La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz. / E. P.

Yolanda Díaz pretende prohibir el despido objetivo por la guerra de Ucrania

Su ministerio estudia recuperar alguna de las condiciones que se establecieron durante la pandemia en relación con el mantemiento del empleo

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

La batería de medidas que el Gobierno aprobará el próximo martes dentro del Plan Nacional para proteger a las familias y los sectores más afectados por el impacto de la guerra de Ucrania y de la crisis de los precios no saldrá totalmente gratis para las empresas, sino que, al igual que sucedió durante la pandemia, habrá una letra pequeña que les establecerá una serie de prohibiciones. Entre ellas, la de realizar despidos, según avanzó este jueves la vicepresidenta tercera de Gobierno, Yolanda Díaz, durante una intervención en el Congreso.

«No es el momento de despedir, esto es lo que nos ha dado resultado en la crisis anterior, y no es el momento de bajar salarios», defendió la ministra de Trabajo, que afirmó estar «volcada» en la gestión de la crisis y dedicar «todas las horas del día» a esto, por lo que ha aparcado por el momento su nuevo proyecto político.

Desde su departamento confirmaron a este periódico que están barajando la posibilidad de no permitir que se vinculen los despidos objetivos a causas relacionadas con la guerra de Ucrania, al igual que se hizo durante la crisis sanitaria, así como estudian la opción de establecer algún tipo de compromiso de mantenimiento del empleo para las compañías que se beneficien de las ayudas que se establezcan.

Esta medida irá en la línea de la cláusula de mantenimiento del empleo que ha estado en vigor durante la pandemia y que prohibía a las empresas acogidas a un ERTE despedir a ningún trabajador de su plantilla durante los próximos seis meses o, de lo contrario, tendrían que devolver las cotizaciones de todos sus empleados, no solo de los despedidos.

Díaz también se mostró contraria a cualquier recorte de salarios a los trabajadores y recordó que el año pasado las empresas cotizadas obtuvieron unos «beneficios récord» de 64.000 millones de euros. «Nadie entendería que, en una situación de crisis, con esos beneficios bajaran salarios. El esfuerzo ha de ser colectivo», proclamó. Sin embargo, desde su ministerio descartaron a este periódico que estén barajando imponer a las empresas alguna limitación a bajar los salarios, ya que consideran que estas decisiones entran dentro de la negociación bipartita que mantienen sindicatos y patronales de cara a lograr un nuevo acuerdo salarial para los próximos años.

Por otra parte, la ministra pidió a las empresas y trabajadores «calma y tranquilidad» y resaltó que el mecanismo que da continuidad al esquema de protección al empleo de los ERTE diseñado en la reforma laboral «ya está disponible».