Joan Mir, eufórico en el podio. / José Jordán (Afp)

GP de Europa

Mir gana y se mete medio Mundial en el bolsillo

El mallorquín logra en Valencia la tan buscada primera victoria en MotoGP, en una jornada perfecta para sus intereses ya que fallaron las Yamaha de Morbidelli, Quartararo y Viñales

BORJA GONZÁLEZ VALENCIA

Los pilotos de MotoGP se enfrentaban en Cheste a un nuevo reto en la temporada más extraña que se recuerda. Tras dos días de pista o mojada o como mínimo húmeda, iban a tener que salir a correr con muy poca información sobre cuál podría ser el guión de la carrera, con una parrilla de salida conformada bajo la lluvia. Es por eso que en los minutos previos a que se apagase el semáforo fue aumentando la tensión, con la duda de qué neumáticos elegir, con los técnicos pendientes de la temperatura del asfalto y de las nubes, y si su aparición podría provocar una bajada de la temperatura de la pista (se eligieron hasta seis combinaciones diferentes de compuestos).

Aunque también había algunas intuiciones. La más clara, que las Suzuki y sus dos pilotos tenían (y tienen) las cosas más claras que el resto; que en Ducati continúan algo desconcertados sin el liderazgo de Andrea Dovizioso; y que Yamaha, pese a ser la marca que más carreras ha ganado, estaba fuera de foco. En este último caso con el simbólico ejemplo de Maverick Viñales, que tenía que salir desde el 'pit lane', lo que hacía intuir que el piloto español estaba ante su última oportunidad en la pelea por el título.

Viñales cruzaría la meta decimotercero, sin poder remontar, pero un puesto por delante de Fabio Quartararo, el segundo de la general, y que se cayó inexplicablemente en la primera vuelta (volvió después a pista). Esto en una carrera en la que solo catorce pilotos cruzaron la línea de meta, con seis caídas. Entre los que no lo hizo también estuvo Valentino Rossi, con un problema electrónico en su M1 que frustró su esfuerzo por estar en Valencia tras su largo proceso de recuperación de la covid-19. Franco Morbidelli, el cuarto hombre de la marca nipona, finalizó undécimo.

Estos resultados, a los que se sumó una nueva gris jornada de Dovizioso (octavo), se combinaron con el gran día para Suzuki, la fábrica que mejor ha entendido este 2020. Desde la 'pole', Pol Espargaró estiró pronto el grupo e hizo una primera selección. A su rueda, Álex Rins y Joan Mir. En este orden, los dos pilotos rebasaron al de KTM, que fue el único que les discutió el dominio y que fue capaz de terminar a solo 1,2 segundos del ganador y a seis décimas del segundo, para firmar su cuarto podio de la temporada.

«Me han adelantado las Suzuki y han puesto al turbo, y he intentado agarrarme ahí. Siempre iba muy al límite, pero he podido hacerlo, y estoy muy satisfecho. Me han faltado algunos momentos de no fallar o de no sufrir ciertas cosas, algo que he pagado en el campeonato, aunque si antes de empezar el año alguien me dice que iba a conseguir dos 'poles' y estos podios, habría firmado con los ojos cerrados», apuntó Pol Espargaró.

Bola de campeonato

El paso de las vueltas mantuvo la composición y el orden en este trío, hasta que Rins cometió un pequeño error con las marchas, lo que hizo que Mir le pasase. Y el mallorquín no desaprovechó la oportunidad que tanto tiempo llevaba persiguiendo. « No me preocupaba ganar, pero sí que era como un runrún del que me quería deshacer», confesaba tras firmar su primer triunfo en MotoGP. Uno que le permite, con la combinación de resultados de sus rivales, llegar a la penúltima prueba de la temporada con 37 puntos de ventaja sobre Quartararo, los mismos que tiene sobre Rins, que en cuatro fines de semana ha pasado de ser duodécimo de la general a alcanzar la tercera plaza.

«Ahora más que nunca tenemos que ser inteligentes. Tenemos una buena ventaja de puntos, pero el campeonato no se ha acabado y es algo con lo que hay que contar, valernos de la ventaja de puntos pero pensando de manera positiva, no negativa», razonaba Mir, que tiene medio Mundial en su bolsillo en el que solo es su segundo año en la categoría. «Estamos en una buena posición porque la moto funciona bien y si me siento igual de bien que hoy el próximo fin de semana lucharemos por la victoria, pero si tenemos dificultades, que espero que no, ya veremos qué podemos hacer», agregaba.

Y es que aunque sus rivales más cercanos, Quartararo y Rins, repitan que hasta que las matemáticas no digan lo contrario van a apurar sus opciones de pelear por el título, lo cierto es que en esta segunda mitad de temporada Mir ha dejado la sensación de ser el más consistente en un año en que esta variable vale el doble. Y esto le permitirá la próxima semana, en el mismo escenario, disfrutar de su primera bola de campeonato.