Entrevista

Letamendía: «El surf es mucho más que practicarlo y eso es realmente lo que nos divierte»

El director de Pukas Surf, Adur Letamendía, estará el próximo viernes 7 de octubre en el Foro Gran Canaria de Economía Azul en Infecar

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

Adur Letamendía es el director de proyectos de Pukas Surf, la empresa familiar guipuzcoana que formaron sus padres y que ha sido reconocida por la fabricación artesanal de tablas de surf de alto rendimiento. Su vida se ha desarrollado rodeado de olas, respirando el surf desde dentro del agua, pero también trabajando a diario en la oficina, escuchando las necesidades de los surfistas y aportando soluciones a las necesidades de cada uno.

El próximo viernes 7 de octubre, Letamendía formará parte del Foro Gran Canaria de Economía Azul, que se celebra en Infecar de manera gratuita, previa inscripción en la web fgceconomiaazul.es. En esta ocasión, el Foro se centra en la industria de las olas y el surf, como generadora de oportunidad, economía y empleo.

- ¿Se entiende la vida de Adur Letamendía sin el surf como telón de fondo?

Es parte de mi vida. A mis 39 años formo parte de la segunda generación de Pukas, pero aquí los innovadores y los locos, en el buen sentido de la palabra, fueron mis padres, esa primera generación, que aún hoy sigue dándole sentido a la empresa. Nosotros estamos en el surf porque somos parte de él y eso es lo que nos hace sentir orgullosos de Pukas. Cuando haces una empresa te tienes que inventar cada día, muchas veces, y parece que como nacimos de la mano del boom del surf en España y tenemos ya casi 50 años de historia es fácil, pero no es así. Evidentemente contamos con la ventaja del camino ya recorrido, pero el verdadero reto es mantener una empresa que con casi 50 años siga siendo joven y atractiva, que el paso del tiempo no la ha envejecido.

- ¿Cuál es el secreto del éxito de Pukas?

El éxito es quizás la suma del trabajo en equipo, ser fiel a este deporte y el esfuerzo diario. Nosotros estamos trabajando todo el rato, aunque haya veces que no lo parezca, porque un día puedes estar desarrollando un plan sobre un nuevo producto y otro día estás ordenando el almacén para ser más productivos. Se trata de tener ilusión por los objetivos fijados y tener retos en cada esquina: estar abiertos a nuevas ideas, ser creativos y no dejar de hacer cosas continuamente, que eso es algo que el surf nos lo permite mucho. Nosotros desde Pukas no nos hemos encerrado en nosotros mismos, sino que mantenemos el contacto continuo como homólogos de California, Hawái, Brasil… Todo eso suma, aunque luego tienes que cocinarlo y darle forma con tu propia esencia.

- ¿En qué ha cambiado el surf y su industria desde esos años 70 hasta ahora?

Se ha profesionalizado muchísimo. Hay que tener en cuenta que antes no había grandes empresas y que en ese periplo vivieron la aventura de pasar de tener el surf como hobby a cotizar en bolsa como Quiksilver o Billabong. En este tiempo nacieron los grandes deportistas,

las revistas, los encuentros… la cultura al completo del surf. La evolución es realmente salvaje en estas décadas. En nuestro caso en particular, empezamos fabricando tablas, pero luego mi madre comenzó a coser bikinis para las novias de los surfistas que llegaban a Zarautz y ahí descubrieron que había otro nicho de mercado con la moda del surf. Estamos hablando de una época en la que no había internet, que no es tan fácil como ahora que cualquiera hace un análisis DAFO cuando está al frente de una empresa. Ellos fueron viendo las necesidades que detectaban entre sus amigos y los apasionados de este deporte y les dieron los espacios en los que juntarse. Así nacieron los campeonatos de surf, que fueron fundamentales durante dos décadas para juntar a los mejores surfistas del mundo; o las escuelas de surf, que llegaron de una forma natural para quiénes llegaban aquí y no sabían surfear.

- ¿Sabrías decirme cuántos surfistas profesionales compiten hoy por hoy con las tablas de Pukas y cuántas se hacen anualmente?

Nosotros fabricamos alrededor de 10.000 tablas al año de una forma artesanal y luego importamos tablas que destacan siempre por una customización excelente en la gama más alta. En cuanto a sufistas profesionales serán entre unos 15 o 20, que los cuidamos para que tengan siempre a su disposición el mejor material posible. La verdad es que como hemos crecido de la mano de este deporte tenemos una historia personal con cada uno de los surfistas que llevan nuestra marca. Por ejemplo, al brasileño Gabriel Medina, que ha sido campeón del mundo de surf en los años 2014, 2018 y 2021, lo he tenido yo sentado en mis rodillas. Johnny Cabianca trabajaba con nosotros como shaper en Brasil y lo trajo a Pukas. De ahí sale esa conexión que ha terminado por convertirse en amistad.

- En este Foro Gran Canaria de Economía Azul queremos poner en valor la industria del surf como generadora de empleo. ¿Qué le dirías a quién ama las olas y quiere encaminar su vida profesional a este sector más allá del ámbito deportivo?

- Les podría decir un montón de cosas. El surf es mucho más que practicarlo y eso es realmente lo que nos divierte. Particularmente a nosotros nos ha enseñado que hay muchas formas de hacerse una vida en torno a él, con productos, con servicios y, sobre todo, que no hace falta que lo tengas claro desde el principio, sino que se trata de prueba y error. A mis padres esto les pareció un sueño y terminó convirtiéndose en su vida. Se trata de intentarlo, de ver la oportunidad y de disfrutar de lo que se hace.