». Este jueves se reunirá con el lehendakari Iñigo Urkullu para explorar «posibilidades de cooperación» entre Suecia y Euskadi.

- La última adhesión a la OTAN se alargó doce meses. ¿En cuánto tiempo prevén ser miembros oficiales de la Alianza?

- Esperamos que sea lo antes posible. No depende de nosotros, sino de los parlamentos de los treinta países aliados.

- ¿Tienen la garantía de que Turquía no bloqueará el proceso?

- Hemos acordado un memorando de entendimiento con ciertas cosas que esperamos que Turquía respete. Si somos miembros de la misma Alianza, nosotros también tenemos que prestar más atención a sus preocupaciones.

- ¿Quiere decir que extraditarán a refugiados kurdos que Turquía considere terroristas?

- Nos tomamos en serio sus preocupaciones sobre el terrorismo, pero en cuanto al asunto de extradiciones vamos a seguir la ley sueca y los convenios internacionales. Y el Gobierno ha dicho que no vamos a extraditar ciudadanos suecos. En última instancia van a ser nuestros tribunales quienes decidan.

- La entrada en la Alianza pondrá fin a 200 años de no alineamiento militar. ¿Cómo va a afectar a su política exterior?

- No hace falta cambiar las grandes líneas de nuestra política exterior. No es un cambio abrupto. No hemos sido miembros de ninguna alianza, esa ha sido nuestra política. Pero al mismo tiempo hemos tenido cooperación en defensa. Hemos sido socios de la OTAN, tenemos acuerdos bilaterales con Estados Unidos, Inglaterra, con nuestros vecinos...

- Pero ahora las cosas han cambiado...

- Nuestro entorno de seguridad ha cambiado con la invasión rusa de Ucrania. Hay una sensación de inseguridad en nuestra sociedad. El Gobierno inició en marzo un estudio junto con todos los partidos políticos para ver dónde estamos ahora con la nueva situación. Y la conclusión más importante era que nos faltaba la garantía de seguridad, que viene con el artículo 5 de la OTAN. Esa es la clave que faltaba.

- ¿Temen represalias por parte de Rusia?

- Estamos preparados. Hasta ahora no hemos visto gran cosa, pero nunca se sabe. Creo que el tono de Rusia ha cambiado desde sus primeros comentarios, que eran bastante duros. Hace unas semanas leí que si hubiera instalaciones o tropas de la OTAN en Finlandia o Suecia, eso sí podría invocar actividades rusas. Pero eso no va a suceder en el corto y medio plazo. No vamos a tener ningún cambio en nuestro sistema de defensa por el momento, no hace falta.

- La opinión pública sueca siempre ha sido contraria a entrar en la OTAN. ¿Qué ocurrirá si en el futuro vuelve a ser desfavorable?

- Creo que eso no va a pasar. En la práctica, eso de ser miembros de la OTAN no se va a sentir en Suecia.

Efecto disuasorio

- ¿Qué aportará entonces su país a la OTAN?

- Tanto Suecia como Finlandia vamos a contribuir a la seguridad colectiva. Va a aumentar la operatividad de la Alianza en el norte de Europa y el área del mar Báltico. Nuestros ejércitos son modernos, con alta tecnología. También habrá un efecto disuasorio: costará más atacar un país aliado si Suecia y Finlandia somos socios.

- ¿Cómo encaja el proceso de desnuclearización que busca su Gobierno con el hecho de ingresar en un club que cuenta con tres potencias nucleares?

- Vamos a seguir defendiendo los mismos valores que hasta ahora y vamos a seguir trabajando por el desarme nuclear.

- ¿Eso es posible?

- Sí. Noruega lo hace y Alemania también está activa en la campaña por el desarme nuclear. Vamos a seguir defendiendo los mismos valores democráticos y los derechos humanos.

- ¿Ve cerca el final de la guerra?

- Desafortunadamente la perspectiva es complicada y los expertos dicen que puede durar años. Ojalá se pueda encontrar una solución.

- ¿Se inclinan por una negociación con Rusia?

- Siempre hemos estado a favor del diálogo. Pero en este caso el problema es que la actuación de Rusia es tan inaceptable que, antes de poder tener un diálogo o cooperación, Moscú tiene que actuar. Han violado el Derecho Internacional y el orden de seguridad europeo.

– En España la decisión de aumentar el gasto en materia de Defensa para cumplir los compromisos con la OTAN ha desencadenado un enfrentamiento entre los socios de Gobierno.

– Es difícil para mí comentar ese debate interno, pero tenemos una situación parecida en Suecia. Nuestro partido de izquierda (no está en el Ejecutivo) tiene dudas sobre la OTAN y los recursos que invertimos en Defensa. Pero creo que en España, como en Suecia, el resto de partidos está a favor de la política del Gobierno.

– ¿Qué tipo de relación mantienen con el Ejecutivo español?

– Excelente. Apreciamos mucho su apoyo en nuestro proceso de entrada en la OTAN. Y en el ámbito de la Unión Europea trabajamos muy bien juntos, estamos en posiciones bastante parecidas. El diálogo es muy frecuente.

– ¿Qué valoración hace de la Cumbre de Madrid?

– Todo fue perfecto. Es un elogio a España como organizador de un evento como este.

– ¿Cómo es la relación comercial con Euskadi?

– Hay muchas oportunidades de contactos e intercambios. En particular con el País Vasco. Por ejemplo, en el caso de energías renovables ya hay proyectos. He tenido reuniones con la Cámara de Comercio, mañana (por hoy) con el lehendakari, para hablar de posibilidades de cooperación. Tengo muchas esperanzas de que podamos hacer más. No depende solo de nosotros, sino de si hay un interés real aquí. Mi sensación es que sí lo hay.