Tajani tuvo una amplia actividad en la pasada campaña electoral como 'numero dos' de Berlusconi. / afp

«No hay problema en que Meloni sea la primera ministra de Italia»

El antiguo presidente del Parlamento Europeo defiende el éxito de la coalición de derechas en las elecciones y recuerda que su país «es una democracia consolidada»

DARÍO MENOR Corresponsal. Roma

Antonio Tajani camina con las manos metidas en los bolsillos por la plaza que se abre delante del Palazzo de Montecitorio de Roma, donde tiene su sede la Cámara de los Diputados de Italia, saludando con paciencia a los periodistas que se encuentra y dirigiéndose a cada uno de ellos en su idioma. Alterna con igual dominio el italiano, su lengua materna, con el francés y el español, hasta el punto de que un reportero de su país, sorprendido, le espeta: «¿Pero cuántas lenguas habla usted?». «Han sido 30 años en Bruselas», responde a modo de explicación.

Antiguo presidente de la Eurocámara y por dos veces vicepresidente de la Comisión Europea, Tajani, actual 'número dos' de Forza Italia, el partido de Silvio Berlusconi, está de estreno: en las elecciones del pasado domingo fue elegido diputado, un cargo que nunca hasta ahora había desempeñado en su larga carrera política.

Con enorme interés por las relaciones internacionales y una valiosa agenda de contactos por el mundo, Tajani es uno de los nombres que se baraja para convertirse en ministro de Exteriores del nuevo Gobierno que liderará Giorgia Meloni, líder del partido ultraderechista Fratelli d'Italia. También habrá representación en el Gabinete del tercer socio de la coalición conservadora, la Liga de Matteo Salvini.

–La victoria de Meloni ha provocado que fuera de Italia se hable de 'terremoto' político por la preocupación ante el éxito de la extrema derecha. ¿Hay que estar tranquilos?

– Italia es una democracia en la que votan los italianos. No es ninguna dictadura y nadie puede imponer nada a los demás. El problema es que la mayoría de los medios de comunicación ayudan a la izquierda. Tampoco la televisión pública está a favor del centro derecha. En mi opinión no hay ningún problema con lo que está pasando en Italia. Me sorprende que nos pongan problemas a nosotros y no a lo que ha pasado en España, cuando un partido que está en el Gobierno, como es Podemos, organiza manifestaciones contra la OTAN mientras se está celebrando la cumbre de la OTAN en Madrid, organizada por el propio Gobierno español. La regla debe ser la misma para todos. Si no, de lo que estamos hablando es de propaganda. No se habla de una posición de preocupación hacia Italia, sino que se trata de una toma de posición política. Pero repito: Italia es un país democrático, tenemos una democracia consolidada desde hace muchísimos años.

Política exterior

«Las relaciones con Europa y con EE UU son vitales, como también ocurre con Latinoamérica y África»

Guerra de mercados

«Debemos afrontar el problema con China, que intenta desarrollar una invasión comercial y hacerse con puertos e infraestructuras»

«Una mujer pragmática»

–¿Está confirmado que Meloni será la próxima primera ministra?

– Yo ya he trabajado con dos mujeres importantes, Ursula von der Leyen y Roberta Metsola, y las dos son mis amigas. Para mí no hay ningún problema en que Meloni sea la jefa de Gobierno. Es más, sería lo mejor, porque las mujeres son más activas. Conozco a Meloni desde hace muchos años. Ella era ministra cuando yo era comisario europeo y trabajamos juntos muy bien, sin problemas. Es una mujer conservadora, muy pragmática, que preside el Partido Conservador Europeo. Yo soy del Partido Popular Europeo, que no es lo mismo, pero en estas elecciones hemos compartido el mismo programa electoral. Somos diferentes porque ella significa la derecha y nosotros somos el centro del Partido Popular Europeo, pero como hay una ley mayoritaria en Italia tenemos que hacer acuerdos y por eso nos sentamos a negociar con los conservadores.

–¿Cómo van las negociaciones en la coalición para formar Gobierno? ¿Qué ministerios querría controlar Forza Italia?

– No es una cuestión de poder, sino de estrategia política. Para nosotros las relaciones con Europa y con Estados Unidos son vitales, como también ocurre con las relaciones con Latinoamérica y África. Está además muy claro que debemos afrontar el problema con China, que está intentando desarrollar una invasión comercial y hacerse con puertos e infraestructuras, que necesitan para la invasión comercial de productos de baja calidad. Eso es un problema para nosotros. Debemos defender nuestro mercado. Hemos de trabajar para tener buenas relaciones con China, por supuesto, pero si pretende hacer competencia desleal, tenemos que defender a Europa, a nuestras industrias y a nuestros productos. El acero es uno de los sectores donde hay más peligro chino, como ocurre también con la cerámica.