Centenariazo de la UD en el Heliodoro (0-1)

Un gol de Kirian hace justicia y eleva a los amarillos en el derbi

Ignacio S. Acedo
IGNACIO S. ACEDO Las Palmas de Gran Canaria

La UD inauguró el año del centenario del Tenerife conquistando el Heliodoro y ajustando todas las cuentas pendientes que allí se acumulaban tras más de dos décadas de sequía en casa del vecino. Tuvo que ser un tinerfeño, Kirian, el que con un zapatazo desde lejos anotara el que iba a ser el único gol de la noche y que hacía justicia con los méritos de Las Palmas, de menos a más y mejor, en el cómputo global, que el anfitrión. Hasta un penalti escamoteado por agarrón a Moleiro, con 0-0, impidió al equipo de Mel salir por la puerta grande y arrancar 2022 de manera impecable.

No se encontró la UD en el primer acto y, además de su nulo poder de intimidación arriba, sin aproximaciones de mención, permitió el campo abierto al Tenerife, al que el contragolpe y la transición rápida le van de maravilla. Ante el juego parsimonioso de Las Palmas, con pases y más pases al pie y cero de desmarques de ruptura, al anfitrión optó por recogerse y buscar el galope de Shashoua o Bermejo, tipos eléctricos y que mostraron zancada en cuanto le dieron metros.

El partido estaba dominado por los ajustes atrás y el pánico a que una pérdida en zona de influencia desatara el temporal. Y así avanzaron los minutos, con más respeto que fútbol, aunque en el área de Raúl se apuntaran un par de llegadas que subieron los decibelios. Un remate a bocajarro de Elady, tras dejada de Gallego, que se fue alto, cuando era más fácil meterla que mandarla fuera, y un tiro de Shashoua que taponó bien Ale Díez constituyeron los avisos locales.

Demasiado ruido para la sensación real de peligro, aunque se echara de menos en la tropa de Mel que Viera, Kirian o Jesé entraran en acción. A Jonathan lo encimaban como lobos dos o tres cada vez que recibía. Daba igual que estuviese de espaldas o en campo propio. Le mandaban al suelo con el recado de regalo. A Jesé se le vio como un verso suelto. De Kirian, directamente, nada se supo. Ahí las dificultades que tuvo Las Palmas para hacer presencia efectiva. Despejes de Navas, bullicio de Ale Díez por su carril aunque nunca con consecuencias, absentismo ofensivo de Cardona por la izquierda... Y Loiodice, recuperado sobre la bocina de la covid-19, lastimado entre una mala caída y un gesto fortuito que le terminó de sacar del asunto, una pérdida notoria al ser uno de los pocos en rasear la pelota y darle coherencia.

Para cuando se quisieron enterar unos y otros, ya se había alcanzado el descanso con poca chicha y la expectativa de que todo se animara tras el intermedio. Tampoco iba a ser difícil a la lauz de lo que se había podido ver, con una versión cohibida de la UD, demasiado tímida y pendiente del retrovisor antes de ganar metros. No era tan fiero el Tenerife, aunque nada se le había exigido hasta el momento.

Tras el descanso, el gobierno fue amarillo y ya con Moleiro activado. A él le hicieron un penalti grosero, con agarrón en la muñeca, que vieron todos menos el que debía. Pero las sensaciones eran mucho mejores y anticipaba lo que estaba por llegar. Sin necesitar de ocasiones o dominio aplastante, bien agazapado atrás y anulando todos los caminos a Raúl, la UD creció y creció hasta culminar la faena. Fue tras una contra iniciada por Jesé, que pasó por pies de Viera y que e mbocó Kirian desde fuera del área y con el interior, imposible para Soriana, que ni la esperaba ni la vio.

0-1 y no hizo falta más, impotente el Tenerife y Las Palmas saboreando el caramelo de que, al fin, había justicia donde llevaba demasiado tiempo lamentando lo contrario.

FICHA TÉCNICA

0-CD Tenerife: Soriano, Mellot, Sergio (Sipcic, min. 84), León, Pomares, Aitor (Apeh, min. 74), Alexandre, Bermejo (Míchel, min. 70), Shashoua, Gallego y Elady.

1-UD Las Palmas: Raúl, Ale Díez, Curbelo, Raúl Navas, Sergi Cardona, Fabio, Loiodice (Moleiro, min. 43), Jesé (Sadiku, min. 86), Kirian (Mfulu, min. 74), Viera y Benito (Clemente, 86).

Gol: 0-1, m. 72: Kirian.

Árbitro: González Esteban (comité vasco). Tarjetas amarillas al local Sanz y a Ale Díez y Raúl Fernández de la UD.

Incidencias: 10.750 espectadores en el Heliodoro Rodríguez López.