Canarias vuelve a depender de sí misma

23/01/2019

La recuperación del Mediterráneo, las turbulencias en el sector aéreo y el ‘brexit’ juegan en contra del archipiélago tras años excepcionales de bonanza. La caída de la rentabilidad hotelera frenará el empleo

El resurgir de destinos competidores como Turquía, Grecia o Egipto, la desaceleración económica mundial, los reajustes operativos de las aerolíneas, o la salida de Reino Unido de la Unión Europea prevista para finales de marzo están dibujando un futuro inmediato marcado por la incertidumbre. Y este cóctel de circunstancias, ahora amargas para los intereses canarios, está provocando un «preocupante» descenso de la demanda vacacional en Canarias para el próximo verano, tal y como reconocen las sectoriales empresariales de las islas.

La devaluación de la libra frente al euro generada por un brexit que aún no se ha materializado ya está retrayendo las reservas turísticas desde Gran Bretaña. Y el empuje en precios de Turquía también está notándose en mercados como el de los países nórdicos, o el alemán, donde la demanda de paquetes vacacionales para Canarias ha caído en los últimos meses a un ritmo de dos dígitos.

La desaceleración ya comenzó a notarse en 2018. En el acumulado de los 11 primeros meses del pasado año (último dato disponible), Canarias había recibido más de 14.2 millones de turistas internacionales y nacionales, casi 400.000 menos que en el mismo periodo de 2017, y un 2,7% menos, en el que representa el primer descenso destacado que ha sufrido el archipiélago desde 2009.

Pero la caída de los visitantes y de la ocupación de los establecimientos turísticos no ha afectado hasta ahora, en términos generales, a las cuentas de resultados de los hoteleros canarios, porque estos negociaron al alza los precios de sus camas con los turoperadores un año antes.

El gasto total de los turistas en los once primeros meses de 2018 había crecido de hecho un 1,6% respecto al mismo periodo de 2017, hasta la cifra histórica de 15.487 millones de euros, según la encuesta Egatur del Ine. En 2017 la sobredemanda de los hoteles canarios mantenía el anabolizado destino en máximas ocupaciones turísticas, y las agencias mayoristas no querían arriesgarse a quedarse sin camas con las que atender a sus clientes.

Pero ya entonces los turoperadores comenzaban a volver a mirar tímidamente a algunos de los destinos afectados en los años anteriores por el terrorismo, lo que frenó la escalada de precios de la que comenzó a beneficiarse Canarias a partir de 2011, coincidiendo con la Primavera Árabe.

Y ya en noviembre del pasado año comenzó a notarse el freno del negocio turístico en las islas. Los precios hoteleros se mantuvieron eses mes respecto a un año antes (bajaron menos de un 0,1%). La facturación media diaria de los hoteles por cada habitación ocupada (ADR) cayó además un 1,1%; y el ingreso medio diario por habitación disponible (RevPAR), que está condicionado por la ocupación registrada en los establecimientos hoteleros, bajó un 5,8%.

En este escenario marcado por la vuelta de la competencia del Mediterráneo oriental, los hoteleros canarios que han acudido a la Feria Internacional de Turismo de Madrid (Fitur) que abre hoy sus puertas son conscientes de que por primera vez en años no tienen la sartén por el mango en la negociación con los operadores.

Toca pelear con los representantes de los turoperadores para minimizar la caída prevista de la rentabilidad de las camas tras un lustro sin apenas despeinarse para garantizarse altas ocupaciones a los mejores precios. Pero será muy complicado que no caiga la facturación turística en este 2019, lo que, advierten, conllevará el freno en la creación de empleo en el sector turístico, que seguía creciendo hasta finales del pasado año.

La caída de la demanda vacacional en el archipiélago desde los principales países emisores está provocando repligues en las aerolíneas, que busca recortar gastos en este nuevo contexto. Norwegian ha anunciado que cerrará sus bases Gran Canaria, Tenerife y Mallorca, y que disminuirá las frecuencias de vuelo en estas instalaciones. Ryanair, la aerolínea que lidera el tráfico en Canarias, también ha amenazado con clausurar sus bases en las dos capitales canarias.