Verstappen celebrando la victoria / AFP

GP de Emilia Romaña

Verstappen saca la garra en Imola

El neerlandés venció en el complicado GP de Emilia Romaña, con lluvia, dos accidentes serios, una bandera roja y errores de Hamilton, que pese a ello fue segundo

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO Madrid

Hay carreras en las que los pilotos sufren más que otras, y la de Imola, segunda de este año, fue de las que se padece mucho. Una hora antes de la salida empezó a llover, y ahí Lewis Hamilton sabía que su 'pole' no iba a ser garantía de victoria como tantas otras veces.

No fue el británico, que por primera vez en muchos años se le vio fallar, sino el que apunta a ponerle las cosas muy complicadas: Max Emilian Verstappen. El piloto de Red Bull logró su primer triunfo del año, undécimo en su carrera deportiva, por delante de un Lewis Hamilton que perdió la carrera en la primera curva y que puede dar gracias al avión que lleva por haber acabado segundo y no mucho más atrás. El británico, por primera vez en muchos años, cometió un error de pilotaje que casi le cuesta el abandono.

Sin embargo, dentro de lo que podría haber sido, la carrera le salió excepcionalmente bien al heptacampeón. Habida cuenta de que comenzó con la pista mojada, poco pasó para lo que podía haber sido. Ya la salida de pista de Alonso en la vuelta de formación de la parrilla no invitaba a la calma, aunque en su caso fue solo un susto. Nada más salir, el primer accidente: Latifi y Mazepin. Esta vez no fue culpa del ruso. Parón en la prueba, con Verstappen ya por delante de Hamilton, y muchas dudas por detrás. De hecho, Mick Schumacher se estrelló yendo solo.

Con tensión entre todos los pilotos por resistir, el juego de los neumáticos secos empezó a entrar en acción. El carril seco hacía prácticamente imposible pilotar fuera de él, algo que comprobó un Sergio Pérez que estuvo tan brillante el sábado como despistado el domingo. «Conduje como un idiota», confesaba después, cuando acabó diez posiciones por debajo de las que empezó. Estas condiciones de pista suelen traer accidentes, incluso de quienes no suelen equivocarse.

Sea por la presión de Verstappen, sea porque simplemente erró, Hamilton se fue contra el muro mientras doblaba pilotos. Casi protagoniza una revisión del histórico 'Sanganchao', pero tras quedarse contra el muro dio marcha atrás y comenzó una casi imposible remontada. Necesitaba un golpe de suerte que agrupara la parrilla y llegó por parte de su compañero y de su posible sustituto.

El accidente de Russell y Bottas

Mediada la carrera, en la recta de atrás de Imola, Russell y Bottas, dos candidatos a Mercedes en 2022, se tocaron y acabaron estrellándose. La violencia del golpe, a más de 300 km/h, asustó a propios y extraños. Aunque los comisarios determinaron que ninguno de los dos tuvo culpa, el incidente se produjo porque Russell se echó contra la hierba mojada, perdió el control de su Williams y se llevo por delante el Mercedes de Bottas. El finlandés culpaba al inglés y viceversa. Un par de malas palabras mutuas, una peineta y un pique que tiene de trasfondo el contrato para estar en el primer equipo el año que viene, pero acción de carrera al fin y al cabo.

La consecuencia inmediata fue una bandera roja que obligó a hacer un esprint de 29 vueltas, en el que Hamilton tuvo la oportunidad de remontar. Y lo hizo a lo campeón. Fue remontando plazas desde el noveno puesto en el que comenzó esta segunda salida hasta que se plantó en la segunda posición. Por el camino fue quitándose de encima pilotos casi de dos en dos, hasta que se encontró con los Ferrari. Sainz y Leclerc se vieron por momentos en posición de podio, pero el empuje del hombre de Mercedes era demasiado para resistir la posición. Tampoco Norris, el piloto del día para los fans, que se conformó con un más que óptimo tercer puesto final.

Sainz se quedó con un quinto puesto que sabe a más, especialmente porque salía undécimo. Todo lo que fuera sumar era el objetivo, y colarse entre los mejores, mucho más. Mucho peor fue lo de Fernando Alonso. Estuvo gris. Sin posibilidad de pelear, sufriendo para sostener el ritmo. No estuvo rápido en ningún momento y se vio superado por Esteban Ocon, su compañero, que se ha confirmado como el líder de Alpine a día de hoy. El francés entró décimo, con algo más de ocho décimas de ventaja sobre Alonso.

Sin embargo, el francés acabó el día un puesto por delante y el español, décimno. El motivo fue una tardía sanción a Kimi Raikkonen por violar el procedimiento de resalida de la carrera, por lo que le metieron 30 segundos de castigo. Este inesperado regalo le dio un punto al asturiano, el primero en esta nueva etapa de F1.