Más de 1.800 hoteles y complejos de apartamentos abocados al cierre

Se adopta una medida sin precedentes solo comparable a la Guerra Civil. La alerta sanitaria por el Covid-19 provoca la clausura temporal de más de 400.000 plazas de alojamiento en las islas y deja sin trabajo a cerca de 70.000 trabajadores

JOSÉ MIGUEL PÉREZ LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Las nuevas medidas adoptadas por el Gobierno de España para frenar la pandemia del coronavirus abocan al cierre temporal de la gran mayoría de los 1.807 hoteles y complejos de apartamentos en las islas que suman un total de 423.125 plazas regladas, según los últimos datos disponibles del Instituto Canario de Estadística (Istac).

Los hoteleros anunciaron ayer que solo unos pocos establecimientos -en el mejor de los casos uno por cadena- se mantendrán abiertos para garantizar el alojamiento a colectivos como los sanitarios que se vean obligados a recurrir a sus servicios durante la alerta sanitaria.

La medida, considerada inevitable por los hoteleros canarios, implica que una gran parte de los 68.000 ocupados en este sector -51.500 en los hoteles y 16.500 en los complejos de apartamentos- perderán sus empleos de forma temporal, porque el cierre de establecimientos irá acompañado de expedientes de regulación temporales de empleo (ERTE) masivos que muchas empresas del sector han comenzado a tramitar. Se verán afectados los cerca de 41.000 empleados con contratos indefinidos -el 60% del total de las plantillas-, pero también el resto de trabajadores eventuales que están viendo como no renuevan sus contratos.

El sector turístico prevé que el destino canario, el único que presumía en España y en prácticamente toda Europa de mantenerse abierto los 365 días del año, echará el cierre en un plazo de en torno a una semana, cuando esperan que habrán abandonado las habitaciones y los apartamentos los últimos turistas, en un proceso de repatriación de sus clientes al extranjero y a otros puntos de España que, confían, se produzca de forma escalonada.

Gestión ejemplar.El presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo (FEHT) de Las Palmas, José María Mañaricua, destacó ayer la gestión ejemplar de los turoperadores para organizar el regreso ordenado de los turistas a sus países de origen. Mañaricua recordó que en torno al 60% de los visitantes compran sus vacaciones en Canarias a través de estos mayoristas.

Pero los hoteleros temen que el restante 40% de clientes que llegan sin paquete turístico -por ejemplo quienes compran el vuelo directamente a las aerolíneas- pueda tener más problemas para conseguir un billete de vuelta dadas las restricciones actuales impuestas también en el transporte aéreo.

El presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat), Jorge Marichal, incidió también en que la crisis sanitaria hace inevitable el cierre de los alojamientos, una medida que, anticipó, «va a dar lugar a muchísimos ERTE en el sector».

Marichal destacó que las medidas que el sector hotelero ha pedido al Gobierno van encaminadas a que las empresas que se van a ver obligadas a recurrir a los expedientes de regulación temporal «puedan levantar el vuelo una vez acabe este episodio».

«No podemos dejar que se desangren las empresas, la administración pública debe dar la cobertura necesaria para que los negocios puedan parar temporalmente, sobre todo en sectores directamente atacados por la alerta sanitaria, como es el turismo».

Destacó que los ERTE permitirán a «los empleados pasar a una situación de paro en el que recibirán prestaciones por desempleo», y celebró el hecho de que los subsidios vayan a llegar finalmente «también a quienes no acumulen los meses de cotización necesarios para recibirlos». El también presidente de la patronal tinerfeña Ashotel lanzó por último un mensaje optimista: «La situación es complicada, pero el sector turístico canario es muy resiliente, y sacaremos lo mejor de nosotros mismos para recuperarnos. En cuanto pase esto, la gente pensará en primer lugar en destinos como canarias para pasar sus vacaciones».