El FMI pide hacer más atractivos los contratos indefinidos reduciendo costes de despido

El organismo vuelve a recortar sus previsiones de crecimiento del 5,7% al 4,6% para este año. Pide medidas adicionales para asegurar la sostenibilidad de las pensiones

Clara Alba
CLARA ALBA

Con el Gobierno y los agentes sociales acelerando las negociaciones sobre la reforma laboral para llegar a un acuerdo antes de que termine el año, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha ofrecido su propia guía sobre cómo deberían ser los puntos claves del texto para lograr mejores condiciones del mercado.

El organismo acaba de hacer público su ejercicio de revisión económica anual en el marco de la consulta del Artículo IV para España. En el documento, valora de forma positiva algunos de los puntos ya puestos en marcha, como las medidas para fomentar la inclusión y reducir la brecha salarial de género, así como otras normas aprobadas como la ley que que regula el trabajo basado en plataformas digitales, la conocida como 'Ley Rider', o la regulación del teletrabajo ayudarán a que el mercado laboral español se adapte a las nuevas prácticas generadas por la pandemia.

Sin embargo, insiste en un mensaje que ya ha lanzado en otras ocasiones a los negociadores de la reforma: para reducir la dualidad del mercado laboral, hay que desincentivar el uso de contratos temporales para trabajos permanentes. No solo eso. El FMI 'echa un capote' a los empresarios, al explicar que para que eso surta efecto, es importante «hacer más atractivos los contratos indefinidos para las empresas».

Y entre las medidas propuestas, destaca la reducción del «coste generado por la incertidumbre jurídica relacionada con el despido de trabajadores indefinidos». A su juicio, regímenes de reducción del tiempo de trabajo bien diseñados también darían a las empresas «la capacidad de amortiguar shocks temporales». Pero recuerdan que es clave cerciorarse de que este tipo de mecanismos no impliquen una carga para las finanzas públicas.

Al igual que otros organismos como el Banco de España o la OCDE, el FMI también llama la atención sobre el distinto ritmo de recuperación del mercado laboral y la necesidad de reasignar trabajadores entre empresas o sectores mediante políticas de empleo más eficaces. Y advierte: «es importante que las negociaciones salariales continúen internalizando la naturaleza transitoria de los motores actuales de la inflación y eviten un círculo vicioso de mayores salarios que conduzcan a una inflación mayor».

Previsiones a la baja

La reciente subida de los precios acentuada por la crisis de suministro global es, junto a la evolución de la pandemia del coronavirus, los dos factores que más preocupan dentro de las nuevas previsiones del FMI. De hecho, y tal y como se esperaba, la institución ha vuelto a recortar su estimación de crecimiento para España. Ahora prevé que la actividad crezca un 4,6% en 2021 y un 5,8% en 2022, con el consumo como principal motor de la recuperación.

Insisten, además, en que la producción se mantiene por debajo de los niveles previos a la pandemia, en parte debido al impacto del coronavirus «en sectores de contacto personal intensivo y de los cuellos de botella en las cadena de suministro global».

En este sentido, el ritmo de absorción de los fondos de la Unión Europea (UE) y la eficacia con que se utilicen determinarán la trayectoria del crecimiento en los próximos años. Según el documento, calculan que el impacto acumulado de los fondos Next Generation sobre el PIB se situará entre 1,5 y el 2 puntos a finales de 2022, por debajo de las estimaciones de Nadia Calviño.

Esta rebaja en las previsiones en la segunda que realiza el FMI en apenas tres meses, tras el recorte propinado en octubre con motivo de la publicación de sus previsiones de otoño.

Políticas expansivas

Ante este escenario, el FMI insiste en que la política fiscal debe seguir apoyando la recuperación hasta que esta se afiance, centrándose en los más vulnerables. «Dado que no se proyecta que la actividad retorne a los niveles previos a la crisis hasta finales de 2022 o comienzos de 2023, el próximo año la política fiscal debe continuar siendo expansiva en términos generales, de acuerdo con el anteproyecto de presupuestos de las autoridades para 2022», recuerdan.

Eso sí, como ya han señalado organismos como la Airef, el FMI advierte que, con el tiempo, España tendrá que reducir la deuda a niveles más prudentes y crear margen para poder responder sin problemas a posibles shocks futuros. «Si no se toman medidas discrecionales, se prevé que a medio plazo el déficit público siga estando por encima de los niveles previos a la crisis», aseguran.

En este sentido, consideran que el Gobierno debe emprender un proceso de consolidación fiscal en el mismo momento en el que la economía encuentre una senda de crecimiento sostenido. «En el escenario base, estas condiciones se cumplirían en 2023», explican.

Pensiones

El mensaje también es claro para la reforma de las pensiones impulsada por el ministro José Luis Escrivá. Según su propuesta, las pensiones se indexarán de forma permanente a la inflación y el factor de sostenibilidad será revocado a partir de 2021. «Esto incrementaría el gasto anual enpensiones 3,5 puntos del PIB de aquí a 2050», recuerdan desde el FMI.

En este punto, consideran que parte de ese aumento del gasto se compensará con otras medidas propuestas en la primera fase de la reforma, como la introducción de incentivos para elevar la edad efectiva de jubilación y el aumento temporal de las cotizacionesa la seguridad social. Pero cuidado. Alertan de que «preservar la sostenibilidad de las finanzas públicas requiere esfuerzos adicionales para contrarrestar las presiones del gasto en pensiones, lo cual también ayudaría a dar una señal del compromiso de las autoridades con la responsabilidad fiscal».

Algunas de las posibles medidas propuestas por la institución serían la adopción de mecanismos para restringir el gasto (por ejemplo, prolongar más la vida laboral) y aumentar los ingresos (como incrementar los ingresos máximos sujetos a cotizaciones). «Estas medidas deben incorporarse en la segunda fase de la reforma», ha explicado Dora Iakova, jefa de la misión para España del FMI, tras un breve encuentro telemático con la prensa, reconociendo que el proceso será duro pero necesario para alcanzar una «reforma sostenible y creíble».