Jornada 34

Militao y Casemiro recompensan al Real Madrid más tenaz

El conjunto de Zidane desperdició un torrente de ocasiones en la primera parte, pero acabó venciendo a Osasuna gracias a dos goles con sello brasileño que le permiten mantener el órdago por la Liga

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

Durante 75 minutos, el Real Madrid volvió a caminar sobre arenas movedizas. Lastrado por su falta de colmillo ante un hueso duro de roer como suele ser Osasuna, el equipo de Zinedine Zidane rumió un sinfín de ocasiones desperdiciadas, unas veces por la escasa puntería de sus rematadores y otras, las más suculentas, abortadas por un Sergio Herrera extraordinario. Pero si por algo se distinguen los blancos, más que nunca en este curso plagado de reveses, es por su fe infinita. Siguieron peleando pese al infortunio y encontraron la recompensa a su inagotable tenacidad.

Un gol de Militao, el segundo que factura desde que llegó a la capital española el central brasileño, crecido por sus grandes actuaciones de las últimas semanas hasta el punto de atreverse a emular la determinación ofensiva de Sergio Ramos, y otro de Casemiro, inopinado segundo máximo artillero del vigente campeón de Liga, certificaron el sufrido triunfo frente al cuadro de Jagoba Arrasate, que dio una buena imagen en el Alfredo Di Stéfano pero se fue de vacío ante un rival al que le iba la vida.

Con la resolución de las semifinales de la Champions a la vuelta de la esquina y metido de lleno en la pelea por la Liga, Zidane tuvo que hacer equilibrios en su once. Introdujo cuatro variantes respecto al duelo frente al Chelsea en Valdebebas. Dio respiro a unos exprimidos Modric y Kroos, no así al imprescindible Benzema, concedió una nueva oportunidad al canterano Blanco y devolvió sus galones a Hazard, que no aparecía de inicio desde la última derrota del Real Madrid, allá por finales de enero.

2 Real Madrid

Courtois, Odriozola, Militao, Varane (Nacho, min. 46), Marcelo (Miguel Gutiérrez, min. 64), Casemiro, Blanco, Asensio (Arribas, min. 83), Vinicius (Rodrygo, min. 64), Benzema y Hazard (Isco, min. 72)

0 Osasuna

Sergio Herrera, Nacho Vidal, Aridane, David García, Manu Sánchez, Javi Martínez (Brasanac, min. 64), Torró (Jony, min. 85), Moncayola, Rubén García (Adrián López, min. 81), Roberto Torres y Chimy Ávila (Budimir, min. 64)

  • Goles: 1-0: min. 75, Militao. 2-0: min. 80, Casemiro

  • Árbitro: Cuadra Fernández (Comité Balear). Amonestó a Javi Martínez

  • Incidencias: Partido de la jornada 34 de Liga, disputado en el Alfredo Di Stéfano a puerta cerrada

Solo tres rojillos repitieron respecto al bloque que dispuso de salida Arrasate la pasada semana en la derrota contra el Celta. La principal sorpresa fue la entrada del Chimy Ávila, que solo acumulaba 51 minutos en una temporada marcada por la rotura del ligamento cruzado de la rodilla derecha sufrida en septiembre, apenas unos días después de superar la misma lesión en la otra rodilla. Regalo para el formidable delantero argentino en un Osasuna que no tenía nada que perder porque ha hecho los deberes en una segunda vuelta extraordinaria y ahora se mueve sin presión.

Estaba obligado a ganar el Real Madrid tras el apurado triunfo del Atlético en Elche y lo cierto es que el equipo de Zidane comenzó con chispa. Con Blanco y Casemiro conformando un doble pivote y una línea de tres por detrás de Benzema en la que Hazard asumió el rol de enganche con el '9', el Real Madrid dibujó un planteamiento muy ofensivo. Desacomplejado y dinámico, el ex del Chelsea tuvo duende mientras le respondió el oxígeno y firmó las primeras acometidas. Una asistencia de espuela a Asensio y un remate a un centro llovido de Marcelo que sacó Sergio Herrera con una gran parada refrendaron su mejoría a cuatro días de visitar la que fue su casa durante siete campañas inolvidables en Stamford Bridge.

El guardameta de Osasuna tuvo que multiplicarse para sostener a su equipo, exigido también por un par de frentazos a bocajarro de Militao que requirió respuestas de verdadera enjundia por parte del burgalés. De no mediar su destacadísima actuación, el Real Madrid hubiera doblado la primera media hora con un par de goles en el zurrón, merecidos sin duda por la cascada de ocasiones protagonizadas por el cuadro local, que alcanzó el intermedio con nueve remates a sus espaldas, aunque solo tres a puerta.

El batallón blanco vivió muy cómodo durante el primer acto, salvo por una cesión envenenada de Militao a Courtois, un centro-chut de Manu Sánchez con tremendo veneno que palmeó el cancerbero belga cuando se colaba y un gol bien anulado por fuera de juego del Chimy Ávila, siempre un tormento.

Balón parado decisivo

La falta de puntería forzaba al Real Madrid a remangarse tras el paso por vestuarios. Varane, con molestias en la pierna que ponen en duda su concurso el miércoles en Londres, dejó sitio en el centro de la defensa a Nacho, pero el conjunto de Zidane perdió algo de fuelle y empezó a jugar con fuego. Osasuna pudo matarle en una contra con neta superioridad que estuvo pésimamente gestionada por los rojillos y tras un gran centro de Roberto Torres que Javi Martínez no acertó a concretar con todo a favor.

Suelen cobrar peaje los blancos a quienes les perdonan la vida, incluso con Zidane administrando esfuerzos pensando en el Chelsea. Se notó cuando alistó a Miguel Gutiérrez, lateral zurdo del Castilla, y a Rodrygo a fin de dosificar a Marcelo y Vinicius.

Con el prometedor canterano y el extremo paulista ya sobre el verde, el Real Madrid ordenó zafarrancho de combate. Osasuna fue la primera víctima de Rodrygo en partido oficial con la casa blanca, cuando le marcó al conjunto rojillo nada más salir al Santiago Bernabéu tras un extraordinario control el pasado curso. A punto estuvo de replicar aquel impacto inmediato en el Di Stéfano con un trallazo desde la frontal que se marchó cerca del palo.

El ex del Santos acudió a la cita con mucha frescura y fue una vía de amenaza recurrente por parte de un Real Madrid que se acantonó en el área de Osasuna y terminó logrando el premio a su persistencia. Botó Isco un córner y remachó de cabeza Militao, que a la tercera firmó la vencida. Sergio Herrera le había taponado el paso en las dos primeras intentonas, pero esta vez su imperial testarazo mandó el esférico derecho a la red. A los blancos, que les costó lo indecible hacer saltar el candado de Osasuna, ya no dieron espacio para la sorpresa. Pivotó Benzema, encontró una rendija el lionés para filtrar a Casemiro y el mediocentro tocó lo justo para estampar la sentencia. Dos goles con sello brasileño que permiten al Real Madrid mantener el órdago por la Liga.