Ciudadanos rusos huidos a Kazajistán para escapar de la movilización parcial decretada por Putin hacen cola en un centro de Almaty para recibir un documento de residencia temporal. / Pavel Mikheyev / reuters

EE UU recomienda a sus compatriotas que abandonen «de inmediato» Rusia

Polonia, Bulgaria, Estonia y Rumanía se unen a la petición antes de que Moscú cierre fronteras para frenar el éxodo de reservistas

DIANA MARTÍNEZ

La creciente tensión que se vive en Rusia desde que el presidente, Vladímir Putin, decretara movilizar a 300.000 reservistas para luchar en Ucrania ha obligado a distintos países a pedir a sus ciudadanos que abandonen la antigua república soviética. «La libertad de expresión y el derecho a la asamblea pacífica no están garantizados en Rusia», subrayó este miércoles la Embajada de Estados Unidos en Moscú, que insistió en «evitar protestas y realizar fotografías a las fuerzas de seguridad en el marco de dichos eventos» para que no sufran represalias. Pero no se quedó ahí. También instó a sus compatriotas a que abandonen «de inmediato» el país, a pesar de que los «vuelos comerciales están extremadamente limitados actualmente».

«Si quieres salir, debes realizar los preparativos necesarios lo antes posible. La Embajada se encuentra muy limitada a la hora de ofrecer asistencia a los estadounidenses y las condiciones podrían verse cada vez más extremas», insistió la legación de Washington. Asimismo, afirmó que Moscú podría «empezar a negar la doble nacionalidad a los norteamericanos y el acceso a asistencia consular para evitar su salida del país».

La sede diplomática recordó que las rutas terrestres continúan abiertas para huir a los territorios vecinos. Aunque ya no podrán pasar a Georgia. La región rusa de Osetia del Norte, fronteriza con el país caucásico, decretó este miércoles el cierre de vehículos tras la llegada masiva de ciudadanos desde la semana pasada. Unas 20.000 personas han cruzado la frontera hasta ahora. «No podremos garantizar el orden y la seguridad si este flujo sigue creciendo», explicaron sus autoridades.

«Deterioro de la seguridad»

A pesar de las restricciones, la oleada aumentará. Sobre todo porque varios gobiernos han seguido el ejemplo de Washington. Polonia, Bulgaria, Estonia y Rumanía también han instado a sus ciudadanos a que abandonen Rusia. «En caso de un fuerte deterioro de la situación de seguridad, cierre de fronteras u otras situaciones imprevistas, la evacuación puede ser significativamente complicada o incluso imposible... Recomendamos a los ciudadanos polacos que se encuentran en el territorio de la Federación Rusa que abandonen su territorio», señaló la legación de Varsovia en un comunicado. «En relación con las acciones militares de Rusia, recomendamos no viajar allí sin una necesidad urgente y evitar por completo los viajes a las zonas fronterizas con Ucrania», decía a su vez Estonia.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Bulgaria se sumó a la petición ante el «deterioro de la situación» en la antigua república soviética. Además, aconsejó «a los ciudadanos búlgaros que se encuentran en el territorio de la Federación Rusa que ejerzan una mayor vigilancia, eviten los lugares de reunión masiva de personas, teniendo en cuenta las circunstancias y el desarrollo de la situación con la debida precaución».

Éstos son los únicos territorios que por ahora han pedido a sus compatriotas que dejen Rusia, pero es posible que en las próximas horas más gobiernos se pronuncien al respecto y sigan los pasos del gigante americano. Mientras puedan, al menos, ya que el Kremlin podría cerrar todas sus fronteras tarde o temprano para evitar las movilizaciones masivas fuera del país. Y es que, por lo visto, han huido de Rusia casi más personas que las que Putin quería reclutar.

Según el último informe del servicio fronterizo del FSB (Servicio Federal de Seguridad o antigua KGB rusa), entre el miércoles y el sábado de la semana pasada unos 261.000 hombres cruzaron las fronteras frente a los 300.000 que Moscú quería mandar a luchar a Ucrania (aunque, según algunas versiones, parece ser que el Kremlin está llamando a dos millones). Y el flujo ha seguido creciendo desde entonces. Por ello, el Ministerio de Defensa de Moscú ha instado a Putin a que cierre totalmente las fronteras «antes de que sea demasiado tarde».

El Kremlin no emitirá pasaportes a los reclutas

El Gobierno de Rusia confirmó este miércoles que el llamamiento a filas fruto de la movilización implicará que no se emita ningún pasaporte para los reservistas convocados, de forma que no podrán abandonar el país una vez hayan sido citados por las autoridades militares. Moscú explicó que no hay ninguna prohibición de salida para los hombres en edad de combate y que podrían por tanto ser citados para unirse a las Fuerzas Armadas, pero sí se aplicarán límites a la emisión de pasaportes en el caso de que haya ya una citación en vigor. No obstante, el Kremlin aseguró que no contempla «en ningún caso» la retirada de la nacionalidad. También estableció la garantía de que puedan volver a su puesto de trabajo cuando terminen su labor en Ucrania.