Jet2 no retomará vuelos con España hasta el 24 de junio ante la incertidumbre y falta de claridad del plan de desescalada del Gobierno británico. / C7

La vuelta de los británicos se retrasa y da un nuevo 'palo' al sector turístico canario

La falta de concreción del Gobierno británico sobre cómo y cuando se reanudarán los viajes lleva a Jet2 a aplazar sus operaciones con España hasta el 24 de junio. Reino Unido obligará a los que salgan a hacerse al menos dos PCR a la llegada, lo que encarecerá las vacaciones y desanimará

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

La falta de concreción del Gobierno del Reino Unido sobre el plan de desescalada y cuándo podrán reanudarse los viajes al extranjero, así como las nuevas condiciones que prevén implementar han desalentado al primer turoperador británico, conformado por Jet2 y Jet2 Holidays.

El grupo, que tras sucesivos retrasos, pensaba reanudar sus vuelos con España a partir del 14 de abril anunció ayer que no volverá a volar a nuestro país hasta el 24 de junio. En un comunicado publicado en redes sociales, la aerolínea se queja de «la falta de claridad y detalle» del Gobierno británico y lamenta que se prolongue la incertidumbre. «No podemos operar en este ambiente y debemos actuar para proteger nuestro negocio y a nuestros compañeros», reza en la nota.

La noticia se sintió ayer en el sector turístico de Canarias , donde los británicos representan casi un 40%, como un nuevo golpe, ya que los anuncios hechos previamente por el primer ministro británico Boris Johnson apuntaban a que los viajes se podrían reanudar a partir del 17 de mayo. Sin embargo, el informe publicado ayer por el Global Travel Taskforce británico para garantizar los viajes internacionales seguros, apunta como posible fecha el 17 de mayo pero no da ninguna certeza (motivo por el que Jet2 ha decidido retrasar su vuelta hasta junio). «Es una mala noticia. Seguimos con la cabeza debajo del agua. La agonía se alarga», indicó ayer el director de la cadena Be Cordial & Resorts, Nicolás Villalobos.

El Reino Unido fijará un sistema de semáforo a los países y exigirá al menos dos PCR al regreso, un sobrecoste que desanima

Además, el Gobierno británico va a establecer un sistema de semáforos que diferenciará a los países según el nivel de riesgo y un factor de evaluación va a ser el porcentaje de población vacunada. Aquí, España y Canarias juegan con desventaja, a no ser que se acelere el proceso de vacunación en las próximas semanas para elevar la tasa. Algo que reclama el sector turístico.

En función del lugar al que viajen los británicos las exigencias variarán a la vuelta al país. En cualquier caso, a todos ellos se les va a exigir al menos dos PCR a su regreso al Reino Unido, lo que supondrá un desembolso importante de dinero y un desincentivo para viajar.

A los que viajen a los países en verde se les pedirá una PCR al salir del destino y otra, como muy tarde, a los dos días de su llegada al Reino Unido, aunque no tendrán que hacer cuarentena.

Los viajeros de países en ámbar, deberán hacerse una PCR a la salida, otra a los dos días de llegar y una tercera, al octavo día. Además, tendrán que hacer una cuarentena y estar aislados durante diez días.

Aquellos que viajen a países de semáforo rojo tendrán que hacerse tres PCR como en el caso anterior y ademas, a su llegada al Reino Unido, deberán irse a un hotel designado por el Gobierno a hacer la cuarentena, con un coste que ronda los 2.000 euros, según indican fuentes cercanas.

Las exigencias de las PCR y de la cuarentena en un hotel van a a desincentivar los viajes de los británicos por el sobrecoste que tendrán. Hay que tener en cuenta que el precio de una PCR en el Reino Unido ronda entre los 120 y los 140 euros.

«Las medidas que van a poner en marcha es una forma de limitar que los británicos salgan de vacaciones. El sobrecoste por persona ronda los 300 euros», indican estas fuentes.

El Gobierno británico establecerá a principios de mayo qué países se incluirán en cada categoría. Varios factores intervendrán en la evaluación, entre ellos, el porcentaje de población vacunada, donde España y Canarias juegan con desventaja.