A. S.

Las mujeres, motor de crecimiento y productividad para la recuperación del país

Las trabajadoras han ido superando obstáculos hasta suponer ya el 31% de las consejeras del Ibex y el 47% de la fuerza activa en España

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZ Madrid

España sigue siendo un país donde la brecha de género es evidente: en 2018 -últimos datos del INE- aún se situaba en el 21,4%, medio punto menos que en 2017. Peores cifras da el índice ClosinGap, que afirma que en 2020 aún queda un 36% de brecha de género por cerrar, cuatro puntos menos que en 2015. Si se mantiene ese ritmo, se necesitarían 35 años para alcanzar la paridad total. En cifras: el salario medio anual de los hombres es de 26.700 euros; el de las mujeres se queda en 21.000.

Pese a estos malos datos, la situación va mejorando. La fuerza laboral femenina ha crecido en casi un millón de personas en quince años. En 2007 había 7,8 millones de mujeres afiliadas a la Seguridad Social, lo que representaba el 41,4% del total. El último dato de febrero de 2021 marca 8,8 millones de afiliadas, el 46,6% del total.

La Comisión Europea quiere mejorar esta situación y para ello anunció esta semana que obligará a las empresas de más de 250 empleados a compensar a las víctimas de discriminación salarial. Si se constata una diferencia injustificada de al menos el 5% de sus sueldos, la empresa deberá reevaluar las retribuciones con los representantes de los trabajadores. El objetivo principal es que al mismo trabajo, mismo sueldo.

Y aunque el puesto laboral es una de las variables que más influyen en el nivel salarial de las mujeres -solo acceden a puestos de directoras y gerentes el 1,84% de ellas y con peores sueldos que los hombres, según UGT-, 2020 fue el primer año en el que se consiguió el objetivo de paridad (30% de mujeres) para los consejos de administración de las empresas del Ibex-35 dictado por la CNMV. Ya son 139 mujeres consejeras, 15 más que en 2019 y 66 más que en 2011, el 31% del total, según Atrevia y el IESE.

Entre las mayores empresas españolas con mujeres al mando destacan el Banco Santander, con Ana Botín de presidenta; Banco Sabadell, con María Dolores Dancausa como consejera delegada (CEO) o Google, con Fuencisla Clemares como directora general para España. En una entrevista en 2019 con la agencia Efe, la máxima responsable de Google defendía su posición feminista y aseguraba que para implantar la paridad en una empresa «hay que revisar cómo buscas el talento, cómo haces la selección y cómo reclutas».

Ana Botín, feminista

Reconoce que en su vida profesional la maternidad fue uno de los momentos más difíciles porque, «por edad, te pilla en pleno desarrollo de tu carrera». También fue sonoro cuando Ana Botín se definió a sí misma en 2018 como «feminista» porque hasta ese momento el alto mundo empresarial no estaba familiarizado con esos términos. En la web del Santander afirman que «la igualdad de género sirve de motor para conseguir una sociedad más justa». Un 40% de los puestos de su consejo de administración están ya ocupados por mujeres y su objetivo para 2022 es llegar al 60%.

Algunos estudios recientes hacen ver la luz al final del túnel. En su informe 'Brechas de género', Funcas afirma que la maternidad ya no aleja tanto a las mujeres de la vida laboral. Si en 1987 la tasa de actividad femenina era de solo el 32% y en el mercado de trabajo participaban menos de 5 millones de mujeres, ahora la tasa es del 52,2%, 'solo' diez puntos por debajo de los hombres. Además, la máxima tasa de actividad se ha trasladado de las mujeres entre 25 y 29 años a las de 40-44 años, lo que indica el fin del modelo tradicional de participación femenina: «La práctica de abandonar el mercado de trabajo al convertirse en madres tiende a desaparecer», aseguran.

Jose Ignacio Conde, subdirector de Fedea, explica a este periódico que la brecha de género está cayendo en los últimos años, sobre todo porque se ha aprendido que la igualdad de oportunidades «no es solo una cuestión de justicia, sino también de eficiencia económica». En este sentido, el informe ClosinGap elaborado por PwC revela que si existiera la paridad total, el PIB nacional crecería 230.000 millones de euros, más de un 18%. Conde asegura que eliminar la brecha debe ser un «objetivo prioritario de la política económica» porque en una sociedad cada vez más envejecida, las mujeres serán el «motor clave del crecimiento y la productividad».

Eso sí, el problema a su juicio es el ritmo lento de mejora. Lo mismo opina Elisa Chuliá, directora de Estudios Sociales de Funcas, que señala que lo que haría mejorar la situación es mayor facilidad para la conciliación entre la vida familiar y laboral que ha sido «la causa de una división sexual del trabajo que ha prevalecido durante siglos». E incluso tras la incorporación masiva de la mujer al mundo laboral en los años 80, han seguido ocupándose del cuidado de la familia y del hogar, compatibilizando su trabajo remunerado con el doméstico, «algo muy costoso y no suficientemente valorado».

Mejores pensiones

El mayor rayo de esperanza está en las pensiones de jubilación. A medida que pasan los años, se va reduciendo el número de pensiones de viudedad de mujeres que no tienen derecho a jubilación por no haber trabajado para encargarse en exclusiva del hogar, y «probablemente dentro de 25 años la gran mayoría de pensionistas cobrarán una jubilación y la pensión de viudedad ya no será un instrumento tan importante para reducir la pobreza», explica el informe 'Las pensiones de viudedad en España' que Fedea publicó el pasado enero.

Pero actualmente existe una importante brecha de género tanto en la cuantía media de la pensión de jubilación como en el número de pensionistas. En 2019, la jubilación media era de 1.312 euros para los hombres y 858 euros para las mujeres, un 34% inferior. Pero si se analizan los tramos de edad se vislumbra la reducción de la brecha: en el grupo de los jubilados más jóvenes (65-69 años) la diferencia es del 23%, mientras que para los de más de 85 años es del 41%.

Y volviendo al asunto de los hijos, sigue siendo abrumadora la diferencia en los porcentajes de mujeres frente a hombres que se cogen una excedencia (no remunerada) para el cuidado de menores y otros familiares. Concretamente, en 2020 fue del 87% en caso de las mujeres frente al 13% de hombres.

Eso sí, la corresponsabilidad aumenta con el permiso por nacimiento, que en 2021 ya es de 16 semanas para ambos progenitores. Esta nueva política conciliadora es lo que el Banco Mundial destacó favorablemente sobre España en su último estudio. Aún así, indica que nuestro país flaquea en igualdad laboral por las diferencias económicas entre hombres y mujeres tras tener un hijo.

En este sentido, un estudio de la Fundación Iseak asegura que la brecha laboral comienza para las mujeres incluso antes de ser madres, cuando empiezan a vivir en pareja. La catedrática de la Universidad del País Vasco Sara de la Rica destaca que la probabilidad de tener trabajo cae cuatro puntos para ellas cuando viven en pareja, mientras que en ellos aumenta en 5,7 puntos. Los hijos acentúan las diferencias: el 22% de las mujeres en pareja y con niños menores de 5 años abandonan el mercado laboral, frente a apenas el 2% de los hombres. Además, se dispara la proporción de empleadas a tiempo parcial (28%, diez puntos más que antes de ser madres), mientras que los hombres aumentan su intensidad laboral.