Paco Herrera seguirá... de momento

25/02/2019

ignacio s. acedo las palmas de gran canaria

De momento, y hasta el próximo domingo, Paco Herrera seguirá siendo el entrenador de la UD. Su despido, que parecía cantado tras la derrota en Alcorcón, ha quedado paralizado pese a que la noche del sábado resultó pródiga en llamadas y consultas, por parte del presidente a sus asesores para debatir un cambio en el banquillo. La división de opiniones fue patente en la cúpula, con partidarios explícitos de buscar un revulsivo, aunque, finalmente, se ha impuesto el criterio de Miguel Ángel Ramírez, decidido a estirar la cuerda hasta la jornada venidera. La visita del Extremadura al Gran Canaria marcará el futuro de Herrera. Todo lo que no sea ganar al equipo azulgrana, en puestos de descenso y que acumula siete jornadas sin victorias, implicará la salida del preparador catalán. Y sumar los tres puntos alargaría el debate hasta la posterior comparecencia en Riazor frente al Deportivo.

Herrera es consciente de que ha agotado su margen de error y que, en las últimas horas, a punto estuvo de recibir una llamada para comunicarle novedades y no precisamente para bien. Salvada la coyuntura, ahora sabe que ha entrado en un escenario en el que únicamente le sostendrán los resultados. A estas alturas de la temporada, y a siete puntos de la promoción de ascenso, de nada valen sensaciones, elogios o declaración de intenciones.

El técnico encara una semana trascendental en la que se sabe en el centro de la diana. Experiencia y cuajo en el oficio tiene de sobra, el problema viene con el alcance que debe tener con los futbolistas. Está en manos de la plantilla y el mínimo resbalón implicará daños colaterales. El déficit de confianza que hay en el vestuario también juega en contra de los deseos de reacción. Porque, con él a los manos, la UD se ha acostumbrado a no ganar y la tendencia, lejos de erradicarse, sigue consolidándose.

«Ni nos planteamos no vencer al Extremadura», confesaba ayer una fuente oficial del club a propósito de la situación generada tras el tropiezo en Santo Domingo. Toni Otero, secretario técnico de la UD, sabe que ha de tener preparado un plan alternativo a Paco Herrera, pese a que es uno de sus principales valedores. Pero los números juegan en contra y con la llegada del mes de marzo vendrá un examen final en toda regla. Desde la entidad lo advierten y Herrera está al tanto de todo.

De momento, y hasta el próximo domingo, Paco Herrera seguirá siendo el entrenador de la UD. Su despido, que parecía cantado tras la derrota en Alcorcón, ha quedado paralizado pese a que la noche del sábado resultó pródiga en llamadas y consultas, por parte del presidente a sus asesores para debatir un cambio en el banquillo. La división de opiniones fue patente en la cúpula, con partidarios explícitos de buscar un revulsivo, aunque, finalmente, se ha impuesto el criterio de Miguel Ángel Ramírez, decidido a estirar la cuerda hasta la jornada venidera. La visita del Extremadura al Gran Canaria marcará el futuro de Herrera. Todo lo que no sea ganar al equipo azulgrana, en puestos de descenso y que acumula siete jornadas sin victorias, implicará la salida del preparador catalán. Y sumar los tres puntos alargaría el debate hasta la posterior comparecencia en Riazor frente al Deportivo.

Herrera es consciente de que ha agotado su margen de error y que, en las últimas horas, a punto estuvo de recibir una llamada para comunicarle novedades y no precisamente para bien. Salvada la coyuntura, ahora sabe que ha entrado en un escenario en el que únicamente le sostendrán los resultados. A estas alturas de la temporada, y a siete puntos de la promoción de ascenso, de nada valen sensaciones, elogios o declaración de intenciones.

El técnico encara una semana trascendental en la que se sabe en el centro de la diana. Experiencia y cuajo en el oficio tiene de sobra, el problema viene con el alcance que debe tener con los futbolistas. Está en manos de la plantilla y el mínimo resbalón implicará daños colaterales. El déficit de confianza que hay en el vestuario también juega en contra de los deseos de reacción. Porque, con él a los manos, la UD se ha acostumbrado a no ganar y la tendencia, lejos de erradicarse, sigue consolidándose.

«Ni nos planteamos no vencer al Extremadura», confesaba ayer una fuente oficial del club a propósito de la situación generada tras el tropiezo en Santo Domingo. Toni Otero, secretario técnico de la UD, sabe que ha de tener preparado un plan alternativo a Paco Herrera, pese a que es uno de sus principales valedores. Pero los números juegan en contra y con la llegada del mes de marzo vendrá un examen final en toda regla. Desde la entidad lo advierten y Herrera está al tanto de todo.

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