Borrar
Vea la portada de CANARIAS7 de este sábado 13 de julio
El euro continúa cayendo frente al dólar y amenaza con bajar de 0,99

El euro continúa cayendo frente al dólar y amenaza con bajar de 0,99

El diferencial de tipos de interés y la mayor afectación de la economía europea por la invasión de ucrania siguen haciendo presión a la baja

Lunes, 5 de septiembre 2022, 11:40

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

Después de haber caído hasta la barrera psicológica de la paridad con el dólar, el euro no logra estabilizarse. Hoy ha bajado hasta los 0,990 dólares, lo cual hace temer que su cotización caiga a la siguiente centésima, la de los 0,98 dólares. Y los expertos avanzan que el retroceso puede continuar. «Es difícil imaginar que el euro vaya a ser más deseable que el dólar, especialmente cuando la Reserva Federal sigue endureciendo su política monetaria», destacan en la plataforma especializada en cambio de divisas Daily Forex, donde resaltan que ni siquiera los malos datos del paro de agosto en Estados Unidos - ha subido al 3,7%, dos décimas por encima de lo esperado y la cifra más alta desde febrero- han logrado impulsar a la divisa comunitaria.

La creciente diferencia entre los tipos de interés de la superpotencia americana y del Viejo Continentehace que el capital se vea más atraído por la primera, mientras que el segundo se ve más afectado por las consecuencias económicas de la invasión de Ucrania, lo cual resta confianza en el euro. No en vano, la inflación en la eurozona supera ya a la de Estados Unidos, y el fantasma de la recesión en Europa es cada vez más evidente. Todo depende de lo que suceda con la crisis energética, que no sufren al otro lado del Océano Atlántico: si el corte de gas de Rusia perdura en el tiempo, las reservas no serán suficientes para contener el desorbitado avance de los precios, y el suministro peligraría si el invierno es duro, lo cual podría, a su vez, provocar la parada de las fábricas que más dependen del gas natural para la producción.

Con previsiones cada vez más agoreras, una ralentización del consumo podría desembocar en lo que ya comienza a vislumbrarse: un aumento del desempleo. En este escenario, un euro débil es una mala noticia. Sobre todo porque encarece aún más las importaciones de energía, de materias primas e incluso de los fletes marítimos, que se pagan en dólares.

Así, el tipo de cambio actual se convierte en una fuerza inflacionista relevante. Además, teniendo en cuenta que las exportaciones de energía y de materias primas de Europa son mínimas, las ventajas que un euro bajo tiene en las exportaciones no compensan el encarecimiento de los materiales y los componentes que se adquieren en el exterior.

Habrá que ver si la subida de los tipos de interés que el BCE prevé decretar estos días puede mitigar la flaqueza del Euro. En cualquier caso, es poco probable, ya que la Fed también tiene intención de hacer algo parecido a final de mes, de forma que el diferencial se mantenrá. De esta manera, además de la inflación, los ciudadanos tendrán que enfrentar el encarecimiento del crédito, que ya comienza a notarse en las hipotecas contratadas a tipo variable. Como avanzó el presidente de la Fed, la situación «provocará dolor» a los consumidores y las empresas. Pero más en Europa que en Estados Unidos.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios