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Prueba

Citroën C5 Aircross BlueHDi: confortable como un A8

Gracias al sistema de suspensión con amortiguadores de topes hidráulicos progresivos y al mullido de sus asientos, durante la prueba del Citroën C5 Aircross BlueHDi de 180 CV nos ha quedado claro que el confort es su principal virtud, aunque no la única. Para encontrar otro modelo que resulte tan cómodo para viajar, hay que buscar entre las berlinas de gran lujo como el Audi A8 o BMW Serie 7.

RUBÉN FIDALGO Vigo

Esta versión BlueHDi de 180 CV con cambio automático se puede considerar como el tope de la gama actual de Citroën y cuenta con un excelente nivel de equipamiento, buenas prestaciones y soluciones que nos harán muy cómodo el día a día en él. Por el contrario, la calidad de algunos plásticos (los paneles de puerta traseros, por ejemplo) y algunos detalles de acabado desmerecen un poco.

Fotogalería: Citroën C5 Aircross BlueHDi 180

Galería. Fotogalería: Citroën C5 Aircross BlueHDi 180

Si lo que buscas es un coche para viajar cómodo en familia y te gusta la imagen de los SUV, éste es un excelente candidato y, como decía al principio, encontrar un rival que iguale su confort va a ser muy complicado.

Citroën C5 Aircross: personalidad Citroën

La marca de los chevrones siempre se ha diferenciado con unos diseños muy personales. Dentro de las limitaciones actuales, el Citroën C5 Aircross tiene bastante personalidad y un diseño que se sale de lo normal, para bien y para mal. Si te gusta te encanta, pero no hay término medio.

Ficha técnica Citroën C5 Aircross BlueHDi 180

Ficha técnica Citroën C5 Aircross BlueHDi 180
  • Motor: 4 cilindros diésel 180 CV

  • Consumo: 4,7 l/100 km

  • Largo/ancho/alto: 4,5 x 1,96 x 1.65 metros

  • Maletero: 580 litros

  • Precio: Desde 33.087 euros

El frontal es muy llamativo y algo pesado visualmente, con un capó muy alto y una parrilla de líneas horizontales que le da un aspecto muy rotundo. Los faros son grandes y proporcionan una buena iluminación gracias a su tecnología led. Un detalle que no me gusta de su frontal es que la cámara va demasiado expuesta a recibir golpes.

En la vista lateral lo más llamativo son las llantas de 18 pulgadas en dos colores y la llamativa moldura cromada que marca la separación entre el ventanal y la chapa en la carrocería. Sus puertas son de grandes dimensiones y permiten un cómodo acceso al interior, lo mismo que el portón trasero, aunque éste debería abrir unos centímetros más para que yo (mido 1.85 m) no pegue con la cabeza en él cuando meto el equipaje.

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Los acabados y ajustes de los elementos de la carrocería son buenos y dentro de la media del segmento en el que milita. En el interior también tenemos algunos detalles muy típicos de Citroën como es una instrumentación bastante original y un mimo especial en el mullido de los asientos, que son comodísimos.

Las plazas delanteras son muy confortables gracias al espacio que tienen y a los butacones sobre los que nos sentamos. La verdad es que ha sido una gozada viajar en ellos.

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Cuando nos sentamos en las plazas traseras vemos un inconveniente de los excelentes butacones delanteros y es que el respaldo tiene mucho grosor y roba espacio para las rodillas a las plazas traseras, que no son las mejores de la categoría en este sentido, quedándose en la media del segmento.

Los ajustes son correctos pero los materiales no tanto, además conviven demasiados diferentes. Tenemos piezas de textura suave y tacto blando en el salpicadero que conviven con otros de tacto duro y demasiado «plasticoso». Especialmente llamativo es el caso de los paneles de puerta traseros, con un plástico que luce poco y no deja buena sensación en cuanto a calidad.

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El maletero, por su parte, tiene un volumen aceptable, aunque sus formas no son muy aprovechables, con un fondo muy alto y al que es complicado sacarle todo el partido que los 580 litros de capacidad nos pueden hacer pensar. Si necesitamos más espacio podemos abatir los respaldos traseros y entonces aparece otro inconveniente: la bandeja es de dos piezas y es bastante engorroso desmontarla.

Citroën C5 Aircross: comodísimo

A la hora de viajar en este coche es impresionante el nivel de confort que brinda a sus pasajeros. Está bien aislado acústicamente y, sobre todo, las suspensiones filtran de maravilla las imperfecciones del asfalto o del terreno por el que circulemos. Los amortiguadores de topes hidráulicos progresivos demuestran su eficacia y sólo tienen una pequeña pega: los leves cabeceos de la carrocería al acelerar y al frenar, que no los sujetan tan bien como los normales.

J.M.

La dirección tiene un buen tacto, así como los frenos y es más ágil de lo que la suavidad de las suspensiones nos puede hacer creer.

En ciudad es una gozada no sentir en los riñones cada tapa de alcantarilla o banda reductora de velocidad. Además, el cambio automático hace muy sencillo movernos en el tráfico diario.

Si nos decidimos a viajar, es donde más vamos a disfrutarlo, con una fatiga mínima y una buena autonomía gracias a un depósito grande y unos consumos aceptablemente buenos para un SUV con esta superficie frontal. En concreto, los valores medidos durante la prueba han dejado estos consumos:

• Urbano: 7,5 l/100 km

• Carretera: 5 l/100 km

• Autopista: 6,5 l/100 km

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La respuesta del motor diésel de 180 CV es buena y se compenetra bien con el cambio de 8 marchas automático, que es muy cómodo y fácil de manejar, acorde con el planteamiento del resto del coche. Los hay más rápidos y de tacto más directo, pero esta EAT8 encaja perfectamente con la filosofía del C5 Aircross. Gracias a ellos, los adelantamientos con este C5 Aircross se hacen con suficiente seguridad.

En zonas viradas tiene unas reacciones muy seguras en todo momento y es difícil que nos llevemos algún susto, salvo que hagamos algo rematadamente mal.

En autopista y autovía también es la comodidad que nos ofrece lo más destacable, sin perder de vista la seguridad. En curvas rápidas su respuesta es tranquilizadora incluso aunque en pleno apoyo pasemos por una junta de dilatación o un badén.

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Aunque se trata de un SUV, sólo las versiones híbridas con un eje trasero con motor eléctrico tienen tracción total, así que este C5 Aircross es exclusivamente de tracción delantera. Si a esto unimos una altura libre que no es la de un 4x4 (ni falta que hace, no nos vamos a engañar), las excursiones campestres con este coche se limitan a pistas en buen estado, aunque disponemos del sistema Grip Control que modifica la respuesta del control de tracción para adaptarse a diferentes terrenos. Es eficaz, pero no hace milagros.

Citroën C5 Aircross: equipamiento moderno

Tratándose de un tope de gama y de un modelo bastante reciente, el equipamiento del C5 Aircross es muy completo y está actualizado, aunque con algunos matices.

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En el apartado de confort disponemos de un buen climatizador automático de doble zona, unos buenos asientos calefactados, volante de piel con los mandos para el control de crucero y el sistema multimedia, limpiaparabrisas automático, elevalunas de un solo toque, etc.

También está bien servido en cuanto al número de asistentes a la conducción (ADAS por sus siglas inglesas) que tenemos a nuestro servicio, con sistemas como el de reconocimiento de señales de tráfico, control de crucero adaptativo, asistente de luz de carretera, detector de fatiga, alerta de colisión, sensores de ángulo muerto o el asistente de mantenimiento en el carril.

J.M.

Ahora bien, en el caso del asistente de mantenimiento en el carril, por ejemplo, su funcionamiento no me ha convencido del todo. Mientras que en otros rivales es más preciso y nos mantiene en el centro de nuestro carril, en este coche nos deja ir hasta tocar el borde del mismo, y luego nos manda hasta la otra línea, como si fuésemos jugando al ping-pong de línea a línea.

Algo parecido pasa con el sistema de infoentretenimiento y conectividad. El sistema de audio proporciona una buena calidad de sonido y la pantalla del sistema multimedia tiene unas buenas dimensiones y responde bien a nuestros dedos. También cuenta con Android Auto y Apple Car Play, así como varias tomas USB. Aquí ''el pero'' está en unos gráficos algo anticuados y en que no disponemos de funciones que otros rivales ofrecen al vincular nuestro smartphone con el coche, como el poder abrir y cerrar las puertas con el teléfono, saber dónde lo tenemos aparcado, etc.

Nuestra valoración

7,0

Destacable

Confort de viaje

Algunas soluciones prácticas

Diseño llamativo

Mejorable

Plásticos paneles de las puertas

Cinturón de la plaza central trasera

Espacio en plazas delanteras

Fuente: Autocasión.com