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Los expertos proponen fijar mínimos en impuestos de patrimonio y sucesiones

El objetivo de esta medida es evitar vaciar de contenido estos tributos y «garantizar un cierto equilibrio» competencial

EFE Madrid

El grupo de expertos para la reforma fiscal ha propuesto establecer un mínimo en los impuestos de patrimonio y sucesiones y donaciones que evite el «vaciamiento» de estos tributos, aunque dejando margen a las comunidades autónomas para acordar subidas o bajadas.

Según ha explicado el presidente del comité de expertos para la reforma fiscal, Jesús Ruiz-Huerta, durante la presentación del libro blanco para la reforma fiscal, el objetivo de esta medida es evitar vaciar de contenido estos tributos y «garantizar un cierto equilibrio» competencial.

El presidente del comité ha abogado por mantener ambos impuestos sobre la riqueza, aunque elevando los mínimos exentos, suavizando la escala del gravamen y sometiendo a un proceso de evaluación las reducciones y bonificaciones.

En definitiva, lo que propone el grupo de expertos es fijar «límites» a las competencias autonómicas con respecto cuánto pueden elevar el mínimo exento y reducir los tipos, así como establecer que la cuota líquida no podrá ser inferior a un determinado porcentaje de la cuota íntegra.

Ruiz-Huerta ha explicado que estos impuestos han vivido una «competencia a la baja» entre regiones, por lo que ha abogado por asegurar un «equilibrio» entre competencias normativas y autonomía tributaria.

Las propuestas buscan un diseño moderno y eficiente, ha subrayado Ruiz-Huerta, que ha reconocido la necesidad de poner al día legislación de impuestos «obsoletos» sobre todo patrimonio y sucesiones.

Además, los expertos abogan por fijar un mínimo exento del impuesto de patrimonio en un millón de euros y establecer una escala estatal progresiva en el impuesto, a partir del 0,5 % y con un máximo del 1 %.

Reducción del 100% para herencias de vivienda habitual

Con respecto al impuesto de sucesiones y donaciones, el libro blanco propone una reducción del 100 % en casos de transmisiones por fallecimiento de la vivienda habitual cuando el heredero ya habitara en la vivienda.

También propone eliminar el ajuar doméstico del tributo y situar los mínimos exentes en unas horquillas de entre 120.000 y 250.000 para los grupos I y II y de entre 20.000 y 50.000 euros para los grupos III y IV.

Asimismo , plantea reducir los tramos y tipos del impuesto, que variarían entre el 5 % y el 15 % para los grupos I y II (hijos, cónyuges, ascendientes y adoptantes), entre el 5-10 % y el 15 % para el grupo III (hermanos, tíos y sobrinos) y alcanzar el 20 % o el 25 % para el grupo IV (primos y otros grados más lejanos).

En temas medioambientales, ha destacado que España «ha estado muy retrasada» y que las imposición debe jugar un papel esencial bajo el principio de «quien contamina paga».

«Es necesario poner el énfasis en tributación ambiental: no se puede retrasar más», ha añadido.

Ruiz-Huerta también ha presentado recomendaciones sobre cuestiones que no se le habían solicitado, como por ejemplo la posibilidad de implementar deducciones en el IRPF para trabajadores de bajos salarios o con hijos menores de edad, así como estudiar un ajuste de tarifas para garantizar la equidad del tributo.

El libro no pronuncia sobre el IVA, aunque Ruiz-Huerta ha apuntado a la posibilidad de revisar los tipos reducidos y superreducidos «a cambio de otras medidas», como bajar el tipo general, y, en cualquier caso, compensar de alguna manera a los colectivos vulnerables que pudieran verse afectados.

«No hacemos una reforma fiscal, nos limitamos a estudiar los elementos que nos parecen importantes» del sistema tributario, ha subrayado Ruiz-Huerta, aunque el documento «puede ayudar a un proceso de reforma fiscal».

Ruiz-Huerta ha admitido que es necesario consolidar la recuperación económica antes de poner en marcha las reformas, un proceso que se ha visto alterado por la pandemia y la invasión de Ucrania, e implementarlas gradualmente