El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi. / E. P.

Garamendi, a Yolanda Díaz: «Si no permite despedir, que monte ella una empresa»

El Gobierno prohíbe a las compañías que reciban ayudas públicas utilizar como causa de despido objetivo el encarecimiento de los precios energéticos o, de lo contrario, tendrán que devolver todo el dinero

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

Nuevo golpe en la mesa de la CEOE después del duro mensaje que lanzó al Gobierno hace menos de una semana, cuando le acusó de no actuar con «contundencia y rapidez» para poner freno a la paralización que vivía el país a consecuencia de la huelga de los transportistas y le exigieron «acciones rápidas, concretas y efectivas».

Pero lo que rechazan desde la patronal es cualquier medida que coarte la libertad de las empresas. Y consideran que al menos dos de las que este martes aprobó el Consejo de Ministros son una «intervención a la economía»: el nuevo veto al despido y el límite del 2% a la subida de las rentas de los alquileres.

Su presidente, Antonio Garamendi, criticó sin ambages la nueva prohibición que establece el Gobierno para las empresas que se beneficien de las ayudas directas de utilizar como causa de despido objetivo el encarecimiento de los precios energéticos; de lo contrario, tendrán que devolver todo el dinero público recibido. Esta prohibición se suma al compromiso de mantener el empleo durante seis meses para aquellas compañías que se acojan a un ERTE.

Por ello, Garamendi atacó con dureza a la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, de la que partió esta idea que la vicepresidenta Calviño limitó a las compañías que reciban ayudas. «Si a la ministra le parece muy bien que no se pueda despedir, que monte una empresa ella y que lo haga», espetó Garamendi, que tachó de «peligroso» unas medidas que suponen «intervenir la economía en lo que es la libertad de acción y de empresa».

«Si estamos en el mundo libre, no nos parece muy adecuado este planteamiento», señaló el presidente de la CEOE, que calificó de «sorprendente» este anunció y destacó que estas medidas no habían sido consensuadas en el diálogo social. «A veces parece que a la gente le divierte despedir, pero las empresas están en un momento muy complicado», se lamentó.

«Nos despidáis»

La respuesta de la ministra de Trabajo no se hizo esperar y lanzó reiteradamente durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros un «mensaje claro y directo» dirigido a todos los empresarios: «En las crisis, cuando hay mecanismos de protección social no hay que despedir. No tiene sentido recurrir a un ERTE si luego la vocación de los empleadores es despedir. No tiene sentido destinar y darles recursos públicos si luego se les permite despedir».

Y, más concretamente, emplazó a Garamendi a tener la «suficiente empatía» para entender y explicar al país que no se puede recibir dinero público y, a la vez, despedir, sobre todo a los colectivos «más débiles» del mercado, como son –precisó– los jóvenes y las mujeres. Por otra parte, le rebatió que no haya sido negociado con ellos y le recordó que «él mismo» aceptó una cláusula idéntica en la gestión de la crisis por la pandemia que ha sido «muy eficaz».

Díaz advirtió a su vez que, en caso de que realicen despidos y acudan a los tribunales, serán los jueces en última instancia los que determinarán si el despido es injustificado (y por tanto obliga a indemnizar con 33 días por año trabajado en lugar de los 20 del despido objetivo) o incluso lo declara nulo y, en tal caso, el trabajador puede elegir reincorporarse a la empresa.

Las agencias de viaje podrán acogerse a un ERTE sectorial hasta el 31 de diciembre

El Consejo de Ministros, además del plan de choque, aprobó este martes la aplicación del Mecanismo RED de Flexibilidad y Estabilización del Empleo para el sector de las agencias de viajes, unos nuevos ERTE que permitirán reducir la jornada y suspender el empleo de los trabajadores al estilo de los ERTE-Covid ante crisis cíclicas y sectoriales y que cuentan con unas condiciones mucho más beneficiosas que los ERTE por causas económicas.

Así, desde el 1 de abril y hasta el 31 de diciembre las agencias de viaje que se encuentren en dificultades podrán aplicar medidas de reducción temporal de jornada y suspensión de contratos de trabajo y disfrutar de una rebaja en las cotizaciones sociales de los trabajadores afectados del 40%, frente al 20% de los ETOP. Sin embargo, tendrán que presentar un plan de recualificación con acciones de formación para posibilitar la recolocación de los trabajadores en otro puesto dentro de la misma empresa, o bien en otras empresas, si quieren beneficiarse de estas rebajas en las cuotas.

Las agencias de viaje llegaron a tener el 77% de sus afiliados protegidos en ERTE durante el momento álgido de la pandemia. Aunque este nivel es similar al de otros sectores, no han gozado, sin embargo, del mismo ritmo de reincorporación a la actividad y, de hecho, el 24,3% del total de afiliados del sector de agencias de viajes se encuentran todavía amparados por este esquema de protección al empleo, mientras que el porcentaje en el resto de los sectores se encuentra en niveles mucho más bajos, por debajo del 5% de los afiliados en esa actividad.

El alto porcentaje de personas trabajadoras en ERTE parece responder, por tanto, no ya a la evolución de la pandemia sino a un cambio estructural en el sector, según destaca el Ministerio de Seguridad Social, que señala que el número de afiliados a la Seguridad Social muestra una reducción del 14% respecto al inicio de la pandemia, frente a la del 3% que se registra en las ramas de la hostelería y a la recuperación generalizada mostrada por la gran mayoría de sectores económicos respecto al nivel de empleo previo a la pandemia.