De izquierda a derecha, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan; el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski; y el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres / Gleb Garanich / REUTERS

Erdogan fracasa en su intento de convencer a Zelenski para celebrar una reunión con Putin

Los mandatarios turco y ucraniano exploran con el secretario general de la ONU «posibles vías para poner fin a la guerra»

RAFAEL M. MAÑUECO Corresponsal. Moscú

A juzgar por la brevedad del encuentro de este jueves en Leópolis entre los presidentes ucraniano y turco, Volodímir Zelenski y Recep Tayyip Erdogan, con el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, que duró tan sólo 40 minutos, la ausencia de un comunicado inmediato sobre lo acordado y los sombríos rostros de los tres, parece no haberse avanzado ni un ápice hacia la reactivación de las negociaciones para un alto el fuego en Ucrania, que llevan congeladas desde finales de marzo.

Según el diario ruso 'Kommersant', Erdogan le propuso a su homólogo ucraniano organizar una cumbre con el presidente ruso, Vladímir Putin, algo que Kiev viene solicitando sin ningún éxito desde antes del comienzo de la guerra. La idea, de acuerdo con las informaciones del rotativo ruso, sería que Moscú y Kiev elaboraran una «hoja de ruta» hacia el cese de las hostilidades y la «reconciliación».

«Personas que matan, violan y bombardean todos los días a civiles no pueden querer la paz. No confío en Rusia»

volodímir zelenski

Ucrania

'Kommersant' cita a la televisión 'CNN Turk' al señalar que «incluso si no se logra una paz final en Ucrania, se podría conseguir al menos un alto el fuego». El canal ruso 'NTV' subraya precisamente la intención de Erdogan de alcanzar una tregua «temporal» y de actuar como mediador para un intercambio de prisioneros. Erdogan declaró tras las conversaciones que analizó con Zelenski y Guterres «las posibles vías para poner fin a la guerra». Según sus palabras, hay que «utilizar la atmósfera positiva creada tras el acuerdo para la exportación de grano a fin de lograr una paz duradera».

«Hay que utilizar la atmósfera positiva tras el acuerdo de exportación de cereal para lograr una paz duradera»

recep tayyip erdogan

Turquía

El ministro de Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, presente también en Leópolis, ha reiterado en varias ocasiones que el acuerdo para la exportación de grano ucraniano alcanzado el pasado 22 de julio en Estambul podría ser el mecanismo de partida para obtener también un alto el fuego en Ucrania. No obstante, el propio Zelenski y sus asesores han repetido hasta la saciedad que no aceptarán la «congelación» del conflicto para que el Ejército ruso recupere fuerzas ni abordarán ninguna negociación mientras Rusia, además de parar la guerra, no retire sus fuerzas a la posiciones anteriores al 24 de febrero, cuando Putin desencadenó lo que calificó de «operación militar especial».

«Cualquier potencial daño a la central nuclear de Zaporiyia sería un suicidio. Pedimos que se desmilitarice la zona»

antónio guterres

ONU

Pero Turquía considera que sin el visto bueno de Moscú no habrá paz. «La comunidad internacional no puede poner fin a la guerra en Ucrania ignorando a Rusia», advirtió el pasado 5 de agosto en Sochi Fahrettin Altun, uno de los principales asesores de Erdogan, día en el que Putin y Erdogan mantuvieron su última cumbre.

Las conversaciones de este jueves discurrieron en el Palacio Potocki de Leópolis, a donde Erdogan llegó en vehículo desde Polonia. Se reunió primero con Zelenski a solas y luego se incorporó Guterres. Previamente, el presidente ucraniano le planteó al secretario general de la ONU la necesidad de crear condiciones de seguridad para la central nuclear de Zaporiyia, en poder de las tropas rusas y bajo ataques constantes de los que Kiev y Moscú se culpabilizan mutuamente.

La mediación de Erdogan

Hablaron además, según fuente de Naciones Unidas, de la marcha de las exportaciones de cereales ucranianos desde los puertos del mar Negro, de la explosión que a finales de julio mató en una prisión de Olenivka (Donetsk) a los prisioneros de guerra ucranianos que estaban allí recluidos y de un posible intercambio general de prisioneros. A juicio de Zelenski, «la visita del presidente de Turquía a Ucrania es un potente mensaje de apoyo, viniendo de un país tan poderoso». «Mientras proseguimos nuestros esfuerzos para encontrar una solución, nos mantenemos del lado de nuestros amigos ucranianos», certificó el presidente turco.

Se trata de la primera vista que efectúa Erdogan a Ucrania desde el comienzo de la guerra. Su viaje anterior tuvo lugar el 3 de febrero, tres semanas antes del inicio de la invasión rusa. El líder turco se ha propuesto ir hasta el final en su labor de mediación entre Moscú y Kiev.

En la víspera de la reunión trilateral en Leópolis nuevos ataques de misiles rusos sembraron la muerte en el noreste de Ucrania. Al menos 12 muertos, entre ellos un niño, y casi 40 heridos causaron los ataques con misiles lanzados en la noche del miércoles y este jueves por la mañana contra Járkov y la localidad cercana de Krasnograd.

La supuesta interceptación de ataques provoca nuevas explosiones en Crimea

Las Fuerzas Armadas rusas han activado este jueves sus sistemas de defensa antiaérea en varios puntos de la península de Crimea, lo que ha derivado en nuevas explosiones que han hecho temer una nueva escalada de tensiones en esta zona.

Un asesor ruso ha confirmado la activación de los sistemas antiaéreos en Kerch, de donde parte un puente de 18 kilómetros de largo que une Crimea con la Federación Rusa. Kiev ha defendido que este puente es un objetivo legítimo de ataque.

«No hay peligro para la ciudad y para el puente», ha aclarado el funcionario prorruso Oleg Kriuchkov, en un mensaje recogido por la agencia de noticias Interfax.

También se han activado las alertas a las afueras de la ciudad de Sebastopol, en el aeródromo de Belbek. Las fuezas rusas han derribado en esta zona un dron, según el gobernador de Sebastopol, Mijail Razvozhaev.