Los funcionarios del Estado podrán teletrabajar hasta cuatro días a la semana

18/06/2020

La resolución entrará en vigor a partir del 21 de junio y se prolongará hasta que finalice la crisis sanitaria, según el acuerdo firmado entre CSIF y el Gobierno

El teletrabajo ha llegado para quedarse. La Administración central, una estructura no muy dada a ello antes de la pandemia de la Covid-19, ha decidido tras un acuerdo con el sindicato CSIF que los funcionarios puedan trabajar desde casa hasta cuatro días a la semana si tienen niños o personas dependientes a cargo. Además, de forma general para las plantillas públicas se establece el teletrabajo como mínimo un día a la semana.

Este acuerdo «pionero» en la organización del trabajo y la conciliación entrará en vigor este domingo 21 de junio, cuando finaliza el estado de alarma, y se extenderá hasta que se ponga fin a la alerta sanitaria. La resolución establece que se priorice la atención telemática al publico en la Administración, y en caso de ser presencial solo se pueda acceder con cita previa.

Eso sí, el acuerdo firmado entre el sindicato CSIF y el Ministerio de Política Territorial y Función Pública establece que el teletrabajo se trata de una modalidad «voluntaria y reversible». Dependiendo de la situación familiar, el trabajador podrá acogerse a un modelo u otro. Así, los funcionarios que tengan menores de 14 años, dependientes a cargo o patologías consideradas de riesgo por el contacto con el coronavirus podrán teletrabajar hasta cuatro días a la semana y uno presencial a partir del próximo lunes.

Para el resto de funcionarios, el trabajo será presencial pero con un día, como mínimo, de teletrabajo, siempre que la persona quiera. CSIF valoró de manera «muy positiva» este acuerdo y considera que debería ser la base para el futuro acuerdo de teletrabajo que deberá regir las relaciones laborales una vez que concluya la pandemia.

Mejor por teléfono

Además, considera que se trata de un acuerdo «pionero» en la organización del trabajo en España, así como en la conciliación de la vida familiar y laboral, que tendrá su continuación en la futura regulación del teletrabajo, que se empezará a negociar en julio con el equipo de la ministra de Política Territorial y Función Pública, Carolina Darias.

Para hacer posible el teletrabajo, en los servicios de atención al ciudadano se priorizará la consulta telefónica y telemática. Y en caso de atención presencial será necesaria la cita previa, además de establecerse un control de aforo hasta que finalice la crisis sanitaria.

Las personas que presenten síntomas compatibles con coronavirus o que hayan tenido contacto estrecho con alguna que haya sido diagnosticada no se incorporarán a su centro de trabajo.