La reforma de la estiba genera inquietud en la Sagep de La Luz

30/03/2019

Las estibadoras tienen avanzado el proceso de conversión pero queda pendiente aclarar todo el tema societario, como es el reparto de la deuda. Los portuarios presionan para que no haya demoras

Las Palmas de Gran Canaria

La reforma del sector de la estiba culminó ayer, cinco años después de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea emitiera una sentencia en la que obligaba a España a liberalizar el sector. Hace dos años el Gobierno del PP aprobó un Real Decreto que contenía las líneas básicas de la liberalización, como la conversión de las Sagep en Centros Portuarios de Empleo (una especie de ETT), pero que dejaba muchos flecos abiertos y pendientes de su aclaración en un futuro reglamento.

Éste se aprobó ayer, bajo la forma de real decreto ley, por el Consejo de Ministros y está a falta de que lo revalide la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados. Entre otras cosas, establece a través de los convenios colectivos la subrogación obligatoria de los trabajadores a las empresas que deciden marcharse de las Sagep y operar como Centros Portuario de Empleo (CPE). Además obliga a los CPE a contar con una licencia de estibadora al fin de garantizar la vinculación con la actividad y la máxima profesionalidad.

Se permite además el contrato de aprendizaje para la formación de los estibadores, que será de 400 horas. Esto permitirá que mientras cursan el certificado de profesionalidad que da acceso a la profesión puedan estar trabajando. El Gobierno ha previsto además una línea de ayudas de 120 millones para sufragar las prejubilaciones (previstas para los que les queden cinco años para jubilarse) y bajas voluntarias de un colectivo que suma 6.150 personas en todo el Estado. En Las Palmas son 406.

La aprobación ayer del reglamento ha generado inquietud entre las empresas estibadoras de La Luz. Aunque en el último año las cuatro estibadoras que integran la Sagep -La Luz Market, Opcsa, La Luz y Gesport Atlantic- han dado pasos hacia su conversión en CPE y tienen ya en trámite la licencia, hay aún mucho camino por recorrer.

En las próximas semanas deben consensuar diversos temas societarios como es el reparto de la deuda de la Sagep y que asciende a 12 millones de euros. También deben acordar cómo consiguen el aval de casi 4 millones de euros que exige la ley que regula las ETT (y por tanto a los CPE) para el segundo año de actividad. Para el primer año, el aval que se exige es inferior, de 250.000 euros.

Los estibadores advierten de «lío» si se retrasa la transformación

El colectivo de estibadores ha mostrado su satisfacción por el real decreto aprobado ayer ya que «conjuga los principios de libertad de contratación exigidos por Europa con los derechos de los trabajadores a mantener sus puestos». Y por eso no van a permitir a las empresas ningún tipo de retraso a pesar de que la ley da un margen de adaptación hasta mayo de 2020. Ayer mismo y según indican fuentes cercanas, algunos representantes sindicales de los estibadores de La Luz advirtieron de «lío» en el puerto si en quince días la Sagep no se ha transformado ya en CPE.