Luis Miguel Ramis y García Pimienta. / cdt y udlp

Ramis gana la primera batalla táctica a Pimienta

El técnico blanquiazul se impone en el primer derbi canario del catalán, que intentó con Maikel Mesa de falso nueve desajustar a un Tenerife férreo y vertical

Kevin Fontecha
KEVIN FONTECHA Las Palmas de Gran Canaria

Agazapados, juntos y férreos. Así salieron los jugadores del CD Tenerife en la ida del playoff de ascenso a Primera División contra la UD Las Palmas. Le bastó a los locales con esperar los desajustes de los amarillos para irse a la yugular de Álvaro Valles. Así fue como ganó Luis Miguel Ramis la primera batalla táctica a García Pimienta, que se estrenaba en un derbi canario.

Nadie va a descubrir ahora al Tenerife, segundo conjunto que menos goles recibió (37) esta temporada en la categoría de plata del fútbol español. Solo el Almería (35) encajó menos tantos que los blanquiazules, que si se mantuvieron dentro de los puestos de promoción de ascenso fue por su fiabilidad lejos de casa y, cómo no, su fortaleza en las tareas defensivas.

Soriano, felino cuando la faena le exigió reflejos, y la línea de cuatro zagueros en la que Miguel Ramis ajustó hasta tal punto de convertirla en un seguro de vida, son las bases de un combinado en el que todos tienen el mono de trabajo puesto los noventa minutos más el descuento que duran los encuentros.

Contra la Unión Deportiva, el técnico del Tenerife movió a la perfección sus fichas en el tablero. Con los laterales Moore y Mellot incivisos en la presión, pero midiendo cada una de sus subidas a campo rival; los centrales León y Carlos Ruiz atando en corto a Rafa Mujica; y los dos pivotes haciendo de bomberos, el plantel blanquiazul estuvo mejor que el amarillo.

Mollejo y Bermejo, por los costados, percutieron y crearon peligro, sobre todo por la banda de un fatigado Cardona. Lemos, en su carril, aguantó mejor los envites y arreones de coraje tinerfeño. Arriba, con Mario González moviéndose a su antojo, Enric Gallego se pegaba con Eric Curbelo y Raúl Navas.

Cada balón al áreo era una tortura para Eric Curbelo, inferior en tamaño y también en físico con Enric Gallego. Los locales, en cada saque de banda, buscaban el juego directo y en largo al espigado delantero. El satauteño, por su parte, se defendía como buenamente podía, siempre poníendole hambre a todos sus duelos individuales, pero la diferencia de altura jugaba en favor de los de Ramis, que tenía bien trabajado ese movimiento.

Para la vuelta, podría ajustar Pimienta la marca en ese tipo de jugadas, pues Raúl Navas saca al de Santa Brígida unos nueve centímetros. Para poner en contexto el asunto, Gallego mide 190 centímetros, mientras que Eric está en los 177.

El fútbol vertical y directo del Tenerife

El fútbol directo del Tenerife también fue más clarividente que la pausa que propuso Las Palmas. El 1-0 evidenció ciertas anomalías en el fútbol de la UD, pues venía regalando el cuadro de Pimienta exhibiciones hasta tal punto de encadenar once encuentros seguidos sin conocer la derrota. Ya los 29 puntos posibles de los últimos 33 disputados en Liga no valen para nada, pero deben marcar el camino para la vuelta en el Gran Canaria.

Los amarillos se hicieron fuertes en cada uno de esos enfrentamientos a través de la posesión del balón, pero metiendo siempre cierta velocidad en las transiciones y moviendo bien de banda a banda, algo que no sucedió en el Heliodoro Rodríguez López el pasado miércoles.

El doble pivote del Tenerife anuló por completo a Kirian. La presión también de los dos delanteros restó operatividad a Mfulu, algo más espeso con el esférico que en los últimos partidos. Tuvo que retroceder una y otra vez su posición Jonathan Viera para intentar activar a los suyos. Pero eso hizo que viviera a un mundo de la zona donde más daño hace: cerca del área rival.

28% de posesión para el Tenerife y 72% para Las Palmas

La posesión amarilla fue estéril durante muchos minutos del enfrentamiento. Los porcentajes, de hecho, se repartieron 28% para el CD Tenerife y 72% para la UD Las Palmas. La diferencia, además, del número de pases dados durante la contienda es abrumadora.

147 pases dio el conjunto dirigido por Ramis, mientras que l os de García Pimienta repartieron 500. Con ese registro tan corto le valió a los locales para llevarse el primer asalto del playoff de ascenso.

Tendrá que hilar fino ahora Pimienta, en vistas a darle la vuelta a la eliminatoria del sábado, a partir de las 20.00 horas, en el Estadio de Gran Canaria. Será clave, todo sea dicho, saber gestionar la ansiedad de tener que batir a Juan Soriano. El Tenerife saldrá a mantener el resultado y seguirá esperando su momento para echar a correr encontrando espacios a la espalda de Eric y Navas. La paciencia se antoja decisiva en Siete Palmas.