Un vecino incómodo en Siete Palmas

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ

Los comerciantes de Siete Palmas rechazan el carril guagua que entró este viernes en uso en la avenida Pintor Felo Monzón, en sentido bajada, y conecta con Juan Carlos I. Su implantación ha supuesto la eliminación de unas 200 plazas de aparcamiento, lo que temen repercuta en sus negocios. La asociación de empresarios de la zona dice que tampoco gusta a los vecinos.

Ariel Ramírez es el propietario de una agencia de viajes situada en el sentido bajada de la avenida Pintor Felo Monzón de Siete Palmas, la vía en la que ayer entró en funcionamiento un nuevo carril para guaguas que conecta con Juan Carlos I. «No beneficia ni a vecinos ni a comerciantes», afirma tajante al referirse a una medida que califica de «auténtica porquería». A su juicio, la zona no tiene tanto tránsito de vehículos de transporte público como justificar la implantación de una vía exclusiva para ellos. «Para tres guaguas que pasan cada hora y media o dos horas no hace falta», señala este empresario que considera que la decisión «no tiene ningún sentido» y que pide su revocación. «Esto lo tienen que echar para atrás porque no sirve para nada», indica. Mariola Brissón también comparte la idea de que Siete Palmas no tiene una afluencia tan importante de guaguas como para tener este nuevo carril. «Esto no es Mesa y López o Triana», afirma en el negocio de productos de estética en el que trabaja. «A nosotros no nos beneficia para nada», confiesa. Además, entiende que con la eliminación de unas 200 plazas de aparcamiento que ha implicado la medida «el perjudicado es el pequeño negocio». Así, apunta que «han quitado un montón» y «ahora la gente no puede ni aparcar en doble fila un momento para venir a recoger algo». «No nos viene bien porque nos quita aparcamiento y nos genera molestias», señala Betsabé Santana, encargada de un negocio de moda y complementos en la avenida Pintor Felo Monzón. Añade que supone «una desventaja» para el pequeño comercio frente a los centros comerciales del entorno, que sí disponen de aparcamientos para sus clientes. «Disminuirá el nivel de ventas, y ese es el mayor temor», reconoce. Juan Carlos Martín es el responsable del mantenimiento de uno de los edificios de viviendas de esta importante vía del barrio de Siete Palmas. Asegura que la puesta en marcha de este carril exclusivo para guaguas también repercute en quienes acuden cada día a la zona a trabajar. «Ya han venido varios preguntando para alquilar una plaza en el edificio», explica. Apunta también que además de los empresarios, algunos vecinos «se han quejado», y sospecha que ahora los centros comerciales «pondrán el aparcamiento de pago».