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Alcorac Caballero, presumiendo de su cinturón mundial. fotos: cober servicios audiovisuales

Alcorac Caballero: «Seguiré siendo el primero en llegar al gimnasio y el último en irme»

deportes de contacto ·

El flamante campeón del mundo de K1 asegura que su gesta no le cambiará la filosofía de trabajo basada en el sacrificio y la humildad

Ignacio S. Acedo

Las Palmas de Gran Canaria

Lunes, 5 de septiembre 2022, 13:27

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Alcorac Caballero, flamante campeón del mundo de K1, modalidad que se diferencia del kickboxing por permitir el uso de las rodillas, admite que apenas ha podido dormir «un par de horas» tras consumar, anoche, su gesta deportiva. «Muchas emociones, muchos recuerdos, muchas privaciones por el camino hasta conseguir este cinturón, horas y horas de entrenamiento...», se justifica. Ahora no cabe en sí. Es un hombre feliz y que sigue cumpliendo sus sueños, aunque no pierde la perspectiva. Sabe que ahora se le abren desafíos gigantescos y conoce el camino para estar a la altura: mantener la humildad y el espíritu de sacrificio que le ha llevado a la cima.

-¿Cómo se siente ahora que ya es campeón del mundo?

-No hay palabras, la verdad. Desde que terminó la pelea casi ni he descansado. No he parado de recibir mensajes y felicitaciones... Están siendo horas muy bonitas.

-¿Lo asimila ya?

-Creo que van a tener que pasar unos días para que me dé cuenta de lo que he logrado. Ahora estoy como en una nube, todo está muy reciente. He visto la pelea varias veces, todavía estoy analizando cosas... Pero desde la alegría que tengo de haber podido cumplir con el objetivo.

-Empieza bien la pelea, luego, en el segundo round, Jéremy Antonio le somete, y, ya en el tercer asalto, decide que hay que terminar y llega su rodilla en salto letal.

-Arranqué muy bien e, incluso, hubo un conteo al adversario porque le alcancé con un croché. Luego se igualó todo y él me pateó algunas veces. No quería llegar a los cinco asaltos y en el tercero ya me lancé y encajó la rodilla en salto que me dio el triunfo. Parece sencillo pero no lo fue.

-Y entonces llega el momento culminante. Rompe en lágrimas al sentirse campeón mundial.

-Sí. No sabía ni cómo reaccionar en ese momento. Sentí muchísimas cosas. Todo el trabajo había merecido la pena, todo tenía sentido.

-Porque había mucho que ganar pero, también, mucho que perder.

-Soñé con ser campeón de España y lo logré. Luego quise ser campeón de Europa. Y también. Lo de ser el mejor del mundo ya era lo máximo. Y sí, sabía que no podía dejar la oportunidad. Más por pelear en casa. No me sentí presionado ni me puse nervioso. Si hacía lo que tenía que hacer, iba a tener mis opciones como así fue.

-¿Y ahora qué?

-Tengo seis meses para la defensa del título y me lo voy a tomar con tranquilidad. De momento, me voy un par de semanas con la familia a Fuerteventura de vacaciones. Y, desde el 19 de septiembre, regreso a los entrenamientos. Tengo una velada de boxeo para finales de octubre que me vendrá muy bien para intensificar mi puesta a punto.

-¿Mejores bolsas y grandes promotoras?

-Eso viene ahora. Espero que las dos grandes promotoras, One Champion y Glory Kick Boxing, se fijen en mí para la defensa que debo hacer. Lo del dinero es importante, claro, pero tampoco es algo que me obsesione.

-Porque lo de ser profesional todavía nada...

-Me encanta el trabajo que hago de servicio social en Quorum Social 77 y ni por todo el dinero que me den lo pienso dejar. Siempre me he planificado al máximo para poder compatbilizar todo.

-¿Cómo mantiene el hambre competitiva a estas alturas?

-Soy consciente, y es un orgullo para mí, de que estoy llevando una carrera llena de éxitos. Para eso trabajo durísimo cada día. Pero esto no me va a subir el ego ni me hará cambiar mi manera de ser. Seguiré siendo el primero en llegar al gimnasio y el último en irme. Es mi filosofía de trabajo que nunca cambiará.

-Capítulo de agradecimientos ahora que es noticia por su gesta. Expláyese.

-La familia por encima de todo, mi novia y mi hija, que han tenido que sufrir las renuncias que he asumido para prepararme. Mi entrenador, Ney Montesdeoca. Pedro Miranda, mi nutricionista BM Nutrition, la gente del Taz Jinámar, la afición que me apoyó muchísimo, mi empresa, Quorum Social 77, los patrocionadores que apoyaron la velada y, por supuesto, a Aridany Romero que, como concejal de Deportes, se volcó en la organización del evento.

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