Entrevista a... Rafael Gallego (presidente de la Confederación Española de Agencias de Viaje)

«El escenario es negro de aquí a mayo, después se recuperará»

30/09/2019

El presidente de la Confederación Española de Agencias de Viaje (CEAV) conoce en profundidad el sector turístico español y el canario, puesto que es de Arucas (Gran Canaria) aunque reside en Baleares. En esta entrevista analiza la quiebra de Thomas Cook y las consecuencias as a corto, medio y largo plazo para las islas.

silvia fernández Las Palmas de Gran Canaria

—¿Qué va a suponer a medio plazo la quiebra de Thomas Cook en Canarias? ¿Estamos ante una hecatombe?

—El sector turístico es macroeconomía y el impacto para los principales destinos como Canarias y Baleares es grande. El 17% de los turistas que llegan a Canarias venían con este turoperador y esto influye directamente en el PIB. Aportaba el 6% del 35% que genera el turismo al PIB canario. Canarias es el destino más afectado por la deuda que deja en hoteleros, pequeñas agencias, transportistas... y el problema en Canarias es que ahora empieza la temporada alta y los turistas que tenían comprado y desembolsado el pago de su paquete turístico ya no van a venir porque no van a abonar otro. Es una tragedia. Hay cifras que hablan de 800.000 plazas aéreas. Nunca en la historia ha habido un crac de este tipo. Han quebrado compañías pero ninguna de esta envergadura.

—¿Qué ha sucedido para que un gigante como Thomas Cook se haya hundido de esta forma?

—Ahora se está investigando a los directivos. Aquí ha habido una mala gestión tras comprar varias empresas en quiebra y también ha influido la guerra de tarifas que existe en las rutas europeas y en la que tiene mucho que ver Ryanair, que está machacando los precios. En algunos momentos da que pesar que está haciendo dumping para vaciar el mercado de compañías que no pueden aguantar el tirón. En el último año han quebrado 20 compañías en Europa y algunas que afectaban mucho a Canarias como Air Berlin, Monarch o Germania. En Francia quebraron la semana pasada dos, esta semana una en Eslovenia... A medida que han crecido el número de pasajeros low cost ha empeorado el negocio en Canarias. Cuando el turismo estaba manejado en un 80% por la turoperación los hoteleros lo tenían muy fácil. Sabían que sus clientes iban a estar una semana, 14 días, 21 o un mes. Desde que creció la curva de llegada de pasajeros low cost ha bajado la curva de estancia media de los turistas en Canarias. Y el crecimiento del alquiler vacacional también tiene que ver con un turista low cost. Un ciudadano británico que paga 50 euros por un billete de ida y vuelta no paga 150 por una noche de hotel. Eso está claro. Si a todo esto le sumas un cambio de hábitos en la compra llega la quiebra.

—¿Se enfrenta Canarias a un escenario catastrófico en los próximos meses?

—La quiebra de Thomas Cook va a arrastrar a algunas empresas que no van a poder soportar las deudas y la caída en la llegada de clientes.

— Pero el Reino Unido ha comunicado que se va a pagar a los hoteles.

— Se abonará lo que se debe de los turistas que han venido con paquete turístico y gracias al seguro ATOL, que lo cubre, pero los que hayan comprado el billete por un lado y el establecimiento por otro tienen que pagar los días de estancia que les faltan y los billetes de vuelta a su país. El problema gordo son los cientos de miles de reservas confirmadas que había, sobre todo del Reino Unido y Alemania, y que no vendrán.

—¿Qué estrategias se deben poner en marcha para contener esta debacle?

— En primer lugar hay que decir que el escenario es negro de aquí a mayo pero esto en verano estará recuperado. Lo ha demostrado históricamente el sector. Cuando quiebra una compañía que vuela a Canarias siempre nos echamos las manos a la cabeza pero automáticamente esas rutas son cubiertas por la competencia. Con el paquete turístico pasará igual. Otros operadores ocuparán ese hueco. La tragedia es este invierno y en cuanto a qué se puede hacer para recuperar esas ocupaciones, lo primero que podemos hacer por nuestra parte las agencias de viajes, que movemos el 53% de los turistas que viajan en este país, es desarrollar campañas para que viajen los nacionales. Esto siempre pasa en una crisis en cualquier destino, quien lo salva son los turistas más cercanos. Ha sucedido este verano, cuando la caída de extranjeros se ha cubierto con nacionales y canarios. Para conseguirlo hay que ajustar los precios. No digo que haya que entrar en pérdidas sino adaptar las tarifas a la realidad del mercado nacional. La conectividad con las islas ha aumentado y las compañías, me consta, que estarían encantadas de subirla más pero para ello hay que ajustar los precios. Está el puente de diciembre, de Navidad... Hay muchas escapadas que se pueden promocionar.

— ¿Ve factible que el Estado dé el visto bueno a bonificar las tasas aéreas como sucedió entre 2009 y 2012?

— Estamos en un período de emergencia y todo lo que implique ahorro de costes hará muy atractivo a una compañía volar a Canarias. Esta podría ser una medida. Y hay otras porque hay que salvar el empleo que está en juego. Los sindicatos apuntan a 12.000 directos pero luego hay también indirectos. Hay que buscar soluciones para aliviar lo costes a la Seguridad Social en este período. Y, ojo, esto no es café para todos. Habría que analizar caso por caso para que nadie trate de sacar tajada de esta situación transitoria. Todo debemos hacer el esfuerzo. Hay una oportunidad ahora de aumentar el número de plazas con el Imserso. Canarias era la región que menos turistas recibía porque estamos en temporada alta y siempre interesaba más trabajar con turoperadores. Es normal pero ahora nos podemos volcar en conseguir más plazas para el Imserso.

— Los hoteleros canarios llevan años quejándose de las presiones de los turoperadores a la hora de fijar condiciones. A raíz de esta quiebra, ¿deberían buscar otras alternativas de comercialización y reducir esa dependencia?

— Con turoperador llegan a Canarias un 60% de los turistas pero los hoteleros, no solo canarios sino españoles, llevan históricamente quejándose de la intermediación tanto de la turoperación como de las agencias y luego se han puesto en manos del mayor canibal que hay en el mercado que es booking.com. Mientras que a una agencia tradicional le pagaban el 10% o el 15% de comisión a los de booking les dan un 25% y un 30% y además les manejan su inventario de camas. Les tiran los precios. Puede ser que los turoperadores fijen precios pero cuando hay camas libres, cuando no las hay, como ha sucedido en los últimos años cuando no había competencia, han sido los hoteleros los que han marcado los precios al alza y con condiciones en la firma de contratos. Es la ley de la oferta y la demanda. En mi opinión, más vale del modelo de turoperación, con garantías, que el actual de compra.

— Los hoteleros ya no son rehenes de la turoperación sino de booking...

—Los hoteleros españoles son rehenes de los turoperadores cuando sobran camas pero cuando faltan, los turoperadores fueron sus rehenes. De todas maneras el modelo de compra hace tiempo que ha cambiado. Alguien podía comprar una habitación a Thomas Cook y llegar en una compañía de bajo coste y al revés, venir en sus vuelos y comprar la habitación en booking.

—¿Deberían volver a intentar los hoteleros canarios crear un turoperador como en 2005 cuando Lopesan y Satocan constituyeron Holiday Jack.

—Pueden hacerlo, claro, pero por qué no lo hacen. Han pasado 20 años desde que en el 98 empieza el boom de las punto.com. Entonces empezaron a prescindir de las agencias y tenían idea de empezar a vender con sus webs. Muchos decían que las agencias estaban abocadas al cierre y mira, hemos pasado de 4.500 a 10.000 en este país y hoy las agencias venden el 80% de plazas que se meten en un avión.

— Aunque no sea partidario de Ryanair, mueve miles de clientes a Canarias. El cierre de sus bases en las islas plantea otro problema a medio plazo.

—No es que no sea partidario de él pero no comparto su estrategia y no entiendo porque las administraciones públicas canarias y españolas no son más contundente a la hora de defender los derechos laborales de sus trabajadores. Respecto a la conectividad no creo que se vaya a haber muy afectada. Si las rutas son rentables las van a mantener. Y si no lo hacen para irse a Israel porque le pagan 60 euros por pasajero, si son rentables vendrán otra compañías automáticamente a cubrir el hueco. Air Berlin quebró y tenía una conectividad con Canarias inmensa y seguimos creciendo en pasajeros. Ahora hay un 30% más de plazas que cuando estaba Spanair. Monarch cayó, Germanía quebró y seguimos aumentando en plazas. Canarias es en función del número de habitantes y llegada de turistas uno de los principales destinos del mundo de sol y playa.

—Es tranquilizador su mensaje.

— Se han dado muchas situaciones a la vez: la apertura de destinos que nos habían prestado hasta un 15% de los visitantes de Canarias; la buena climatología de centro Europa; la entrada de actores como Jordania e Israel, que no contábamos; la desaceleración de la economía alemana y el brexit. Respecto a esto último lo que me preocupa es la situación en la que va a quedar la libra respecto al euro si hay salida brusca. El tema de la documentación no me preocupa ya que ellos nunca han sido zona Schengen y deben entrar por el mismo sitio.

— Con todo esto no cabe la implantación de una ecotasa en las islas, ¿no?

—Desde luego. Espero que no hagan como en Baleares, que están tardando en quitarla en el período que dure esta situación. Competimos con un perfil de ciudadanos que miran hasta el último céntimo y si encarecemos el destino les estaremos dando más razones para que se marchen a otro sitio. Esto señores pagan sus impuestos en el destino y no tendríamos lo que tenemos en Canarias si las inversiones solo dependieran de los canarios de derecho. Gracias a lo que generan ellos tenemos lo que tenemos. Otra cosa es que nos sobraran turistas y habría que incentivarlos para que no vinieran. El que apueste por esto estaría clavando una tacha más en el ataúd de nuestra economía.

—¿Saldrá Canarias de ésta?

— Por supuesto. De la quiebra de Lehman Brothers salimos y de ésta también pero lo que tenemos que hacer es ajustar los costes para sobrevivir este invierno.

—¿Qué va a suponer a medio plazo la quiebra de Thomas Cook en Canarias? ¿Estamos ante una hecatombe?

—El sector turístico es macroeconomía y el impacto para los principales destinos como Canarias y Baleares es grande. El 17% de los turistas que llegan a Canarias venían con este turoperador y esto influye directamente en el PIB. Aportaba el 6% del 35% que genera el turismo al PIB canario. Canarias es el destino más afectado por la deuda que deja en hoteleros, pequeñas agencias, transportistas... y el problema en Canarias es que ahora empieza la temporada alta y los turistas que tenían comprado y desembolsado el pago de su paquete turístico ya no van a venir porque no van a abonar otro. Es una tragedia. Hay cifras que hablan de 800.000 plazas aéreas. Nunca en la historia ha habido un crac de este tipo. Han quebrado compañías pero ninguna de esta envergadura.

—¿Qué ha sucedido para que un gigante como Thomas Cook se haya hundido de esta forma?

—Ahora se está investigando a los directivos. Aquí ha habido una mala gestión tras comprar varias empresas en quiebra y también ha influido la guerra de tarifas que existe en las rutas europeas y en la que tiene mucho que ver Ryanair, que está machacando los precios. En algunos momentos da que pesar que está haciendo dumping para vaciar el mercado de compañías que no pueden aguantar el tirón. En el último año han quebrado 20 compañías en Europa y algunas que afectaban mucho a Canarias como Air Berlin, Monarch o Germania. En Francia quebraron la semana pasada dos, esta semana una en Eslovenia... A medida que han crecido el número de pasajeros low cost ha empeorado el negocio en Canarias. Cuando el turismo estaba manejado en un 80% por la turoperación los hoteleros lo tenían muy fácil. Sabían que sus clientes iban a estar una semana, 14 días, 21 o un mes. Desde que creció la curva de llegada de pasajeros low cost ha bajado la curva de estancia media de los turistas en Canarias. Y el crecimiento del alquiler vacacional también tiene que ver con un turista low cost. Un ciudadano británico que paga 50 euros por un billete de ida y vuelta no paga 150 por una noche de hotel. Eso está claro. Si a todo esto le sumas un cambio de hábitos en la compra llega la quiebra.

¿Se enfrenta Canarias a un escenario catastrófico en los próximos meses?

—La quiebra de Thomas Cook va a arrastrar a algunas empresas que no van a poder soportar las deudas y la caída en la llegada de clientes.

Pero el Reino Unido ha comunicado que se va a pagar a los hoteles.

— Se abonará lo que se debe de los turistas que han venido con paquete turístico y gracias al seguro ATOL, que lo cubre, pero los que hayan comprado el billete por un lado y el establecimiento por otro tienen que pagar los días de estancia que les faltan y los billetes de vuelta a su país. El problema gordo son los cientos de miles de reservas confirmadas que había, sobre todo del Reino Unido y Alemania, y que no vendrán.

—¿Qué estrategias se deben poner en marcha para contener esta debacle?

— En primer lugar hay que decir que el escenario es negro de aquí a mayo pero esto en verano estará recuperado. Lo ha demostrado históricamente el sector. Cuando quiebra una compañía que vuela a Canarias siempre nos echamos las manos a la cabeza pero automáticamente esas rutas son cubiertas por la competencia. Con el paquete turístico pasará igual. Otros operadores ocuparán ese hueco. La tragedia es este invierno y en cuanto a qué se puede hacer para recuperar esas ocupaciones, lo primero que podemos hacer por nuestra parte las agencias de viajes, que movemos el 53% de los turistas que viajan en este país, es desarrollar campañas para que viajen los nacionales. Esto siempre pasa en una crisis en cualquier destino, quien lo salva son los turistas más cercanos. Ha sucedido este verano, cuando la caída de extranjeros se ha cubierto con nacionales y canarios. Para conseguirlo hay que ajustar los precios. No digo que haya que entrar en pérdidas sino adaptar las tarifas a la realidad del mercado nacional. La conectividad con las islas ha aumentado y las compañías, me consta, que estarían encantadas de subirla más pero para ello hay que ajustar los precios. Está el puente de diciembre, de Navidad... Hay muchas escapadas que se pueden promocionar.

¿Ve factible que el Estado dé el visto bueno a bonificar las tasas aéreas como sucedió entre 2009 y 2012?

— Estamos en un período de emergencia y todo lo que implique ahorro de costes hará muy atractivo a una compañía volar a Canarias. Esta podría ser una medida. Y hay otras porque hay que salvar el empleo que está en juego. Los sindicatos apuntan a 12.000 directos pero luego hay también indirectos. Hay que buscar soluciones para aliviar lo costes a la Seguridad Social en este período. Y, ojo, esto no es café para todos. Habría que analizar caso por caso para que nadie trate de sacar tajada de esta situación transitoria. Todo debemos hacer el esfuerzo. Hay una oportunidad ahora de aumentar el número de plazas con el Imserso. Canarias era la región que menos turistas recibía porque estamos en temporada alta y siempre interesaba más trabajar con turoperadores. Es normal pero ahora nos podemos volcar en conseguir más plazas para el Imserso.

— Los hoteleros canarios llevan años quejándose de las presiones de los turoperadores a la hora de fijar condiciones. A raíz de esta quiebra, ¿deberían buscar otras alternativas de comercialización y reducir esa dependencia?

— Con turoperador llegan a Canarias un 60% de los turistas pero los hoteleros, no solo canarios sino españoles, llevan históricamente quejándose de la intermediación tanto de la turoperación como de las agencias y luego se han puesto en manos del mayor canibal que hay en el mercado que es booking.com. Mientras que a una agencia tradicional le pagaban el 10% o el 15% de comisión a los de booking les dan un 25% y un 30% y además les manejan su inventario de camas. Les tiran los precios. Puede ser que los turoperadores fijen precios pero cuando hay camas libres, cuando no las hay, como ha sucedido en los últimos años cuando no había competencia, han sido los hoteleros los que han marcado los precios al alza y con condiciones en la firma de contratos. Es la ley de la oferta y la demanda. En mi opinión, más vale del modelo de turoperación, con garantías, que el actual de compra.

— Los hoteleros ya no son rehenes de la turoperación sino de booking...

—Los hoteleros españoles son rehenes de los turoperadores cuando sobran camas pero cuando faltan, los turoperadores fueron sus rehenes. De todas maneras el modelo de compra hace tiempo que ha cambiado. Alguien podía comprar una habitación a Thomas Cook y llegar en una compañía de bajo coste y al revés, venir en sus vuelos y comprar la habitación en booking.

¿Deberían volver a intentar los hoteleros canarios crear un turoperador como en 2005 cuando Lopesan y Satocan constituyeron Holiday Jack.

—Pueden hacerlo, claro, pero por qué no lo hacen. Han pasado 20 años desde que en el 98 empieza el boom de las punto.com. Entonces empezaron a prescindir de las agencias y tenían idea de empezar a vender con sus webs. Muchos decían que las agencias estaban abocadas al cierre y mira, hemos pasado de 4.500 a 10.000 en este país y hoy las agencias venden el 80% de plazas que se meten en un avión.

Aunque no sea partidario de Ryanair, mueve miles de clientes a Canarias. El cierre de sus bases en las islas plantea otro problema a medio plazo.

—No es que no sea partidario de él pero no comparto su estrategia y no entiendo porque las administraciones públicas canarias y españolas no son más contundente a la hora de defender los derechos laborales de sus trabajadores. Respecto a la conectividad no creo que se vaya a haber muy afectada. Si las rutas son rentables las van a mantener. Y si no lo hacen para irse a Israel porque le pagan 60 euros por pasajero, si son rentables vendrán otra compañías automáticamente a cubrir el hueco. Air Berlin quebró y tenía una conectividad con Canarias inmensa y seguimos creciendo en pasajeros. Ahora hay un 30% más de plazas que cuando estaba Spanair. Monarch cayó, Germanía quebró y seguimos aumentando en plazas. Canarias es en función del número de habitantes y llegada de turistas uno de los principales destinos del mundo de sol y playa.

—Es tranquilizador su mensaje.

— Se han dado muchas situaciones a la vez: la apertura de destinos que nos habían prestado hasta un 15% de los visitantes de Canarias; la buena climatología de centro Europa; la entrada de actores como Jordania e Israel, que no contábamos; la desaceleración de la economía alemana y el brexit. Respecto a esto último lo que me preocupa es la situación en la que va a quedar la libra respecto al euro si hay salida brusca. El tema de la documentación no me preocupa ya que ellos nunca han sido zona Schengen y deben entrar por el mismo sitio.

Con todo esto no cabe la implantación de una ecotasa en las islas, ¿no?

—Desde luego. Espero que no hagan como en Baleares, que están tardando en quitarla en el período que dure esta situación. Competimos con un perfil de ciudadanos que miran hasta el último céntimo y si encarecemos el destino les estaremos dando más razones para que se marchen a otro sitio. Esto señores pagan sus impuestos en el destino y no tendríamos lo que tenemos en Canarias si las inversiones solo dependieran de los canarios de derecho. Gracias a lo que generan ellos tenemos lo que tenemos. Otra cosa es que nos sobraran turistas y habría que incentivarlos para que no vinieran. El que apueste por esto estaría clavando una tacha más en el ataúd de nuestra economía.

—¿Saldrá Canarias de ésta?

— Por supuesto. De la quiebra de Lehman Brothers salimos y de ésta también pero lo que tenemos que hacer es ajustar los costes para sobrevivir este invierno.