Luis Enrique, seleccionador español, protesta a un cuarto árbitro. / efe

La FIFA pretende colocar cámaras en los vestuarios del Mundial de Catar

Al más puro estilo estadoundiense, desea que el público pueda conocer las charlas de los entrenadores o las sensaciones de los jugadores antes de saltar al césped

COLPISA

La FIFA prosigue en su empeño de modernizar el deporte rey y blanquear la imagen del Mundial de Catar, criticado desde su concesión por tratarse de un país que atenta contra los derechos humanos, sobre todo de la mujer. El próximo certamen, que tendrá lugar del 21 de noviembre al 18 de diciembre, será el escenario donde el organismo mundial que preside Gianni Infantino lleve a cabo diversas novedades que llegan para quedarse.

A la implantación del fuera de juego semiautomático, anunciado la semana pasada, hay que añadir ahora algunos cambios en la realización que pretende acercar más a los aficionados a los entresijos de los partidos y a sus protagonistas. Para ello, pretende introducir cámaras en los vestuarios, lugares tradicionalmente vetados para toda aquella persona ajena al equipo o selección en cuestión. La FIFA busca hacer en los partidos de Catar 2022 algo similar a lo que sucede en las diversas ligas profesionales estadounidenses. Se trata de que el público pueda presenciar las charlas del entrenador antes y después de los partidos o el momento en el que los jugadores se preparan para saltar al césped o regresan del campo.

Además, desea recuperar las zonas mixtas, muy en desuso desde que estalló la covid, y conseguir que los jugadores se abran algo más al trato con la prensa, sobre todo en sus análisis al término de los partidos. Un objetivo más factible que la idea original de la FIFA de celebrar las ruedas de prensa previas a los partidos en el Centro Nacional de Convenciones de Catar. Aunque las distancias durante el Mundial son cortas, con trayectos máximos de unos 70 kilómetros, esa posibilidad sería muy engorrosa para los combinados nacionales, sus entrenamientos y planificación.