Un ciudadano paga la zona azul de estacionamiento en el entorno de Triana. / C7

El presupuesto iguala la presión fiscal de 2021, cuando cada vecino de la capital pagó 542 euros en impuestos

Las cuentas que se aprueban este viernes consagran un aumento del esfuerzo tributario de cada uno de los residentes (+0,83%)

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

El Ayuntamiento aprobará este viernes en pleno las cuentas de 2022, en las que se contempla una previsión de ingresos en materia fiscal y tributaria de 222,53 millones de euros. En base a estos cálculos, el Consistorio capitalino estima que cada ciudadano, con sus tributos y las tasas o multas derivadas de su actividad socioeconómica, deberá abonar alrededor de 588 euros. Esto representa un esfuerzo similar al ejercicio económico que ahora se cierra y que arrojó, con datos que todavía son provisionales, una cifra de 583 euros.

Las cifras están, sin embargo, referidas a la presupuestación inicial, que pocas veces coincide con la recaudación final. En los últimos once años, se recaudó más de lo que se había augurado en el periodo comprendido entre 2012 y 2018; sin embargo, desde 2019 hasta la actualidad, la recaudación ha estado por debajo del presupuesto inicial.

Eso explica que en 2021, pese a que se calculó que cada ciudadano abonaría 583 euros, finalmente aportara, de promedio, unos 542 euros, lo que supone un 7% inferior a lo esperado.

Si se cumplieran las estimaciones que contienen las cuentas que se someten este viernes a votación, la aportación fiscal de cada vecino (588 euros) se asemejaría a la de 2017, cuando se esperaba un esfuerzo individual cercano a los 585 euros. Finalmente, ese año se cerró con 610 euros de contribución de cada uno de los vecinos de Las Palmas de Gran Canaria, en lo que resultó ser el último año en el que las previsiones quedaron por debajo de la recaudación final.

Para 2022 el grupo de gobierno entiende que se producirá una reducción de los impuestos directos (de 136,64 millones de euros a 135,26) y un incremento de los indirectos (de 54,49 millones a 56,68), así como de las tasas y multas (que pasan de 29,56 millones de euros en 2021 a 30,59).

Sin embargo, hay diferencias notables en el comportamiento de los diferentes tributos. Así, se espera recaudar 2,88 millones de euros más por el catastro, hasta alcanzar unos ingresos de 86,56 millones de euros (+3%); o 225.000 euros más por el servicio de grúas (+178%), casi triplicando las previsiones iniciales de 2021 hasta lograr una estimación de fondos de casi 352.000 euros. Hay que tener en cuenta que en el presupuesto de 2021 se había fijado una partida de 126.500 euros por este concepto, pero hasta fines de octubre del año pasado 293.197 euros por la actividad de las grúas de Sagulpa.

También resulta llamativo el incremento previsto en la recaudación por el estacionamiento regulado en las plazas de las zonas azul y verde de la ciudad. En este caso, se pasa de los 890.112 euros consignados en 2021 a los 5,91 millones de euros que se dibujan en las cuentas de este año. Este aumento (+564%) solo se debe a un cambio en el modo de contabilizar estos ingresos. Por vez primera, se consigna en el presupuesto general municipal la totalidad de los fondos obtenidos por la regulación de los aparcamientos, tal y como dictaminó el Tribunal de Cuentas, en lugar de solo las multas por impago.

De hecho, si se observa con atención los ingresos obtenidos por Sagulpa por la zona azul y verde (2,94 millones hasta el 30 de septiembre, más 1,42 millones por multas hasta el 19 de octubre), se puede hacer un cálculo de ingresos anual que rondaría los 5,63 millones de euros. Como el Ayuntamiento consigna en sus presupuestos la cantidad de 5,91 millones de euros, el incremento real sería del 5% en lugar del 564%.

En el otro lado de la balanza, también hay conceptos presupuestarios que bajan respecto. El más obvio es el que se refiere al impuesto de plusvalías, que se queda en 8,2 millones de euros. La estimación de caída de la recaudación (-27%) se explica por la reciente sentencia del Tribunal Constitucional, que declaró ilegal el método de cálculo de la base imponible de este impuesto cuando la transmisión del bien se hacía con pérdidas para el contribuyente. Aún así, la recaudación de este año puede superar las previsiones: se esperaban 11,23 millones y en octubre ya se había ingresado 11,03 millones.