Recep Tayyip Erdogan (i) y Vladímir Putin (d) se han reunido este viernes en la ciudad rusa de Sochi / afp

Putin y Erdogan se vuelven a reunir para tratar de acercar posturas en relación con Ucrania, Siria y Karabaj

El líder turco se ha convertido en el principal mediador en las conversaciones de paz entre Moscú y Kiev

RAFAEL M. MAÑUECO Corresponsal. Moscú

Los presidentes ruso y turco, Vladímir Putin y Recep Tayyip Erdogan, nunca lograron ponerse totalmente de acuerdo en asuntos tan espinosos como Ucrania, Siria o Nagorno Karabaj, pero sí en determinados aspectos relacionados. El más reciente ha sido el suscrito en Estambul el pasado 22 de julio para la exportación de grano ucraniano -gracias al cual este viernes han zarpado otros tres cargueros más, cuatro ya desde el 1 de agosto- y conseguido precisamente con la mediación del líder turco.

Y es que Erdogan parece comprometido con la idea de no arrojar la toalla y continuar tratando de ponerse de acuerdo con Putin en muchos otros aspectos. Un nuevo intento de acercar posturas ha tenido lugar este viernes en la ciudad balneario rusa de Sochi, a orillas del mar Negro.

«Con su participación directa y a través de la mediación de la Secretaría de Naciones Unidas, se ha resuelto el problema relacionado con el suministro de grano ucraniano desde los puertos del Mar Negro. Los suministros ya han comenzado», le ha reconocido Putin a Erdogan. Éste ha respondido afirmando que «los ojos del mundo están puestos hoy en Sochi (...) para disipar las dudas que la comunidad internacional pueda tener».

La vez anterior que los dos presidentes se encontraron fue el pasado 19 de julio en Teherán, justo en la víspera del acuerdo para desbloquear la exportación de cereales ucranianos. Según el servicio de prensa del Kremlin, Putin y Erdogan han seguido abordando el asunto de las transferencias de grano a fin de consolidarlas y estabilizarlas de forma que el convenio pueda ser renovado una vez expire dentro de 120 días.

Así lo ha expresado el ministro de Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, que subrayó el jueves la necesidad de que el acuerdo de Estambul perdure más allá de los cuatro meses de la vigencia establecida previamente. «Esperamos que las garantías de seguridad de nuestros socios de la ONU y Turquía sigan funcionando, y que las exportaciones de alimentos de nuestros puertos se vuelvan estables y predecibles para todos los participantes del mercado», ha señalado por su parte el ministro de Infraestructuras de Ucrania, Oleksandr Kubrákov.

A juicio de Cavusoglu, citado por la agencia turca 'Anatolia', lo logrado ya por vía diplomática con los cereales podría ser el punto de partida para «un alto el fuego exhaustivo» que preceda al fin definitivo de las hostilidades en Ucrania. Pero Cavusoglu admitió que la situación ahora «es frágil, debido a que la guerra continúa» y podría incluso dar al traste con la exportación de grano. Turquía cree que sin el visto bueno de Rusia no habrá paz. «La comunidad internacional no puede poner fin a la guerra en Ucrania ignorando a Rusia», advierte Fahrettin Altun, uno de los principales asesores de Erdogan.

Ofensiva militar en Siria

Putin y Erdogan han hablado también de «proyectos conjuntos estratégicos», de cooperación bilateral, del aumento del volumen de intercambio comercial, lo que algunos han interpretado como solicitud de ayuda a Ankara para eludir las sanciones occidentales, y de la construcción por especialistas rusos de la primera central nuclear turca en Akkuyu.

Siria ha sido otro de los temas principales de la cumbre. Turquía amenaza con lanzar una ofensiva militar en el norte del país contra los kurdos con el objetivo de establecer una «zona de seguridad» desde la frontera y hacia el interior de 30 kilómetros. Moscú ha pedido a Ankara que desista de tal idea. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ha dicho que «Turquía tiene preocupaciones legítimas de seguridad en relación con Siria», pero ha instado a evitar «poner en peligro la integridad territorial y la estabilidad política» del país árabe. Putin y Erdogan han anunciado una vez más que sus respectivos países lucharán contra los grupos terroristas existentes en Siria.

El brote inusitado de violencia en Nagorno Karabaj de esta semana también se ha abierto un hueco en las conversaciones. El Ministerio de Exteriores ruso difundió el jueves un comunicado pidiendo «moderación» y respeto al alto el fuego. Rusia tiene desplegadas tropas de paz en un sector de Nagorno Karabaj. Azerbaiyán, aliado de Turquía, declaró el miércoles que había tomado el control de varias posiciones y destruido objetivos armenios en una ofensiva que causó al menos tres muertos.

Turquía, que ayuda militarmente a Kiev con drones y otros armamentos, condenó desde el principio la invasión rusa de Ucrania, pero no se sumó a las sanciones contra Rusia. Ankara se ha convertido en la principal mediadora en la organización de las conversaciones de paz entre Moscú y Kiev.