Yinka Shonibare y Val del Omar, dos visionarios en el CAAM

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA

Dos adelantados a su época, el británico de origen nigeriano Yinka Shonibare y el español José Val del Omar, conviven en el Centro Atlántico de Arte Moderno hasta el próximo 8 de enero. Mientras que el granadino experimentó con la luz y la tecnología en sus poéticas películas, el otro juega a trastocar discursos identitarios.

Ambos son políglotas, porque dominan varios idiomas: el collage, la pintura, la fotografía, el vídeo... Se diferencian en que Val del Omar se acercó a la investigación formal y poética, mientras que Shonibare se adentra en los contenidos y en la construcción del lenguaje. Son mentes fuera de órbita. Ambos plantean dos visiones concretas de la vanguardia del siglo XX y XXI», comenta el director del CAAM, Omar Pascual acerca de las propuestas que ocupan desde esta noche las salas del museo de Vegueta y el Centro de Artes Plásticas del Cabildo.

Tras exhibirse en el museo José Guerrero y en el Reina Sofía de Madrid, la singular obra de José Val del Omar llega al CAAM. Se trata de un arsenal de diapositivas, películas, fotografías y documentos en las que se plasma el espíritu inquieto de este investigador de la imagen y la poesía visual que inició su particular viaje sensorial a mediados de los años 30. Se presentan desde «piezas premonitorias de los documentales abstractos realizados en 1935», a proyectos frustrados reconstruidos en base a descartes, pasando por sus psicodélicos experimentos con el láser, el vídeo y la televisión, explicó el comisario del proyecto Eugeni Bonet.

Por su lado, el crítico y curador canario afincado en Nueva York, Octavio Zaya, comisaria la propuesta de Shonibare. El autor, a través de vídeos, fotos, instalaciones y collages cargados de ironía, reflexiona sobre la supuesta autenticidad de la identidad cultural. «Las telas africanas con las que identificamos a los africanos no son africanas, sino batiks de Indonesia que no tuvieron éxito allí y, por ello, se exportaron a África», relata Zaya sobre la muestra que se vio en la sala madrileña de Alcalá 31.

No obstante, según el comisario, la muestra reúne trabajos recientes en los que cuestiona los valores occidentales a colación de la crisis que atravesamos mediante una relectura de obras como el Retrato de Dorian Gray, Muerte de un viajante de Arthur Miller o los grabados de Gustave Doré sobre el Infierno de Dante.