Los Hispanos celebran el bronce mundialista ante Francia. / EFE

Balonmano | Mundial

Un bronce que sabe a gloria

Los Hispanos desarbolan a una Francia que siempre fue a remolque

VÍCTOR BORDA

España se hizo con todo merecimiento con la medalla del bronce. Cuajó un partido casi perfecto en el que funcionaron defensa, portería y ataque. Un broche perfecto para un campeonato en el que la selección ha brillado y en el que ha ido menos a más. El combinado que entrena Jordi Ribera fue muy superior a un conjunto francés que se vio sorprendido por el juego de los Hispanos. Estos supieron sobreponerse a la derrota en la semifinal perdida frente a Dinamarca y dar su mejor versión. Colosal partido de los hermanos Dujshebaev, en especial de Álex, que fueron un auténtico dolor de muelas para el equipo de Guillaume Gille. Clave de nuevo Rodrigo Corrales con 17 paradas y el trabajo atrás. Terceros en el Mundial de balonmano con todo el merecimiento.

El premio era goloso. Nada menos que una medalla de bronce. Los Hispanos, para ello, debían recuperarse del bajón anímico que supuso quedar apeado de la gran final. Necesitaba recuperar sensaciones, sobre todo en defensa, para hacerse con la presea y el tercer cajón del podio. Un colofón a un buen Mundial en el que España comenzó a medio gas y que cogió velocidad de crucero con el paso de las jornadas. Ante Dinamarca, le faltó defensa, portería y algo de fortuna. Enfrente Francia, una selección de enorme calidad y que aparecía en esta cita con el claro hándicap del cansancio, clave, además de las bajas, para su derrota en semifinales ante Suecia.

La salida de los Hispanos fue perfecta. En cinco minutos, España ganaba 4-0. Con un magistral Álex Dujshebaev, el equipo nacional superaba a una Francia que salió espesa. Los de Jordi Ribera querían correr. El 5:1 español funcionaba. Hubo robos de balón y algunos de los mejores minutos del campeonato ante una Francia que se veía totalmente superada. Corrales echaba una mano con intervenciones de mérito en portería. Casi seis minutos le costó a Acquevillo estrenar el casillero galo.

35 España

Corrales (17 paradas), Entrerríos (4), Álex Dujshebaev (8), Solé (4), Ariño (2), Marchán, Daniel Dujshebaev (6) -equipo inicial-, Morros, Maqueda, Sarmiento (1), Cañellas (1), Guardiola, Figueras (4), Aleix Gómez (4, 1p) Ángel Fernández (1) y Pérez de Vargas (2 paradas).

29 Francia

Gerard (10 paradas), Remili (2), Abalo (1), Guigou (2), Dipanda, Fabregas (4), Acquevillo (2) -equipo inicial-, Mahe (2, 1p), Tournat (4), Mem (3), Descat (7,1p), Lagarde, Porte (2) y Genty.

  • parciales: 4-0, 8-4, 1-6, 13-8, 13-10, 16-13, 18-16, 22-18, 27-23, 31-25, 33-27, 35-29.

  • Árbitros: Gubica y Milosevic (Croacia). Excluyeron dos minutos a Dipanda y Aleix Gómez.

  • incidencias: Final de consolación del Mundial de Balonmano de Egipto jugado en el Cairo Stadium Hall sin público.

España disfrutó de una renta que alcanzó los cinco goles (11-6). Erró dos siete metros que podían haber engordado la diferencia más. Jordi Ribera dio entrada a la segunda unidad y la defensa, con Gedeón Guardiola en el centro con Viran Morros, se reconvirtió en un 6:0 contra el que combinado entrenado por Guillaume Gille se empezó a sentir más cómodo. En ataque, sin Álex Dujshabaev, empezó a tener problemas y comenzó a aparecer el guardameta Gerard. 'Les Experts' recortaron distancia. La defensa española mantenía el tipo con un Corrales que detuvo diez balones en el primer tiempo. Los galos perdían a Dika Mem, que se fue al banquillo quejándose de un tobillo, aunque volvería en la segunda parte.

En el tramo final, con la vuelta del mayor de los Dujshebaev a la pista, Francia aprovechó los espacios que quedaban atrás para sus pivotes, en especial Tournat. Pero España se iba a marchar al descanso por encima (16-13). Había sido muy superior al combinado galo.

En el inicio de la segunda mitad, Francia se puso a un solo gol. Pero España reaccionó bien y volvió a recuperar la renta de cuatro goles gracias a su defensa y su velocidad. Los hermanos Dujshebaev seguían dando un máster de juego de ataque, del que también sacaba provecho Adriá Figueras en los seis metros. Corrales seguía a lo suyo y ponía la guinda al buen trabajo atrás de los hombres de Jordi Ribera. 'Les Experts' lo intentaban, pero solo sacaban provecho de las pérdidas de balón de los españoles. Descat, un extremo de calidad y buena definición, era el principal estilete de los galos. El encuentro languidecía, pero Francia todavía dio un arreón final para ponerse a cuatro tantos. Minutos antes, España había tenido una renta de siete goles (32-25, min. 52), pero el cansancio se empezaba a notar en el lado hispano.

Pero el equipo nacional no tuvo mayores problemas para volver a irse hasta los seis goles. Francia, con el partido perdido, decidió entonces jugar con siete hombres de pista. Incomprensible. Al final, 35-29 para unos Hispanos que cerraban el atípico Mundial de Egipto en el que la valoración que puede calificarse de sobresaliente. Solo Dinamarca, en semifinales, ha sido capaz de superar al combinado de Jordi Ribera.