Verstappen celebrando el triunfo en el Red Bull Ring / EFE

GP de Austria

Verstappen gana a lo campeón

El neerlandés culminó en Austria su primer 'Grand Chelem': 'pole', victoria, vuelta rápida y líder de principio a fin

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO Madrid

A Max Verstappen se le está poniendo una cara de campeón del mundo que es evidente. Y no es por cuestión de suerte o despectivamente llamada 'potra', sino porque está cuajando unas actuaciones dignas de ser considerado como tal. Dos carreras en el Red Bull Ring, dos victorias y esta última con un nivel perfecto: 'pole', victoria, vuelta rápida y líder de principio a fin. Lo que se conoce como un 'Grand Chelem'.

Tras él entró un Mercedes, pero no fue Lewis Hamilton, sino Valtteri Bottas. Mejor resultado de la temporada para el finlandés: con esto se resume perfectamente por qué es más que probable que no vaya a renovar como sí ha hecho el heptacampeón. Este fue cuarto, ya que el podio lo completó el piloto del día: Lando Norris. El británico cuajó otro fin de semana muy destacable, con adelantamientos, peleas, buenas acciones y algunas dudosas como la que le costó una sanción de cinco segundos por echar de pista a 'Checo' Pérez, que desde ese momento quedó descartado de la pelea por el cajón.

Hamilton fue cuarto. Mal, sin paliativos: le costó pasar a Norris («qué gran piloto es Lando», elogió por radio) y acabó lastrado por un problema en el fondo plano de su W12, ya que rompió el suelo del coche al pasar sobre las 'bananas' amarillas de los laterales de las curvas. Ahora tiene 32 puntos de desventaja con Verstappen: pase lo que pase, el neerlandés seguirá líder después de la próxima cita del campeonato, el Gran Premio de Gran Bretaña en Silverstone.

La carrera fue, como la del domingo anterior en el mismo escenario, algo anodina. Mucha estrategia y más allá del lío de la salida y el accidente de Ocon (quedó atrapado entre dos coches y rompió la rueda delantera derecha) que provocó el coche de seguridad, poca 'chicha' en pista. En el aspecto estratégico, Ferrari demostró una vez más su buen tino: hizo que Carlos Sainz fuese el último en cambiar sus neumáticos de medios a duros y gracias a eso ganó unas cuantas posiciones. El madrileño entró en meta quinto, después de pasar en pista a su compañero Charles Leclerc (con órdenes de equipo), a Daniel Ricciardo y a Sergio Pérez, aunque a este fue por sanción de 10 segundos que arrastraba.

El caso del mexicano fue curioso, porque después de sufrir cómo Norris le echaba de pista, él mismo hizo dos veces lo mismo sobre Leclerc. La FIA no se lo pensó y, por una vez, fueron consistentes: si valía para uno, tenía que valer para otro. Pero no podía acabar el gran premio sin que demostraran una vez más su problemática general.

La carrera acabó con polémica y su resolución definitiva no se supo hasta varias horas después de los festejos en el podio. En la última vuelta, Kimi Räikkönen se llevó puesto a Sebastian Vettel. El finlandés fue sancionado posteriormente, pero hasta nueve pilotos más (entre ellos estaba Sainz) fueron investigados por no aflojar con la pista en situación de doble bandera amarilla. Como pasó el sábado, Michael Masi no se complicó: ya que eran muchos los involucrados en la zona de puntos, no hubo sanciones. A Mazepin y Latifi les cayeron 30 segundos a ambos, pero a efectos prácticos dio igual.

Alonso y su 'doloroso' adelantamiento a Russell

La carrera de Fernando Alonso fue de menos a más. Lastrado por el incidente del sábado, y tras verse perjudicado porque Ricciardo y Leclerc (a los que pasó en la recta) se saltaron la primera curva, el asturiano acabó al final de carrera peleando con George Russell, uno de los pilotos más queridos de la parrilla.

El británico despierta simpatías y orgullo a partes iguales y está llamado a ser compañero del recién renovado Hamilton en cuanto Mercedes eche a Bottas. Sin embargo, con Williams no había llegado a puntuar. y en esta carrera llegó al final de la prueba décimo. El problema es que tenía a un 'bicho' como Fernando Alonso detrás. El asturiano sufrió para adelantarle, porque Russell lo defendió con uñas y dientes como pudo, hasta que el español le acabó pasando. Después de la carrera, el gesto de Alonso de abrazar al que considera un más que posible campeón del mundo en un futuro lo dice todo.

Dentro de dos semanas, el Gran Premio de Gran Bretaña albergará una de las grandes novedades de este año: la nueva clasificación al sprint. Será un fin de semana inédito y, posiblemente, espectacular. ¿Mantendrá la racha Verstappen?