David Marrero mantiene una intensa actividad pese a su retirada del circuito profesional. / cober

David Marrero no para: ahora, a Miami

Entrenará a varios jugadores norteamericanos y, posteriormente, ultimará su preparación para tres torneos en Tenerife

Ignacio S. Acedo
IGNACIO S. ACEDO Las Palmas de Gran Canaria

No para David Marrero, retirado del circuito profesional del tenis pero «metido de lleno» en el deporte que «lleva en las venas». El teldense, que recientemente fue homenajeado por la ATP en Turín en reconocimiento a su trayectoria y legado en las pistas, encara semanas de intensa actividad desde su faceta de entrenador y ejecutivo en su compromiso de «seguir impulsando a Canarias como destino mundial» para acoger eventos de primer nivel.

Así, en unos días partirá rumbo a Miami para dirigir durante unas semanas a jugadores norteamericanos. El rol docente le motiva desde hace años y piensa mantenerlo activo dada la cantidad de compromisos que le surgen en este frente: «Fueron muchísimos años compitiendo al más alto nivel y las amistades y contactos que tengo me permiten poder entrenar, que es algo que me encanta. Transmitir lo que sabes y ayudar a la gente joven a tirar para arriba te enriquece mucho y yo, cada vez que puedo, acepto todas las invitaciones que me hacen. Dirigir en Estados Unidos, sabiendo toda la repercusión que tiene lo que se hace allí, es algo que me enorgullece y responsabiliza a la vez».

Y ya de regreso a casa, Marrero ultimará su preparación para competir en tres torneos ATP Challenger que se celebrarán en Tenerife entre finales de enero y comienzos de febrero. Lo hará, en dobles, junto a Dhruva Mulye, con quien ya ha jugado en varias ocasiones. Tal y como hacía en la ATP, el objetivo será «ir a por todas» aunque ahora ya haya bajado un escalón en cuanto a exigencias y dificultades.

«Ya no me machaco seis horas diarias ni hago 40 viajes al año por el tenis. Ahora disfruto más de todo, concilio la vida familiar y he asimilado de maravilla la vida después de anunciar en abril que daba un paso a un lado. Evidentemente, sigo amando el tenis y mantengo mi intención de hacer todo lo posible por continuar desarrollando en mi deporte todo lo que pueda hacer para contribuir a su crecimiento en mi tierra y me he volcado en la emprendeduría y la organización de eventos. En los últimos dos años hemos logrado traer siete torneos de buen nivel y ahora lo que quiero es lograr que podamos acoger un ATP 250», añade ilusionado.

Marrero, canterano emergente que fue, sigue apostando por el jugador isleño «siempre y cuando se le procuren las condiciones necesarias», pues, como enfatiza, «a lo largo de los años se ha ido viendo que aquí hay suficiente talento» para formar figuras de calado en el panorama internacional.

«Ojalá entre todos podamos seguir permitiendo que salgan chicas y chicas que demuestren la valía de nuestra escuela isleña. Siempre que me requieran, allí estaré para ayudar en lo que haga falta. Me considero una persona agradecida y quiero devolverle al tenis toda la felicidad y momentos maravillosos que me ha regalado a lo largo de mi vida. Por eso sigo teniendo retos y objetivos destinados siempre a favorecer a los que está empezando y quieren llegar alto», concluye.