El norteamericano Kramer dirige el juego en el duelo de la primera vuelta en Fuenlabrada. / ACB PHOTO / A. PACHECO

Identidad y fortaleza para reencontrarse y no fallar en el Arena

El Gran Canaria recibe este domingo a un Fuenlabrada reforzado en la zona movediza. Los amarillos, a no perdonar para poder acercarse al Playoff

ÓLIVER SUÁREZ ARMAS Las Palmas de Gran Canaria.

Prohibido fallar en el Gran Canaria Arena en plena carrera por estar en el Playoff por el título de la Liga Endesa. La necesidad de mostrarse sólido e imperial en el recinto de Siete Palmas para multiplicar las opciones de no dinamitar el segundo e ineludible objetivo de la presente temporada en la Liga ACB.

El Club Baloncesto Gran Canaria, undécimo clasificado con un balance de ocho victorias y diez derrotas, vuelve a competir este domingo (Movistar Deportes 1 -dial 54-) frente al Urbas Fuenlabrada, que llega a la isla oxigenado en la lucha por la supervivencia en la categoría después de imponerse en dos de sus últimos tres encuentros, tras superar un nuevo brote por la covid-19 - cuatro positivos entre la plantilla y el cuerpo técnico- que obligó a aplazar los compromisos contra el Hereda San Pablo Burgos en la competición doméstica y el JL Bourg en Bresse francés en la EuroCup.

El combinado que entrena Porfi Fisac, quien mantiene la duda del exterior norteamericano AJ Slaughter, ausente en las últimas sesiones, reaccionó ante el Monbus Obradoiro en la pasada fecha disputada para romper la dinámica negativa de siete derrotas consecutivas. Un triunfo balsámico para reencontrarse y cimentar el camino a realizar en la segunda vuelta. Tras no clasificarse para jugar la Copa del Rey, un torneo en el que no está presentes desde 2018, la entidad claretiana no puede permitirse el lujo de no estar presente en las series por el entorchado de la máxima competición nacional.

El técnico segoviano es consciente de la importancia de este envite ante sus aficionados y así lo reflejó en la previa. «Es un partido fundamental, muy importante para nosotros. Tenemos que empezar a ser un equipo contundente, con definiciones claras en parcelas ofensivas y defensivas. Es un partido complicado porque nosotros tampoco es que estemos en el mejor momento, pero debemos ir a vida o muerte».

«No hay excusas. El Fuenlabrada está haciendo muy buen baloncesto y haciendo las cosas con muy bien criterio. Tenemos que dar el máximo nivel que podamos dar, y solo centrarnos en ellos, no hay más», argumentó el entrenador del Granca.