Una enorme piscina humeante de gas metano contamina el Báltico desde el sabotaje. / afp

La UE afirma que dará una «respuesta conjunta» al sabotaje del Nord Stream

Alemania cree que la entrada de agua del mar en las tuberías provocará corrosión que inutilizará las infraestructuras

OLATZ HERNÁNDEZ Corresponsal. Bruselas

La Unión Europea (UE) no tiene dudas de que las fugas registradas en los gasoductos Nord Stream 1 y 2 son producto de «actos deliberados». En una declaración conjunta, los Veintisiete mostraron este miércoles su preocupación por el sabotaje de estas dos infraestructuras en el mar Báltico y advirtieron de que darán una respuesta «conjunta y sólida» si se demuestra que los escapes han sido provocados.

Por el momento, toda la información disponible «indica que las fugas son resultado de un acto deliberado», insiste el documento. Y añade que «cualquier interrupción deliberada de la infraestructura energética europea es absolutamente inaceptable y tendrá una respuesta y unida». Dinamarca, Noruega, Polonia y Estados Unidos también defienden la teoría del sabotaje y sismólogos suecos fueron más allá al confirmar varias explosiones en la zona horas antes de que se registraran las fugas de los dos conductos.

Los escapes de gas se registraron en la madrugada del martes, cuando las autoridades marítimas danesas informaron de una fuga en el Nord Stream 2. Horas después, se confirmaban otros dos escapes en el gasoducto Nord Stream 1, en la misma zona, a veinte kilómetros de la isla danesa de Bornhoml.

Tres oficiales de la CIA aseguraron el martes que ya advirtieron en junio a los países europeos que los dos gasoductos iban a ser el objetivo de próximos ataques, aunque no especificaron quién podría estar detrás de estos actos. Alemania, por su parte, señaló que cree que la entrada de agua del mar en las tuberías provocará corrosión que dejará inutilizadas de forma definitiva estas dos infraestructuras.

Los boquetes en los dos gigantescos conductos han provocado ya la pérdida de más de la mitad del gas almacenado, con el consiguiente costo económico que conlleva. El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, reconoció que las fugas son «problemáticas» para Moscú porque el gas ruso que se escapa «cuesta mucho dinero». Ambos gasoductos estaban parados -el 1 lo cerró el Kremlin a principios de septiembre en represalia por las sanciones económicas y el 2 nunca llegó a entrar en funcionamiento-, pero se encontraban al máximo de su capacidad.

Nueva ronda de sanciones

Por ello, Rusia pidió este miércoles una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU, del que es miembro permanente, para abordar el asunto. Francia, que ocupa la presidencia del órgano, confirmó que se darán cita mañana para examinar la cuestión.

El incidente, además, ha provocado en apenas unas horas un desastre medioambiental en el Báltico. Las imágenes de la zona revelan una enorme piscina humeante de gas metano, considerado como un emisor clave de gases de efecto invernadero.

Por otro lado, los Veintisiete anunciaron este miércoles que se preparan para alinearse con el tope al precio del petróleo propuesto por los países del G7 y restringirán la exportación de más tecnología que «limitará la capacidad militar rusa». La UE calcula que este nuevo paquete de castigos económicos tendrá un impacto de unos 7.000 millones de euros. El bloque también ampliará la lista de individuos y entidades sancionadas por su «papel clave» en la guerra de Ucrania. Actualmente, hay más de 1.300 personas y organizaciones en esta lista negra.