Ensayo de madera en Lisboa

Amistoso

Ensayo de madera en Lisboa

España careció de pegada en la primera media hora y Portugal, también con muchos cambios, se estrelló en el larguero en la segunda parte

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKO Madrid

España, claramente de más a menos en la noche lisboeta, ya que cuajó un inicio brillante y un final inquietante, firmó tablas ante una Portugal que fue inferior técnicamente pero estrelló dos balones en la madera. Una cita entretenida entre dos combinados bastante experimentales que le sirve a Luis Enrique para seguir esa búsqueda a la que anoche se sumaron Campaña y el velocista Adama. No coincidieron sobre el terreno Cristiano y Ramos, ya que el de Madeira descansó en el tramo final y el sevillano solo participó, precisamente, en los postreros minutos. El ensayo puso de nuevo en evidencia que a esta España, como a casi todas en su historia, le falta mucho gol.

Aunque un duelo entre vecinos nunca tiene pinta de amistoso, la proximidad de los choques ante Suiza y Ucrania, ambos correspondientes a la Liga de Naciones, hizo que Luis Enrique apostase prácticamente por el equipo teóricamente suplente. Solo tres jugadores repitieron en el once respecto al último partido de competición y oportunidad para Kepa tras advertir el seleccionador en la previa que «es el momento para ver de qué pasta está hecho» el portero vasco, caído en desgracia en el Chelsea de Lampard.

El técnico asturiano puede cambiar de nombres pero el estilo, al menos de momento, es innegociable. Presión alta, toque y movimientos constantes con y sin balón, claves para llegar al éxito. A través de una combinación excelente de calidad y físico, España anuló por completo a Portugal en la primera media hora. Tanto que Cristiano, desesperado entonces, tuvo que ir a sacar de banda para entrar en contacto con el balón. Es cierto que Fernando Santos también dio descanso a algunos titulares como Bernardo Silva, Bruno Fernandes o Joao Félix, pensando en el próximo duelo ante Francia, pero no se esperaba tanta superioridad de España, que salió a escena con seis jugadores de la Premier y, curiosamente, ninguno, por ejemplo, del Real Madrid. Tiempos modernos.

0 Portugal

Rui Patrício, Cancelo, Pepe (Carvalho, min. 46), Rúben Semedo, Guerreiro (Nélson Semedo, min. 68), Neves, Renato Sanches, Moutinho (Ruben Dias, min. 46), Trincao (Jota, min. 79), André Silva (Bernardo Silva, min. 46) y Cristiano Ronaldo (Joao Félix, min. 73).

0 España

Kepa, Sergi Roberto, Diego Llorente, Eric García (Ramos, min. 82), Reguilón (Gayà, min. 46), Busquets (Rodri, min. 62), Ceballos (Merino, min. 46), Canales (Adama Traoré, min. 61), Rodrigo Moreno (Campaña, min. 46), Gerard Moreno y Olmo.

  • árbitro: Paolo Valeri (Italia): Mostró amarilla a Reguilón.

  • incidencias: Partido internacional amistoso disputado en el estadio José Alvalade de Lisboa ante unos 2.500 espectadores, el 5% del aforo.

Gran profundidad entre Reguilón y Dani Olmo por el perfil izquierdo, enorme protagonismo para Ceballos, muy recuperado en los últimos partidos con el Arsenal, algo menos para Canales y un timón bien calibrado con Busquets. Gerard Moreno y Rodrigo Moreno trazaban muy buenos movimientos y La Roja inquietó en ocho ocasiones a Rui Patricio. Como es tradicional en España desde que no está Villa, aunque con el asturiano también conquistó un Mundial siendo la selección menos goleadora de la historia, a este equipo le falta pegada. Y con esa virtud hay que nacer por mucho que se entrene.

Kepa intervino por primera vez a los 38 minutos para atajar un centro lateral sin problema alguno. Y Luis Enrique le abroncó después por sacar en largo y no jugar en corto. Decayó ya en esos compases finales del primer acto el ritmo de España, lógico a estas alturas de curso, y asomó entonces por fin Cristiano. Primero para elevarse, suspenderse y dejarle un balón maravilloso a Moutinho, que lanzó a las nubes en situación inmejorable, y después para cabecear un lanzamiento de falta lateral. Estaba en fuera de juego pero hubiera valido el gol al no haber VAR.

El panorama giró tras la reanudación. Por el físico, por el carrusel de cambios y porque los lusos se protegieron más con Neves y Carvalho de pivotes defensivos y actuaron con más intensidad. Introdujo Luis Enrique del tirón a Gayà, Merino y Campaña, pero el que marcó territorio fue Cristiano con un disparo bestial que hizo temblar el travesaño. A falta de media hora por fin se produjo el esperado estreno del explosivo Adama, según el técnico gijonés el jugador más desequilibrante en velocidad de Europa. Lo demostró con una arrancada espectacular que pudo acabar en gol de Olmo si no es por el portero luso. España, sin embargo, ya no tuvo esa continuidad, ni tampoco el aplomo del primer acto. Minutos antes de ser reemplazado por Joao Félix, Ronaldo le dio pase de lujo a Renato, que también lanzó al larguero. El atlético se ubicó de falso '9' y le dio un balón de oro a Trincao nada más entrar. Kepa se reivindicó. Ya solo faltaba otra internacionalidad de Ramos, aunque su presencia fuera testimonial.