Alcorac Caballero, entrenado este lunes en el Taz Jinámar. / fotos: cober servicios audiovisuales

Alcorac Caballero, un campeón del mundo que ya está de vuelta

Regresa a los entrenamientos tras su gesta asumiendo la fama adquirida. La UD Las Palmas ya le ha reclamado para que haga un saque de honor en el estadio

Ignacio S. Acedo
IGNACIO S. ACEDO Las Palmas de Gran Canaria

Alcorac Caballero, flamante campeón del mundo de K1, modalidad de deportes de contacto que se diferencia del kickboxing porque permite el uso de las rodillas, ya está de vuelta. Después de tocar la cima el pasado 4 de septiembre con su victoria, por ko, ante el francés Jeremy Antonio, y que ve hizo poseedor del cetro que ahora ostenta, Alcorac regresó este lunes a los entrenamientos. En realidad, como admite, nunca ha dejado de hacer actividad física pese a que se permitió una escapada a Fuerteventura para descansar con la familia.

Pero el cambio cualitativo viene ahora porque, a las órdenes de Ney Montesdeoca, recupera la exigencia y los parámetros, una rutina ya orientada a la competición . Más rigor, en suma. Sabe que ahora entra en una nueva dimensión en lo que a desafíos se refiere, empezando, sin ir más lejos, en la defensa del preciado cinturón que ostenta. Él se lo toma con relativa tranquilidad, siempre con la prioridad en lo que viene y sin ir más allá.

Y en este tiempo, el transcurrido desde su conquista hasta ahora, también ha aprendido a sobrellevar la fama adquirida: no paran de reclamarlo desde los medios de comunicación y la UD Las Palmas ya le ha cursado la invitación para que realice un saque de honor en el Gran Canaria, compromiso que le hace especial ilusión porque, como desvela, en su niñez jugó en filiales y coincidió con compañeros que luego llegarían al primer equipo, caso de Tana. «Poder ir al estadio por ese motivo... Se lo agradezco de corazón al club porque me parece algo increíble», dice al respecto.

Felicidad explícita

«He vivido días muy bonitos, de reconocimientos, de saborear lo que logré después de tanto sacrificio. Me hace feliz que la gente me felicite, valore este triunfo y todo lo que lleva detrás. Pero tengo muy claro que lo importante es lo que puedo conseguir, no lo que ya es pasado, por muy importante que sea. Mantengo la motivación por las ganas de seguir creciendo y evolucionando. Por eso he vuelto a los entrenamientos a tope, sabiendo que tengo que dar mi mejor nivel y todo lo que llevo dentro para mantenerme en lo más alto. Sin duda, me da mucha seguridad y confianza ser el actual campeón del mundo, pero eso no me garantiza nada si me relajo o no hago las cosas como las he venido haciendo», argumenta.

Aún no tiene calendario fijado en su disciplina, a la espera de que se defina una agenda que puede llevarle a pelear fuera de España ( «ojalá pudiera hacer la defensa en casa y sé que por parte de Aridany Romero se harán los esfuerzos necesarios, aunque eso va a depender, en última instancia, de las promotoras»), la intensidad marca su rutina.

Con todo, su próxima estación será el próximo 29 de octubre en una velada de boxeo a la que se había comprometido a ir y a la que no faltará: «No cambia mucho mi preparación porque, con la excepción de que no puedo usar las piernas para golpear, el resto es similar. Me vendrá bien para adquirir un buen tono».