Gran Canaria vuelve a perder

27/06/2018

El «bloqueo» administrativo que sufren más de 2.600 millones de euros en inversiones privadas lastran el crecimiento de la isla redonda, cuyo PIB crece por debajo del de Tenerife sobre todo por los servicios. «Gran Canaria es donde más cuesta ver grúas en el sector turístico», se queja el presidente de la patronal, que demanda más hoteles de cuatro estrellas

La isla de Gran Canaria vuelve a perder un año más y de nuevo su producto interior bruto (PIB) crece con menos intensidad que el de Tenerife, en parte debido al desajuste que hay entre oferta y demanda hotelera (el turista quiere hoteles de cuatro estrellas y en la isla se frenan) y el «bloqueo» que sufren sus inversiones. Así lo indicó ayer el presidente de la Confederación Canaria de Empresarios (CCE), Agustín Manrique de Lara, durante la presentación del informe anual de la economía canaria. Según dijo Gran Canaria es la isla más afectada por la paralización de proyectos. «Es donde más cuesta ver grúas en el sector turístico», señaló Manrique, quien estima que hay más de 2.600 millones de euros bloqueados por las administraciones.

«Hay una falta de alienación de las distintas administraciones y una mala predisposición administrativa a la tramitación de proyectos», apuntó.

Solo en 2015 -último dato disponible del PIB por islas-, y ya iniciada la recuperación, la economía de Gran Canaria generó 14.346 millones de euros mientras que la de Tenerife ascendió a 16.220 millones de euros. En esta isla, al igual que en Lanzarote y Fuerteventura el PIB está ya en niveles de 2007. En Gran Canaria, aún no.

Es en el sector servicios donde se registra esa gran diferencia: en la isla redonda aportaron 12.036 millones mientras que en la picuda, supuso 13.812 millones. El apoyo del sector público a Tenerife también marca la diferencia, con 520 millones más hacia esta isla frente a Gran Canaria, cuya pujanza se debe al sector privado. El desajuste que hay entre la oferta y la demanda hotelera en Gran Canaria es una de las razones de ese menor PIB en los servicios. El secretario general de la CCE, José Cristóbal García, indicó durante la presentación que la mayoría de los turistas demandan hoteles de cuatro estrellas en una isla con gran oferta de plazas extrahoteleras (apartamentos), lo que frena su crecimiento. Manrique lamentó que las administraciones sean hoy «más favorables a paralizar proyectos que a hacerlos viables». «Hablamos de proyectos que cumplen las leyes pero es difícil sacarlos. Los períodos de tramitación son muy largos y dificulta cuando se trata de adaptar la oferta a la demanda lo más rápido posible», dijo.