Benito, felicitado por Sadiku, tras propiciar el gol que le dio el triunfo a la UD ante el Sporting, el pasado 3 de diciembre. Desde entonces, no hay triunfos en casa. / COBER SERVICIOS AUDIOVISUALES

La UD pone el foco en recuperar la autoridad en casa: no gana en el Gran Canaria desde diciembre

Hace más de dos meses que se produjo su último triunfo como local (1-0 al Sporting). Ahora, con el Burgos en el horizonte, toca cerrar este paréntesis

IGNACIO S. ACEDO Las Palmas de Gran Canaria

Parece que fue ayer, el 1-0 al Sporting en el Gran Canaria, y en el día que Viera cumplía 200 partidos oficiales con la camiseta de la UD. Un tiro cruzado de Benito terminó metiéndolo en propia puerta Berrocal en su intento de despeje. Suficiente, en todo caso, para que Las Palmas facturara los tres puntos. Pero hay que remontarse al 3 de diciembre, más de dos meses atrás, y, desde entonces, no hay triunfos propios en Siete Palmas. Entre el parón navideño y el posterior paréntesis de enero ha transcurrido un tramo de tiempo considerable sin alegrías ante el pueblo y que urge reparar. El triunfo del Eibar (0-1) y los empates ante Almería (1-1) y Real B (0-0) evidencian que se ha perdido contundencia como local, con dos puntos de los últimos nueve.

La tendencia es inasumible para un candidato al ascenso y, además, ha deslucido logros como ganar el derbi en el Heliodoro, resultado celebrado pero que perdió vigencia posteriormente tras no imponerse, defendiendo plaza, al Almería o Real B, este último partido en el debut de García Pimienta en el banquillo tras la destitución de Pepe Mel.

Después de la excelente respuesta que tuvo el equipo en la visita al Cartagena, Pimienta, al corriente de las dificultades recientes de la UD para sacar los partidos en casa, confía en revertir la dinámica el próximo domingo frente al Burgos (20.00 horas). Si fundamental es, en sus cálculos, enlazar victorias, como ahora se trata, más trascendencia tiene asegurar las sumas cuando toca actuar de anfitrión.

Entre otras cosas porque la mitad de los partidos que restan para la finalización del calendario regular (16) se disputarán en Siete Palmas, por lo que reuniría un valor capital cerrar la sangría imperante. Descargaría también la presión de tener que buscar fuera lo que se niega dentro.

Los números de la UD como local invitan a una mejora sustancial, toda vez que en trece presencias , la paridad de victorias (siete) y encuentros en los que volaron puntos (seis, con dos derrotas y cuatro empates) delata una permeabilidad que, como no podía ser de otra manera, se ha cobrado su peaje clasificatorio.

El reto que ahora se presenta es hacer del Gran Canaria un territorio poco amable para sus visitantes y todo empieza por iniciar esta misión desde ya, en esta jornada, sin más dilación. Será la mejor señal de que, efectivamente, la UD ha recuperado el tono y la pegada juegue dentro o fuera.