CaixaBank y Bankia dan luz verde al primer banco de España

Los consejos de ambas entidades autorizan la integración de una firma comandada por Gonzalo Gortázar y José Ignacio Goirigolzarri

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

Los consejos de administración de CaixaBank y Bankia han dado luz verde hace unos minutos a la fusión entre ambas entidades para crear el primer banco de España. La nueva CaixaBank -ese será el nombre que asuma la futura entidad- mantendrá su sede social en Valencia y estará comandado por el tándem formado por Gonzalo Gortázar (actual consejero delegado de CaixaBank) y José Ignacio Goirigolzarri (presidente de Bankia).

Tal como estaba previsto, los consejos, reunidos esta tarde desde las 17:00 horas, ya han avalado iniciar el proceso de fusión entre ambas entidades, han explicado a fuentes financieras.

La fusión supondrá un cambio en el tablero bancario español, al gestarse la primera entidad financiera del país por volumen de activos (unos 650.000 millones), oficinas (casi 7.000) repartidas por toda España, y empleados (unos 50.000). Su implantación territorial es clave en Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia, los archipiélagos y Andalucía.

El acuerdo llega justo dos semanas después de que ambas entidades reconocieran el inicio de las negociaciones para explorar su fusión. La operación se enmarca en un contexto de gran presión para los bancos, cuya rentabilidad sigue cayendo, por la crisis del coronavirus. Hasta ahora, habían realizado provisiones millonarias para afrontar un futuro complicado. Pero en la mente de todos se encontraba la posibilidad de fusionarse, impulsada además por las autoridades y supervisores.

Al proceso todavía le restan varias etapas, tras el pistoletazo de salida de este jueves. El próximo paso a superar serán las respectivas juntas extraordinarias de accionistas que tanto CaixaBank como Bankia tendrán que convocar en los próximos días. Fuentes bancarias prevén que sería a finales de octubre cuando las dos corporaciones obtuvieran el aval de sus accionistas para seguir con la integración. A partir de ahí, deberán superar los trámites legales y autorizaciones pertinentes (Competencia, supervisores) para llegar a finales de año con la sociedad legalmente constituida.

No se trata de dos entidades cualquiera, porque el Estado se asoma como uno de los protagonistas. A través del FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria), la Administración ostenta el 60% de Bankia. La entidad fue rescatada con dinero público (más de 22.000 millones de euros) en 2012 del que se han recuperado unos 3.300 millones.

Las negociaciones se han intensificado en las últimas jornadas para lograr un acuerdo con varios agentes implicados, desde el Gobierno hasta los principales accionistas de CaixaBank, con la Fundación La Caixa a la cabeza. A la espera de los respectivos hechos relevantes en los que comuniquen el acuerdo a la CNMV, está previsto que CaixaBank ostente casi un 75% de la nueva entidad, por un 25% de Bankia. De esta forma, Fundación La Caixa se asegura un 30% de la nueva firma y el Estado (a través del FROB) más de un 15%.

15 sillones a repartir

El otro reparto de poder se asoma a nueva cúpula de CaixaBank. A un consejo de administración en el que el presidente será Goirigolzarri con funciones ejecutivas, pero limitadas. No tendrá todo el poder, pero sí en áreas estratégicas como auditoría o comunicación, apuntan fuentes delsector. El consejero delegado, Gortázar, ejercerá como el hombre fuerte de la entidad, con poder en el día a día del negocio bancario, y como representante ante las instituciones supervisoras.

Previsiblemente el consejo de administración de CaixaBank, una ver absorbida Bankia, estará formado por 15 miembros. Otros tantos sillones de los cuales se prevé que diez sean independientes, dos ejecutivos (el propio Goirigolzarri y también Gortázar) y otros tres dominicales, es decir, en representación de sus principales accionistas. En concreto, CriteriaCaixa –el brazo inversor de la Fundación La Caixa– elegirá a dos de esos consejeros. Yel Estado, a través del FROB, tendrá otro consejero.

Los ajustes, para 2021

Entre los muchos detalles que restan por conocer de la integración de Bankia en CaixaBank se encuentra el que genera más preocupación entre su plantilla:precisamente el futuro laboral de sus trabajadores. Pero no será previsiblemente hasta los primeros meses de 2021 cuando los responsables de la nueva entidad se sienten con los sindicatos para negociar la dimensión del ajuste que, sí o sí, la nueva CaixaBank tendrá que asumir.

Hasta el pasado 30 de junio, entre CaixaBank y Bankia aunaban un colectivo laboral de 51.536 trabajadores. De ellos, 35.589 corresponden a CaixaBank y los otros 15.947, a Bankia. En el primer caso, están incluidos los de la participada portuguesa BPI. Por ponerlo en perspectiva, el conjunto de las entidades bancarias españolas tienen 176.838 trabajadores, según los datos actualizados del Banco de España. Es decir, entre ambas representarían un 29% del total. El solapamiento de las sucursales -en áreas como Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia y parte de Andalucía es muy notorio- será el factor que determine los cierres y las salidas. Y si estas serán, o no, traumáticas.

Los sindicatos de CaixaBank también se han mostrado «preocupados» por la eventual destrucción de empleo que pueda causar una fusión entre esta entidad y Bankia, y por ello piden que la posible integración tenga el «mínimo» impacto posible en términos de empleo y salidas voluntarias. Esto es, prejubilaciones, bajas opcionales retribuidas y despidos que eviten un drama familiar.

Tanto CaixaBank como Bankia han materializado salidas de trabajadores en los últimos años en forma de ERE pactados con mayoría de salidas voluntarias.