Unai Veiga y Maikel Mesa, con Álex Suárez y Raúl, antes de un viaje con el equipo. / ud las palmas

Unai Veiga y Maikel Mesa ya saben que tendrán que irse de la UD

La dirección deportiva les ha dejado claro que no cuentan y que deben materializar sus salidas. Se trabaja para la llegada de otro pivote

IGNACIO S. ACEDO Las Palmas de Gran Canaria

Unai Veiga y Maikel Mesa ya saben que tienen que irse de la UD en este mercado invernal y hacer sitio para el centrocampista que está al llegar. Ambos futbolistas no entran en los planes del entrenador y conocen de boca de Luis Helguera, director deportivo de la entidad, que disponen hasta el 31 de enero para aceptar una salida pactada. De lo contrario podrían enfrentarse a un escenario que nadie desea: quedarse en la grada seis meses, lo que terminaría de lapidar su cartel.

Las conversaciones con Unai y Maikel van encaminadas a procurar una solución acordada entre las partes, ya que tienen contrato en vigor y es de interés mutuo evitar conflictos. Mientras se ejercitan a las órdenes de Pepe Mel sabiendo que no van a disponer de minutos en los próximos compromisos, en los despachos de Pío XII se trabaja ofreciéndolos a varios clubes que puedan asumir parte de sus fichas y garantizarles las oportunidades que no tendrán en Las Palmas.

Mesa, con vínculo hasta 2023 tras aceptar una rebaja salarial en 2019 que aparejaba ampliación de militancia, ha participado esta temporada en ocho encuentros oficiales entre Liga y Copa para un total de 390 minutos, un protagonismo ilustrativo del rol que tiene a ojos del cuerpo técnico. Solo ha sido titular en cuatro ocasiones y únicamente ante el Vélez, en el torneo del ko, disputó los noventa minutos.

El mediocentro tinerfeño era reacio a salir por su fe en triunfar con la camiseta de la UD y después de una anterior cesión al Albacete. Pero ha terminado por asumir que no tiene sitio y más al saber que la entidad está en conversaciones para incorporar a un futbolista de perfil similar al suyo y que ocupe la vacante dejada por Sergio Ruiz. Tiene cartel en Segunda aunque las propuestas que ha recibido hasta ahora no terminan de seducirle. Y, con 30 años, quiere evitar a toda costa bajar de categoría.

Por su parte, Veiga ha tenido unas apariciones todavía más espaciadas: cuatro encuentros sumando las dos competiciones, 145 minutos en total. En Liga, dos ratos ante Cartagena y Real B. Su juventud (23 años) le abre un escenario más amplio y parece receptivo a ofertas que le permitan adquirir rodaje. Tiene contrato hasta 2024 y en la UD consideran que es un jugador con recorrido si en la recta final de esta temporada acumula partidos.

No hay prisa en el club para anunciar las salidas de uno y otro y sí plena confianza en que se produzcan en tiempo y forma porque, en paralelo, se estudia el mercado para cumplir con la demanda de Mel de añadir a la cesta de la compra otro jugador para la zona ancha. Tras Hernani y Rober, especialistas ofensivos, el retoque pendiente debe complementar a Mfulu, Loiodice y Fabio, los pivotes puros que tiene el técnico y en los que confía para el asalto al ascenso.